“Las bibliotecas escolares no pueden ser solo salones con libros. Deben estar implementadas en el currículo”, dice la jefa de la BNP.
“Las bibliotecas escolares no pueden ser solo salones con libros. Deben estar implementadas en el currículo”, dice la jefa de la BNP.
/ Archivo El Comercio

Podemos hablar de una feliz coincidencia. Que la semana de la biblioteca escolar coincida con el Día del Bibliotecario Peruano no hace sino demostrar que una apuesta de desarrollo comunitario debería incluir, sin duda, una biblioteca y personal adecuadamente capacitado para acoger y orientar en ella la curiosidad de personas de distintas edades.

“Las bibliotecas son espacios de formación ciudadana y transformación social, por eso el trabajo de bibliotecólogos y bibliotecarios es de suma importancia para el desarrollo del país”, dice Fabiola Vergara, directora de la Biblioteca Nacional del Perú.

Por ello, hay más de un esfuerzo en torno a la promoción de las bibliotecas y, sobre todo, de la lectura. En ese sentido, Renata Teodori, subgerenta de Educación de la Municipalidad de Lima, se refiere a las necesidades y retos que se tienen en el rubro educativo, sobre todo después de la pandemia: “Desde diversas áreas hemos articulado actividades que contribuyan al desarrollo de la educación, y es, quizá la más importante en estos últimos años, la lectura”. En este marco, se han ejecutado actividades donde se resaltan la importancia de las bibliotecas escolares, comunitarias y municipales, gracias a la Red de Bibliotecas de Lima Lee.

El dato

El Día del Bibliotecario Peruano se celebra en nuestro país cada 14 de noviembre desde 1958.

Esta red desarrolla diversas actividades desde abril: exposiciones itinerantes de libros con sistemas móviles, talleres de gráfica awajún, inspirados en el libro “Gráfica awajún. Teoría del universo”, de Josefa Nolte; exposiciones de cortometrajes; talleres de edición de libros con sistemas móviles y cartoneros, entre otros.

Esto demuestra que la función de las bibliotecas y de bibliotecólogos y bibliotecarios no tiene que ver solo con catalogar libros y sugerir lecturas. Por si queda alguna duda de ello, Fabiola Vergara explica: “El presente y el futuro de los profesionales bibliotecólogos y bibliotecarios está en la organización de la información, en el uso de la tecnología, en la alfabetización mediática, en la educación para buscar información adecuadamente, sobre todo en este tiempo donde prolifera la información falsa”. Añade que, a pesar de todo lo detallado, siempre, lo más importante, será el trabajo educativo que se realiza con las personas que llegan a las bibliotecas.