Natalia Lizama

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Cuando era pequeña, mi mamá siempre me decía que tenía que dejar una huella en mi comunidad. No olvidarme de dónde vine”, recuerda al teléfono Noelia Majerhua, una joven que a sus 21 años no solo ha terminado una carrera universitaria sino que, además, lidera una organización que promueve la ciencia entre los niños de zonas vulnerables, comenzando por los del asentamiento humano en el que creció.

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Gracias a Ciencia en tu comunidad, como bautizó a su ONG, Noelia ha convertido a Hatary Llacta, que hasta hace poco solo se caracterizaba por ser un barrio pobre y peligroso de El Agustino, en un pequeño motor de transformación social.

Motivada por las palabras de su madre, en diciembre del 2019 dio inicio a la organización, dedicada a promover la enseñanza de ciencias con un método poco común. Solo tenía S/ 20 como capital, siete niños como alumnos y el local comunal que le brindó la junta de Hatary Llacta.

Noelia, recién egresada de la carrera de procesos químicos y meteorológicos de Tecsup, no tardó en encontrar aliados a su causa. La primera fue Emma Paucar, una amiga del instituto a quien no le importó tener que recorrer a diario los 17 kilómetros que separan a El Agustino de Santa Clara-zona donde ella vive- para reunirse y dictar las clases a los niños.

Yulinho (Huachaca) trabajaba enseñando a niños en un laboratorio de Tecsup. Nos dijo que le habían sobrado algunos materiales y nosotras en broma le dijimos que los traiga a la comuna. Y así lo hizo. Eso nos ayudó a poder ofrecer más talleres”, cuenta Noelia sobre cómo se unió al proyecto el tercer cofundador.

Noelia (a la derecha), Emma (segunda a la derecha) y Yulinho (a la izquierda) son los confundadores de Ciencia en tu comunidad. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)
Noelia (a la derecha), Emma (segunda a la derecha) y Yulinho (a la izquierda) son los confundadores de Ciencia en tu comunidad. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)

La metodología consiste en volver divertidas las clases de matemáticas y ciencias para los niños, esto lo logran a través de experimentos aplicados a la vida real.

Para marzo del 2020, dentro de sus filas contaban con más de 20 profesionales trabajando con ellos. Físicos, ingenieros, químicos, biotécnicos, psicólogos y especialistas en márketing de diferentes instituciones se unieron. Actualmente, el equipo suma a 40 miembros.

Sin embargo, el meteórico ascenso de la organización se vio sorprendida por la pandemia del Covid-19. Con las restricciones impuestas a partir de la emergencia sanitaria, Noelia y su equipo detectaron que los maestros de colegios estatales carecían de conocimiento sobre herramientas virtuales, ahora fundamentales debido a la modalidad de clases a distancia. Por eso, nuevamente, decidió cambiar la realidad.

Enseñarle a los profesores ha sido un reto. Sabemos que un docente está sobrecargado de trabajos e información, por eso los talleres que dictamos son simples y rápidos de manera que puedan aplicarlos en su clase inmediatamente”, explica.

La metodología consiste en volver divertidas las clases de matemáticas y ciencias para los niños, esto lo logran a través de experimentos aplicados a la vida real. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)
La metodología consiste en volver divertidas las clases de matemáticas y ciencias para los niños, esto lo logran a través de experimentos aplicados a la vida real. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)

Pandemia: retos y oportunidades

Irónicamente, la llegada del Covid-19 tuvo un efecto positivo en la fundación. El alcance que originalmente tenían creció gracias a las clases remotas, los cursos pasaron de llegar solo a alumnos del asentamiento humano a jóvenes a nivel nacional y hasta extranjeros. Sin embargo, también los enfrentó a una dura realidad.

Llegamos a muchas más personas y a pesar de que nuestro enfoque son los sectores vulnerables debemos aceptar que ellos no tienen los recursos para tomar nuestros talleres virtuales”, admite Noelia.

El paso al mundo digital también se encargó de borrar las fronteras. Primero hicieron talleres en Bolivia, luego consiguieron una aliada en Argentina y después voluntarios en 15 provincias del Perú. Su crecimiento fue tal, que los más de 300 niños que asisten a sus cursos se conectan desde Ecuador, Costa Rica, Colombia, Puerto Rico, Bolivia y Argentina

Gracias a la pandemia hemos podido lograr capacitar a más de 400 profesores, 250 jóvenes y 300 niños. Nos hicimos más conocidos y conseguimos un pequeño fondo para sostener la organización. Implementamos un curso de redacción científica, cuesta 10 soles y lo recaudado lo reinvertimos en la organización”, detalla Noelia.

El paso al mundo digital ha permitido que más de 300 niños se conecten a sus cursos desde Ecuador, Costa Rica, Colombia, Puerto Rico, Bolivia y Argentina. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)
El paso al mundo digital ha permitido que más de 300 niños se conecten a sus cursos desde Ecuador, Costa Rica, Colombia, Puerto Rico, Bolivia y Argentina. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / El Comercio)

Ciencia para el futuro

En menos de un año, el trabajo emprendido por Noelia y su equipo ya ha comenzado a ser reconocido. En septiembre, la UPC le otorgó el premio Protagonistas del Cambio, con el que galardona a las innovaciones sociales más prometedoras del país y les brinda soporte, asesorías y capacitaciones para mejorar su alcance.

Yo postulé sin decirle al equipo, a veces es mejor no tener muchas expectativas, habíamos postulado a 8 o 10 concursos antes, pero ganamos este. Ha sido una experiencia muy innovadora”, cuenta la joven.

Sobre sus planes a futuro, Noelia Majerhua afirma que Ciencia en tu comunidad tiene proyectos con aliados de la embajada de EE.UU., además luego de la pandemia buscará replicar de manera presencial su forma de enseñanza en todo el país y confía en que unos años puedan crear programas especiales para niños con síndrome de Down, Asperger y otras condiciones similares.

No queremos quedarnos solo en Lima, en rincones no explorados pueden existir mentes extraordinarias que no han explotado todo su conocimiento. Así como en los niños que pertenecerán a ciencia inclusiva en un futuro. Todos ellos han sido excluidos por la sociedad de cierta manera, nosotros buscaremos incluirlos”, concluye Noelia.

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