Familiares llevan el ataúd de una víctima de coronavirus COVID-19 en el cementerio de Nueva Esperanza, uno de los más grandes de América Latina, en las afueras del sur de Lima, Perú. (Foto de Ernesto BENAVIDES / AFP).
Familiares llevan el ataúd de una víctima de coronavirus COVID-19 en el cementerio de Nueva Esperanza, uno de los más grandes de América Latina, en las afueras del sur de Lima, Perú. (Foto de Ernesto BENAVIDES / AFP).
Nicolás Castillo Arévalo

Periodista de la sección de Economía y Día1

La epidemia del coronavirus ha traído una serie de términos que no estaban en nuestro día a día, como ‘meseta’, ‘número reproductivo’, ‘escala logarítmica’, ‘crecimiento exponencial’, entre otros. A continuación explicamos algunos de los principales y su relación con el COVID-19 en los siguientes 8 gráficos.

1. La curva de casos positivos empieza a crecer a tasas exponenciales en una primera etapa

Del 16 al 26 de marzo ( 10 días) los casos se multiplicaron en 6,7 veces y del 26 de marzo al 23 de abril aumentaron en 36 veces. Sin embargo, el crecimiento se ha estabilizado.
Del 16 al 26 de marzo ( 10 días) los casos se multiplicaron en 6,7 veces y del 26 de marzo al 23 de abril aumentaron en 36 veces. Sin embargo, el crecimiento se ha estabilizado.

La curva muestra el número total de casos de coronavirus en el Perú. Está compuesta por la suma de todos los casos diarios que fueron confirmados con las pruebas realizadas, tanto los test rápidos como los moleculares. Esta curva tiene como característica que nunca disminuye, pero tarde o temprano debe estabilizarse al frenarse la epidemia. La lógica de presentarla en escala logarítmica es para mostrar el crecimiento exponencial de los casos. En el eje vertical, cada escala es diez veces mayor que la anterior. Un comportamiento similar siguió la epidemia. Por ejemplo, del 16 al 26 de marzo ( 10 días) los casos se multiplicaron en 6,7 veces y del 26 de marzo al 23 de abril aumentaron en 36 veces. Sin embargo, el crecimiento se ha estabilizado. Pues el crecimiento exponencial no puede ocurrir indefinidamente.

En el gráfico, se observa que la velocidad de crecimiento ha descendido en el tiempo. El 16 de marzo, día en que el Ejecutivo dispuso el estado de emergencia nacional, el número de personas infectadas crecía a un ritmo del 31,6%, lo que implicaba que el número de casos se duplique en solo dos días. Para el 26 de marzo, la tasa de crecimiento se había desacelerado a un ritmo del 14,3%. Sin embargo, el 8 de abril, la velocidad de los casos detectados se aceleró a una tasa de 26,4%, en parte, porque el Ministerio de Salud aumentó el número de pruebas realizadas.

2. La curva de nuevos casos diarios de COVID-19 y la búsqueda por alcanzar una meseta

Si bien el número de nuevos casos ha empezado a estabilizarse, existen dudas en los especialistas sobre si alcanzamos una meseta por su alta dependencia del número de test procesados y el tipo de prueba aplicada.
Si bien el número de nuevos casos ha empezado a estabilizarse, existen dudas en los especialistas sobre si alcanzamos una meseta por su alta dependencia del número de test procesados y el tipo de prueba aplicada.

El gráfico muestra la evolución del número de nuevos casos reportados por COVID-19 en el país. La necesidad de graficarlo a escala logarítmica sigue la lógica de mostrar su velocidad de crecimiento. La propagación de una epidemia como el coronavirus depende de la capacidad infectiva del virus y del número de contactos interpersonales que favorecen el contagio. En ello se basa la necesidad de medidas de confinamiento junto a la aplicación de pruebas de detección temprana. Si bien el número de nuevos casos ha empezado a estabilizarse, existen dudas en los especialistas sobre si alcanzamos una meseta por su alta dependencia del número de test procesados y el tipo de prueba aplicada.

Más aún, el número reproductivo (R0) que indica el número promedio de personas que son contagiadas en total por cada personas infectada todavía no está en la zona de extinción de la epidemia. En el gráfico 4 pasaremos a explicar con más detalle este indicador.

3. Los nuevos casos diarios siguen el comportamiento de las pruebas procesadas

Para el epidemiólogo Luis Suárez, esta alta dependencia evidencia problemas en la aplicación de las pruebas.
Para el epidemiólogo Luis Suárez, esta alta dependencia evidencia problemas en la aplicación de las pruebas.

Las curvas muestran la relación directa que existe entre el número de nuevos casos positivos con el de nuevas pruebas. Para el epidemiólogo Luis Suárez, esta alta dependencia evidencia problemas en la aplicación de las pruebas. Suárez ha sostenido a El Comercio que las pruebas moleculares sirven para determinar la tendencia de la propagación de la epidemia, mientras que las pruebas rápidas se usan sobre todo para detectar el desarrollo de anticuerpos en las personas y no nuevos casos.

Por otro lado, la gráfica también evidencia el retraso que tuvo nuestro país para aplicar las pruebas en forma masiva. El Perú tardó 33 días para aumentar las muestras, a pesar de lo relevante que son para contener el virus. Que la curva de nuevos casos dependa del número de los nuevos test y que las muestras correspondan a personas que contrajeron la enfermedad con anterioridad implica que no se estuvieron evaluando a las personas infectadas.

4. El número reproductivo básico se acerca a la zona de extinción del virus

El número reproductivo del COVID-19 indica el promedio de individuos que son contagiados en total por cada persona enferma. 
(*) Estimado por El Comercio
El número reproductivo del COVID-19 indica el promedio de individuos que son contagiados en total por cada persona enferma. (*) Estimado por El Comercio

El número reproductivo del COVID-19 indica el promedio de individuos que son contagiados en total por cada persona enferma. Por ejemplo, cuando el Ejecutivo dispuso las medidas de confinamiento, el número reproductivo era cercano a 2,58, es decir, una persona infectada contagiaba, en promedio, a 2,58 personas. Si no se tomaban las medidas de control, cada una de estas podría contagiar a otras 2,58 personas y así sucesivamente. Cuando el número reproductivo básico arroja un valor mayor a la unidad, se dice que la epidemia continúa en crecimiento; cuando el valor es igual a uno, se dice que esta se hace endémica y cuando es menor a uno la epidemia empieza a extinguirse.

De acuerdo a nuestros cálculos, el número reproductivo básico en el Perú después de las disposiciones de inamovilidad social llegó a bajar a 1,72 y luego subió a 2,32 el 9 de abril. Esta subida coincide con el menor número de pruebas que se realizaba durante ese lapso.

Nuestras estimaciones en base a la información de la Sala Situacional y de muertes reportadas por el Sistema Nacional de Defunciones, al 19 de junio el número reproductivo básico del Perú llegó a 1,09, lo que implica que la epidemia todavía se mantiene en la zona de crecimiento, aunque la tendencia muestra un acercamiento a la zona de extinción.

De acuerdo al Ministerio de Salud, el número reproductivo en el Perú ya ha llegado a valor de entre 1 y menos 1. Sin embargo, un reporte del Imperial College London del 21 de junio último, estima que el número reproductivo del COVID-19 en el Perú es de 1,25.

5. Las muertes por el virus crecen a una mayor velocidad que el número de casos positivos

En la actualidad, el número de muertes crece a una tasa del 2,5%, superior en un punto porcentual al crecimiento de los casos positivos, lo que lleva a que el total de personas fallecidas se duplique cada 27,7 días.
En la actualidad, el número de muertes crece a una tasa del 2,5%, superior en un punto porcentual al crecimiento de los casos positivos, lo que lleva a que el total de personas fallecidas se duplique cada 27,7 días.

La gráfica muestra el número total de muertes por coronavirus en el Perú. Está compuesta por la suma de las víctimas mortales diarias reportadas por la Sala Situacional COVID-19 Perú del Ministerio de Salud. Al igual que la curva de casos positivos, se caracteriza por que nunca disminuye, pero se estabilizará cuando frene la pandemia. La lógica de presentarla en escala logarítmica es para mostrar el crecimiento exponencial de los casos. Por ejemplo, entre el 26 de marzo y 8 de abril, el número de fallecidos aumentó en 13,8 veces.

En la actualidad, el número de muertes crece a una tasa del 2,5%, superior en un punto porcentual al crecimiento de los casos positivos, lo que lleva a que el total de personas fallecidas se duplique cada 27,7 días. Pese al importante número de fallecidos reportados, la cifra de víctimas sería mayor si se considera las muertes en exceso “no COVID” en el país.

El máximo número de muertes diarias por coronavirus se alcanzó el 11 de junio con un total de 206. Sin embargo, el jueves 18 de junio, se volvió a reportar un número muy parecido (204). Así, han pasado 86 días desde que se dieron a conocer los primeros tres fallecidos a causa del COVID-19 y todavía no se ha alcanzado un ‘pico'.

6. Hay un exceso de 21.145 muertes desde que llegó la pandemia del coronavirus a nuestro país

En la actualidad, hay 21.145 más decesos que el año pasado, incluso sin incluir a los fallecidos por COVID-19.
En la actualidad, hay 21.145 más decesos que el año pasado, incluso sin incluir a los fallecidos por COVID-19.

La cantidad de víctimas mortales a causa del COVID-19 es superior a 8.000, según el Ministerio de Salud; sin embargo, con la pandemia las muertes por otras causas han crecido por encima de la tendencia de los últimos cuatro años.

Entre el 1 de enero y el 19 de junio del 2019, el número de fallecidos reportados por el Sistema Nacional de Defunciones (Sinadef) sumó 52.397. Entre el 1 y el 23 de abril de este año, las muertes seguían el mismo comportamiento, pero luego crecieron a un ritmo mayor. En la actualidad, hay 21.145 más decesos que el año pasado, incluso sin incluir a los fallecidos por COVID-19.

Para los especialistas, esto obedece a problemas en el sistema de salud y a que no se está midiendo adecuadamente el número de contagios.

7. Lima y Callao concentran la mayor tasa de contagios por el COVID-19

A la fecha, existen 782 casos detectados por cada 100 mil habitantes. Lima y Callao han sido las plazas con mayores casos detectados.
A la fecha, existen 782 casos detectados por cada 100 mil habitantes. Lima y Callao han sido las plazas con mayores casos detectados.

Si bien un país puede tener más infectados por corovanirus que otro, la manera de medir en qué lugar tuvo mayor impacto la enfermedad es a través de la incidencia de la epidemia en la población. Esta se mide a través de los habitantes que han sido víctimas del virus por cada número determinado de la población. En la actualidad nuestro país ocupa el puesto 7 en el mundo en incidencia del COVID-19, de acuerdo con el portal .

A la fecha, existen 782 casos detectados por cada 100 mil habitantes. Lima y Callao han sido las plazas con mayores casos detectados. Asimismo, los departamentos de Lambayeque y Tumbes, en la zona norte, registran las mayores incidencias del virus en la población.

8. El norte del país registra la mayor tasa de mortalidad a causa del coronavirus

Las cifras muestran que los departamentos más afectados, además de Lima y el Callao, están en el norte.
Las cifras muestran que los departamentos más afectados, además de Lima y el Callao, están en el norte.

Con la misma lógica de la incidencia del COVID-19 en la población se estima la tasa de mortalidad (proporción de personas que fallecen en la población). En la actualidad el número de muertes en el Perú a causa del coronavirus por cada 100 mil habitantes es de alrededor de 24, lo que ubica al país en el puesto 14 entre 209 territorios en que se estableció la pandemia, el portal .

Las cifras muestran que los departamentos más afectados, además de Lima y el Callao, están en el norte. Además, existe una relación positiva entre la tasa de mortalidad y su inversión per cápita en salud. Por ejemplo, Lambayeque exhibe la mayor tasa de mortalidad y es el departamento con menor inversión en salud por habitante: S/15 por persona al cierre del 2019.

El Comercio mantendrá con acceso libre todo su contenido esencial sobre el coronavirus.

¿Hay cura para el COVID-19?

Aún no existen pruebas de que alguna vacuna o medicamento pueda prevenir o curar la enfermedad. Sin embargo, los afectados deben recibir atención de salud para aliviar los síntomas; y si el paciente está grave, deberá ser hospitalizado. La OMS coordina esfuerzos para encontrar la cura contra este nuevo coronavirus que ha acabado con la vida de miles de personas.

¿Cuánto dura el período de incubación del COVID-19?

Primero hay que entender que el período de incubación es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. De acuerdo con estimaciones, el periodo de incubación de la covid-19 oscila entre 1 y 14 días, y en general se sitúa en torno a los cinco días. Por el momento se continúan analizando y actualizando estos datos para tener una información más precisa y detallada.

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