En una auditoría, se hallaron en los depósitos de Eslimp Callao camiones que no tenían relación contractual con la empresa. Algunos de estos aún siguen allí. (Foto: Jesús Saucedo)
En una auditoría, se hallaron en los depósitos de Eslimp Callao camiones que no tenían relación contractual con la empresa. Algunos de estos aún siguen allí. (Foto: Jesús Saucedo)
Enrique Vera

El sistema de cobros por trabajadores fantasmas en la Empresa de Servicio de Limpieza Pública del Callao (Eslimp) fue por varios años la fuente de fortuna para la red criminal , que al parecer encabezaba el exalcalde del primer puerto , pero no la única. El 2019, la empresa de limpieza, que pertenece a la Municipalidad Provincial del Callao, tuvo un perjuicio económico de casi S/9 millones por emitir salarios a falsos empleados.

Las indagaciones de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) de la policía y el Ministerio Público han establecido que Rich Port II también desfalcó a la empresa y a la comuna chalaca mediante robos de combustible y con la creación de áreas laborales de fachada. Ello, durante el último período de Sotomayor como alcalde del primer puerto (2015-2018).

A inicios del año pasado, en una auditoría interna, 23 camiones que no tenían relación contractual con Eslimp Callao fueron encontrados en el depósito de la empresa. El entonces gerente general de Eslimp, Joaquín Cochella, dijo en las inspecciones que con esos vehículos se realizaba el recojo de basura y que los pagos a sus dueños eran a través de combustible.

Aquella irregularidad permitió a la policía detectar que algunos propietarios de los denominados ‘camiones chancheros’ pertenecían a integrantes de la mafia, y que ellos recibían gasolina como retribución a su actividad delictiva.

Uno de estos casos corresponde a Flor de Marí Arnao Molina, encargada en la organización de captar falsos trabajadores para Eslimp y destinar sus sueldos a los cabecillas. Según el testimonio de un colaborador eficaz, ella era dueña de un camión que supuestamente alquilaba a la empresa para el acopio de desperdicios y desmonte; sin embargo, el vehículo nunca era utilizado con ese fin. A Arnao se le pagaba con gasolina que debía ser destinada a las unidades de la empresa.

La presidenta del directorio de Eslimp Callao, Maritza Villa Huayllas, informó a El Comercio que la empresa de limpieza tenía S/3 millones como presupuesto anual para combustible durante el período de alcaldía de Sotomayor. No obstante, solo contaba con tres camionetas que incluso estaban inoperativas.

En torno al transporte en Eslimp, los tentáculos criminales de Rich Port II habían creado, además, una oficina de fachada que tenía un gerente de operaciones a cargo de los vehículos y de un grupo de mecánicos. Todos, claro está, eran empleados fantasmas.

Delito expansivo

Otra área que aparentemente operaba en Eslimp cuando Cochella tenía el puesto de gerente era la llamada Puntos Críticos. Una modalidad de servicio en que los trabajadores debían evitar el arrojo de basura en las zonas del donde eran ubicados.

Puntos Críticos llegó a tener 500 supuestos trabajadores, con sueldos de S/1.100 y S/1.700, a cargo de cinco supervisores. Estos, que eran parte de la mafia, firmaban a diario la asistencia de los falsos empleados. Y a fin de mes, cobraban los salarios. Por eso, entre los documentos que recabó la policía hay listas de asistencias y planillas llenas de rúbricas hechas con la misma letra.

Entre los casos más escandalosos que halló la Dirincri están los de Carlos Romero Madueño y Bryan Zelaya Cáceres, quienes registraban asistencia como servidores de Puntos Críticos en los días que estuvieron detenidos por posesión de drogas.

La siniestra modalidad de trabajadores fantasmas llegó a extenderse hasta la Gerencia de Seguridad de la comuna chalaca. El Órgano de Control Institucional del Callao consignó en el informe 027-2019 que hubo 46 falsos agentes de serenazgo en el 2018, para los cuales se efectuó un desembolso ascendente a S/400 mil destinado a sus sueldos. Esto causó al Callao un perjuicio aproximado de S/2 millones en los cuatro últimos años de alcaldía del presunto cabecilla de Rich Port II.