Evitar los ejercicios por tu condición de embarazada también es un error. Lo adecuado es realizar rutinas según el estado de tu gestación o pequeñas caminatas. (Foto Freepink)
Evitar los ejercicios por tu condición de embarazada también es un error. Lo adecuado es realizar rutinas según el estado de tu gestación o pequeñas caminatas. (Foto Freepink)
/ Anna Bizon
Redacción EC

El es una etapa de mucha ilusión y alegría para la mujer. Pero, al mismo tiempo, es un universo lleno de interrogantes, más aún para quienes son primerizas. Como en cualquier escenario nuevo y desconocido es normal y frecuente cometer algunos errores en el trayecto. Es importante identificarlos a fin de evitar que tanto el bebé como tú se vean perjudicados.

Por ello, hemos recopilado una lista de los que son los errores más frecuentes durante la gestación, tanto en alimentación y estilos de vida. Si estás en la dulce espera por primera vez, puede ser que estés incurriendo en uno de ellos sin darte cuenta, ten cuenta estos consejos para mantener un más saludable.

Descuidar la hidratación

Si estamos esperando un , el líquido elemento debe encontrarse aún más presente en nuestras vidas. En la gestación, la falta de agua en el cuerpo influye en la retención de líquidos y en la resequedad de la piel, ambas enfermedades son frecuentes durante ésta etapa sin embargo, la poca hidratación acentúa aún más sus consecuencias. Lo conveniente es tomar entre 2 a 3 litros de agua al día y no sustituirla por bebidas gaseosas o azucaradas.

Automedicarse

Una mujer gestante tiene que ser muy cuidadosa y responsable con respecto a los medicamentos que ingiere, ya que algunas composiciones químicas ocasionan daños al embrión que está en formación. Por eso, toda medicación –hasta la genérica– tiene que ser aprobada por tu médico. La misma consideración hay que tener al momento de querer optar por un tratamiento alternativo.

Hacer dietas o comer en exceso

Ya conoces la frase: todo en extremo es peligroso. Esto también aplica para la alimentación de una gestante. Algunas mujeres inician dietas restrictivas por miedo a ganar algunos kilos, sin considerar que ello le quita nutrientes al bebé. Y en otros casos, incrementan su ingesta de comida porque creen que necesitan comer el doble. En ambos escenarios, la salud de la madre y el se ve perjudicada, desencadenando problemas de anemia u obesidad. Lo correcto es llevar una alimentación balanceada, que primen alimentos ricos en hierro y calcio, que fortalezcan el desarrollo del embrión.

Incumplir con las visitas al ginecólogo

Es importante que las mujeres sean disciplinadas con sus chequeos y controles, con ello posees una noción clara de lo que está pasando dentro de su cuerpo y cómo va su embarazo. Ello también incluye cumplir con los análisis de sangre, que permiten saber cómo va el nivel de hemoglobina.

Ausencia de ingesta de ácido fólico

Las vitaminas son esenciales para un embarazo saludable, de todas ellas, el ácido fólico es vital y de ingesta obligatoria. Tiene como función prevenir lesiones en el tubo neural del embrión, evitando que el bebé nazca con complicaciones severas en zonas como la médula espinal y la columna vertebral.