Paleontólogo Iván Meza Vélez, paleontólogo deL Museo de Historia Natural que participó del hallazgo de restos de un Plesiosaurio en el morro solar. 


FOTOS  JUAN PONCE VALENZUELA
Paleontólogo Iván Meza Vélez, paleontólogo deL Museo de Historia Natural que participó del hallazgo de restos de un Plesiosaurio en el morro solar. FOTOS JUAN PONCE VALENZUELA
Carlos Oré Arroyo

Periodista

El biólogo Iván Meza Vélez recuerda que, en el año 2000, era un aficionado a la paleontología que caminaba por el Morro Solar de Chorrillos con un martillo paleontológico en la mano, revisando el área, acompañado de un amigo. En una de esas expediciones la dupla encontró y recogió restos fósiles para un futuro estudio. Hoy Meza es parte del área de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y puede afirmar que los restos que encontró hace 19 años pertenecieron a un plesiosauro de 135 millones de años de antigüedad. Los plesiosauros, para tenerlo claro, son los reptiles marinos más conocidos del Mesozoico. Fueron animales asombrosos que convivieron con los dinosaurios.

¿Qué nos revela este descubrimiento?

Gracias a él, podemos reconstruir el pasado de millones de años. Y esto es importantísimo, pues sirve para comprender el presente y entender la flora y fauna que vemos en la actualidad, las variaciones climáticas, la evolución de especies y hasta la extinción de algunas de ellas. Así vamos conociendo a nuestro cambiante planeta. Este trabajo es como reconstruir el árbol genealógico del mundo. ¿A quién no le interesa saber de dónde viene? Todo está relacionado y este plesiosauro en particular resulta importante porque es el primer registro de su tipo en el Perú, el segundo encontrado en las costas de Sudamérica del Pacífico sur y uno de los pocos en el mundo que corresponde al periodo cretácico inferior.

Iván Meza Paleontólogo

Eso explica la importancia del hallazgo...

Sí, pero no solo es importante el descubrimiento de los fósiles, sino también la publicación de este hecho en la prestigiosa revista científica Cretaceous Research el 8 de octubre. Me explico: un hallazgo puede ser incluso algo anecdótico, pues podría haber sido fácilmente realizado por personas que viven en los alrededores. Mientras los fósiles están en el anonimato, sin registro en algún museo en el que puedan ser estudiados, no son más que rocas. La publicación científica es su partida de nacimiento, es el reconocimiento de la comunidad científica al hecho, es lo que le brinda peso.

Usted ha mencionado el término biofísica aplicada para fósiles. Esto, ¿en qué consiste?

Antes de estudiar Biología, estudié Matemática pura y cursos de Física. La unión de estas disciplinas es la Biofísica. Gracias a su aplicación en la paleontología, se pueden reconstruir los movimientos de los animales extintos, podemos conocer cómo nadaban, volaban y a qué velocidad andaban. En el caso del plesiosauro hallado, se necesitan más muestras para entender su locomoción y, para ello, necesitamos impulsar proyectos en espacios como el morro o la isla San Lorenzo donde habría otros restos.

Iván Meza, Paleontólogo 2

Además de ayudarnos a entender la locomoción del plesiosauro, ¿qué otra información guarda?

Confirma el carácter cosmopolita del reptil, ya que estuvo presente en todos los mares del planeta incluyendo la Antártida. Se necesitan más huesos para determinar a qué familia pertenecía, reconocer su género o incluso determinar su especie, pues de tratarse de una nueva especie estaríamos hablando de un descubrimiento mucho más importante. Desde ya este es un hallazgo crucial, pues el Perú tiene un registro fósil muy pobre de la era mesozoica [era en la que existieron los dinosaurios].

Algunas personas han entendido que el plesiosauro era un dinosaurio, pero no es así. ¿Cuál es la diferencia?

Ambos son reptiles, solo que, en el caso del plesiosauro, hablamos de un reptil marino. Los reptiles que no son dinosaurios tienen extremidades que salen de los costados, como vemos en la actualidad con los cocodrilos, lagartijas o iguanas. Las extremidades del plesiosauro no son para caminar en tierra, sino que son aletas para el nado. En el caso de los dinosaurios, sus extremidades salen directamente debajo del cuerpo de forma perpendicular como un mamífero. El plesiosauro está acostumbrado a la vida acuática, cosa que no sucede con los dinosaurios, que eran solo terrestres. Por ello, también es un error decir que existen dinosaurios voladores.

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