Momentos en que el coronel PNP Manuel Ibárcena, de 52 años, es detenido en su departamento de Surquillo por agentes de la Diviac y la fiscal Sandra Castro.
Momentos en que el coronel PNP Manuel Ibárcena, de 52 años, es detenido en su departamento de Surquillo por agentes de la Diviac y la fiscal Sandra Castro.
Ana Briceño

El caso del coronel PNP es parecido al de muchos policías que son separados de su institución por estar vinculados a organizaciones criminales, pero que vuelven a trabajar en la (PNP) por fallos del Poder Judicial.

Ibárcena, de 52 años, fue investigado por los presuntos delitos de extorsión a una banda de narcotraficantes, y por secuestro, en el 2000, cuando era mayor. La policía le abrió un proceso disciplinario y, después de indagar, resolvió que debía pasar al retiro “por graves faltas contra la moral, la disciplina y la formación policial”.

Según fuentes de la fiscalía, Ibárcena jamás fue encarcelado. Durante las investigaciones preliminares, estuvo en la clandestinidad hasta que un día de abril del 2006 reapareció en Arequipa, su ciudad natal.

En el Juzgado Mixto del Módulo Básico de Justicia de la provincia de Caravelí, presentó un recurso contencioso administrativo para reincorporarse a la PNP. Un juez no solo falló a su favor, sino también resolvió que debía ser ascendido a comandante y a coronel en el 2018. Además, pidió que se le reconozca una indemnización por el tiempo que estuvo fuera de la PNP. “En ninguna parte del mundo un magistrado ordena esto, pero estamos obligados a cumplir el mandato”, sostuvo a El Comercio el general Neyre Rodríguez, director nacional de Investigación Criminal.

Ante sus graves antecedentes, la PNP lo colocó en áreas administrativas. Desde el 2016, se desempeñó en la Secretaría del Estado Mayor, oficina que se encarga de dar asesoramiento legal sobre la pertinencia al momento de emitir nuevas normas. Antes había trabajado en la Región Policial del Callao.

Precisiones

  • El coronel y otras 11 personas que forman la red estarán detenidos preliminarmente 15 días. La fiscal a cargo del caso es Sandra Castro, quien investiga a Los Cuellos Blancos.

– Seguían sus pasos –

Desde el 2016, los agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac) le siguieron los pasos por sus vínculos con una organización criminal dedicada a “planificar, coordinar y ordenar la ejecución de robos agravados, tenencia ilegal de armas y otros delitos”, informó ayer la PNP.

Robaban contenedores con mercadería importada, como celulares, laptops, videojuegos, relojes, que llegaba al Perú por vía aérea y que era almacenada, para su distribución, en la empresa logística Talma, en el Callao.

Desde el 2016 habrían robado en total 2’700.000 dólares en mercadería. El golpe a esta organización denominada (porque se vestían con ternos y robaban mercadería costosa) sucedió a las 3 a.m. de ayer. Sus nexos llegan hasta el extranjero.

El coronel fue detenido en su departamento de Surquillo. Según las indagaciones, era el asesor del presunto cabecilla de la red, Giancarlo Panizo Cotillo. “El cabecilla andaba en el vehículo oficial asignado al coronel, además él le alertaba sobre los operativos que iba a realizar la policía”, indicó una fuente de la PNP.

En abril del 2019, Panizo fue intervenido por manejar sin licencia, en Independencia, y con una sola llamada el coronel le pidió a un alférez, de la comisaría del sector, que lo ‘apoyara’ con el asunto.