Redacción EC

LUIS SILVA NOLE

Redactor de Sociedad

“ [...] la raza en conjunto, a pesar de progresar materialmente, no logró un avance equivalente en el aspecto moral. El planeta fue depredado hasta que el paraíso original quedó completamente destruido”. 

La frase está en la página 133 de “Una vida... y algo más”. Carlos, el personaje principal de esa novela de ciencia ficción, es un ingeniero y empresario que divide su tiempo entre Lima e Iquitos y que no imagina que realizará un extraordinario descubrimiento en la enmarañada selva peruana. Ese hallazgo le develará el secreto del origen del ser humano, lo llevará a mundos situados a años luz de la y le revelará el destino final de la humanidad.

Al ingeniero químico Carlos Álvaro Álvarez del Villar Revoredo le tomó dos años crear la historia de su tocayo y colega. La comenzó a tejer en el 2008, año en el que quedó ciego debido al . Grabadora en mano, en el estudio de su casa de , hiló en voz alta las aventuras de Carlos.

Como ya no veía, no podía escribir en la computadora. Tuve que grabar los capítulos”, dice Carlos. Aún conserva los casets de la historia que ha dedicado a Maritza, la hija que partió joven, y que su yerno Alfredo Freyre transcribió con paciencia. La obra fue publicada en el mes pasado.
 
“Pasó algo muy curioso. Cometí un error: no había numerado las cintas. Ordenar las partes tomó su tiempo, pero con la ayuda de mi yerno se pudo hacer”, explica Carlos, nombrado honoríficamente ingeniero químico del año 2011 por el Colegio de Ingenieros del Perú.

Perdió la vista dos meses después de la muerte de Maritza. “Sentí que ya no servía para nada. Me deprimí. Hasta que me di cuenta de que eso era una tontería, que debía ocupar mi tiempo, y volví a mi afición de juventud: las novelas de ciencia ficción”, señala el ingeniero.
 
“En aquellas épocas las leía, me fascinaban. Hoy, por fin, hay una con mi nombre. Es una satisfacción. Me puse el reto de hacerla y lo logré”, confiesa el autor, quien está preparando una segunda novela.

En “Una vida... y algo más”, Carlos recrea para la ficción varios de los escenarios peruanos en los que trabajó, pero fundamentalmente deja un mensaje de superación. “A los adultos mayores les aconsejo que si desean emprender algo, comiencen. No se queden en el ‘podría haber hecho’. No”, subraya.

Él es el orgullo de su esposa, María Vargas Barriga –llevan 56 años de casados–, sus dos hijos y sus cuatro nietos. Vende su libro en su casa a S/.20. Solo hay que llamar al 260-9998 y preguntar por Maruja. Y a leer.