Hasta el mes de febrero todo aquel que entregue voluntariamente armas, municiones o granadas de posesión ilegal, no será sancionado ni habrá algún tipo de represalia en su contra, incluso si tiene requisitorias policiales.

Así lo aseguró el ministro del Interior, José Luis Pérez Guadalupe, durante una ceremonia realizada esta mañana para impulsar esta campaña para evitar que las armas estén en manos de la delincuencia.

El titular del Interior recordó además que la entrega de armas y/o granadas se puede hacer de forma anónima ante la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec), comisarías u otras dependencias policiales

“Todo aquel que entregue armas estará resguardado por la ley, no le pasará nada. Si quiere dar su nombre, bien; de lo contrario, no lo da”, refirió.

Además, durante la vigencia de la campaña, dirigida a personas naturales y jurídicas, se condonarán las deudas originadas de multas pendientes ante la Sucamec.

Por su parte, el jefe de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX), Mario Machado, indicó que en el caso de granadas o explosivos, las personas no deben manipularlas bajo ningún motivo porque podría ser fatal.

TABLETS POR ARMAS

Pérez Guadalupe destacó que tras lanzar la iniciativa de canjear armas que no cuenten con autorización por tablets, la empresa Advance ha donado 50 de estos equipos. “No se preocupen las personas que quieran sus tablets, las van a tener”, refirió.

Asimismo, planteó que los supermercados se sumen a esta campaña entregando vales de alimentos por 500 nuevos soles, lo que servirá de estímulo para quienes devuelvan las armas que se encuentran sin la debida autorización.

En la ceremonia se presentaron la 48 armas de fuego que fueron entregadas por los familiares de los reclusos del penal de Lurigancho, como parte de la campaña.

En setiembre pasado, el gobierno publicó hoy un decreto legislativo que otorga 90 días (hábiles) para que los ciudadanos que posean armas de fuego, municiones, granadas y explosiones entreguen voluntariamente estos artefactos a la Policía sin recibir sanción.