El equipo de La Media Inglesa corrió contra el tiempo para la realización de este documental. (Foto: Archivo La Media Inglesa)
El equipo de La Media Inglesa corrió contra el tiempo para la realización de este documental. (Foto: Archivo La Media Inglesa)
Alvaro Vivanco

En el 2010 se designó mediante votación simultánea las sedes de los mundiales 2018 y 2022. La primera fue otorgada a Rusia; la segunda, a . La incomodidad se sintió inmediatamente, ¿por qué elegir un país sin tradición futbolística y con poco menos de tres millones de habitantes? Sin estadios, sin capacidad de recibir a los miles de hinchas que viajarán a ver a su selección, sin las condiciones meteorológicas para jugar a mitades de junio. Por primera vez en la historia, se jugará un mundial en noviembre, interrumpiendo las competiciones domésticas europeas.

Este hecho que levantó la sospecha general, hizo que se empezara a hablar de la compra de votos. Y este es el asunto que aborda el primer episodio de la serie documental , producido por el medio independiente español La Media Inglesa. La serie constará de tres episodios; el segundo abordará los abusos a los derechos humanos a los obreros que participaron en la edificación de los estadios, y el tercero, el ‘sportswashing’, la práctica que usa el deporte para mejorar la reputación –en este caso del país– a través de un evento deportivo.

Mano de obra barata

Para la construcción de los estadios, el Estado qatarí hizo uso de los sus trabajadores inmigrantes como mando de obra. Personas que venían de países como India, Bangladesh, Nepal, Sri Lanka, o Pakistán. “The Guardian” estimó que, durante las largas jornadas laborales bajo el inclemente calor de Medio Oriente, habrían fallecido alrededor de 6.500 trabajadores. Qatar solo reconoce menos de un centenar y niega que hayan fallecido bajo condiciones laborales infrahumanas.

Juan Corellano, guionista y director de la serie documental, detalló a El Comercio que el episodio dedicado a este tema es de participación exclusiva de las personas afectadas por la pérdida de algún ser querido. El equipo de producción viajó a Nepal, en donde conocieron una dura realidad: decenas de jefes de hogar partieron de sus comunidades en busca de un trabajo digno y perdieron la vida en ese tránsito. “Más que saber exactamente cuántos perdieron la vida, cosa que será imposible, el documental trata de que veamos la cara de lo que significa su partida para ellos”, cuenta Corellano.

Más datos

-La Media Inglesa es un medio alternativo fundado en el 2010 por el periodista español Ilie Oleart, con el fin de crear una plataforma centrada en el fútbol inglés orientada al público de habla hispana.

-En el 2018, lanzaron su canal de YouTube, donde hoy cuentan con una comunidad de más de 350.000 suscriptores y llevan publicados más de 1 800 videos.

-Pueden acceder al contenido de La Media Inglesa a través de redes sociales o de su web lamediainglesa.com

Lavar la cara

El ‘sportswashing’ es una práctica que vienen ejerciendo países de Medio Oriente en los últimos años. Se puede ver a través de la celebración del Mundial de Fútbol venidero, el interés del mismo Qatar por organizar los Juegos Olímpicos en un futuro, los premios de Fórmula 1 en la zona del golfo árabe, la adquisición de clubes como el Paris Saint Germain o el Manchester City por estados de esta misma zona. Equipos conocidos popularmente como clubes-estado.

El ‘sportwashing’ utiliza el deporte como herramienta para legitimar un país que no tiene prominencia internacional. Resaltar en el deporte te coloca en el mapa geopolítico, de repente todos nos familiarizamos con un país del que sabríamos poco o nada. ¿Qué se puede conseguir con esto? Por ejemplo, Qatar hoy en día es un aliado importante de Francia no solo en el deporte, sino a escala económica y política. “Esta práctica no implica necesariamente lavar el nombre, sino tomar relevancia, depende del caso. Importa más que te perciban a que te perciban bien”, comenta Corellano.

El documental será publicado en YouTube la semana del 14 de noviembre. El equipo vio que lo más conveniente era publicar las piezas audiovisuales en su canal, donde gozan de total libertad para darle el tratamiento periodístico que crean conveniente, lejos de las directrices que siguen algunos medios inevitablemente implicados en la promoción del evento. “Hay una generación de profesionales jóvenes que no encontró un espacio tradicional para ejercer su profesión y ha tenido que trabajarse de su propia mano oportunidades. Como nosotros”, añade el director.