Ilustración: Víctor Aguilar.
Ilustración: Víctor Aguilar.
Pedro Cornejo

Una de las corrientes filosóficas más estimulantes del siglo XXI es el aceleracionismo. Se trata de una teoría surgida en los noventa. Sostiene que, vista la capacidad del sistema capitalista (en su era digital y cibernética) para reinventarse permanentemente, la única manera de llevar a cabo una significativa transformación económica y sociopolítica es “acelerando” al máximo su dinámica librecambista, competitiva y globalizada. Según esto, la única posibilidad de escapar a la máquina capitalista radica, paradójicamente, en intensificar al máximo su vertiginoso flujo. De ese modo, se produciría una suerte de implosión –o “destrucción creativa”— que desembocaría en un cambio profundo de la sociedad contemporánea. En ese sentido, “el aceleracionismo es una herejía política”, como dicen Armen Avanessian y Mauro Reis en su introducción a la antología titulada Aceleracionismo. Estrategias para una transición hacia el postcapitalismo ( 2017 ).

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