Cementerio general es una de las más exitosas cintas de terror hechas en el Perú.
Cementerio general es una de las más exitosas cintas de terror hechas en el Perú.

Entre jarjachas, pishtacos, tunches o el mismo diablo, el cine de terror peruano, hecho en su mayoría en regiones, ha encontrado una forma de ser. Y entre las imposiciones del mercado para la exhibición —el presupuesto, por ejemplo— y la forma artesanal en la que muchas de estas películas han sido producidas, este cine también ha tenido que encontrar su propia forma de hacerse conocido entre el público. Salvo excepciones, su circuito natural ha sido el alternativo, el regional y hasta el mercado pirata. 

Este año el Festival de Cine de Lima dedica su sección Tierra en Trance —creada en 2018 para dar pantalla a las producciones hechas fuera de Lima— al cine de terror. Siete películas serán exhibidas en este ciclo: 'La Cuda, la otra cara de la muerte'; 'Cementerio general'; 'El tunche'; 'Mónica, más allá de la muerte'; 'El misterio del kharisiri'; 'Pishtaco' e 'Incesto en los Andes: la maldición de los jarjachas'. Se trata de producciones de Ayacucho, Cajamarca, Puno, Arequipa e Iquitos de las que poco sabemos en la siempre centralista capital del Perú y que, sin embargo, constituyen la diversidad de nuestro acervo cinematográfico.

“El cine regional supone el 46 % de la producción nacional de los últimos 20 años”, dice Emilio Bustamante, autor del libro Las miradas múltiples. El cine regional peruano (2017) y programador de Tierra en Trance. “Los últimos años se ha hablado muy positivamente de películas como Chicama Wiñaypacha, pero estas son solo la punta de iceberg. No son películas que nacieron de la nada. Hay toda una historia de cine regional tras ellas y es bueno acercarse y conocerla. Por ello, la existencia de este espacio como parte del Festival de Cine es alentador”, añade.

—Horrores peruanos—
En el cine de terror peruano los hombres lobo y vampiros son reemplazados por los jarjachas, seres incestuosos que devoran el cerebro de sus víctimas; los pishtacos y kharisiris, que asesinan para sacar la grasa del cuerpo de sus víctimas; los tunches, almas en pena errantes; y otros similares.

Se trata de personajes legendarios que recorren la Amazonía y los Andes, y encarnan las amenazas y temores de los pueblos, y que han
mutado a través del tiempo: a inicios del siglo XX encarnaron el temor al cauchero y en los años noventa, al terrorista. 

Bustamante señala al ayacuchano Mélinton Eusebio como el primer realizador regional de cine de terror con Jarjacha, el demonio del incesto (2000). Eusebio se mantiene activo en el rubro del horror: su última película Bullying maldito. La historia de María Marimacha, se estrenó en 2015 y fue proyectada en el Festival de Lima de entonces; y actualmente, el director prepara la segunda parte. Pero, lamentablemente, Jarjacha, el demonio del incesto no será proyectada en esta edición del festival porque fue grabada en VHS y no ha sido digitalizada. “No cumplía las condiciones para la proyección en sala”, comenta.

A pesar de ser pionero, el trabajo de Eusebio es menos conocido que el de su paisano y contemporáneo, el fallecido Palito Ortega (1967-2018), quien filmó Incesto en los Andes: la maldición de los
jarjachas
I y II, los años 2002 y 2003. La primera estará presente en Tierra en Trance.

El cine de terror regional peruano, sobre todo en sus inicios, se caracterizó por producciones y temáticas marginales que coincidían con los pocos medios que los realizadores tenían para trabajar. Quizás Ortega sea, por ello, un caso singular, pues gracias a la factura técnica de sus producciones sus películas han tenido una mayor difusión en Lima.

En ese sentido, vale mencionar que una película de este género triunfó en la taquilla nacional, a pesar de las críticas poco favorables. Se trata de Cementerio general (2013), de Dorian Fernández, que ostenta el récord de la película de terror peruana más vista de la historia.

Aunque son muchas las películas que cuentan la historia del cine regional de horror, el festival de este año nos da, en sus nueve días de duración, la oportunidad de acercarnos a siete de ellas en 14 horarios distintos. Elija con sabiduría.

PD. El miércoles 14 de agosto a las 11:00, en la sala 5 del CCPUCP (Av. Camino Real 1075, San Isidro) habrá una conversación con los directores de las siete películas en exhibición. Modera: Emilio Bustamante. El ingreso es libre hasta completar el aforo.

Proyecciones pendientes:

Pishtaco (2003)
Cineplanet Alcázar
Jueves 15 
17:45 hrs

El misterio del Kharisiri (2004)
Cineplanet Alcázar
Miércoles 14
17:45 hrs

Mónica, más allá de la muerte (2006)
Sala Robles Godoy
Jueves 15
17:30 hrs

La Cuda, la otra cara de la muerte (2013)
Sala Robles Godoy
Viernes 16
17:30 hrs

El Tunche (2006)
Cineplanet Alcázar
Viernes 16
17:45 hrs

Cementerio General (2013)
Sala Robles Godoy
Miércoles 14
17:30 hrs

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