Francesca García Delgado

Antonio lleva cuatro días sin salir de una habitación del hotel en Miraflores. Él, junto a un grupo de más de 200 peruanos repatriados desde México, llegó a las instalaciones de este alojamiento el sábado 21 de marzo. Todos ellos fueron trasladados en varios buses desde el Grupo Aéreo N° 8 y escoltados por la Policía y Fuerzas Armadas, para cumplir en este lugar con los 14 días de cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno.

“La única obligación que tenemos es no salir de nuestras habitaciones”, relata Antonio por teléfono. Él describe que el personal del hotel protegido con guantes, gorros y mascarillas les lleva comida tres veces al día. Algunas veces los esperan para entregarles las bandejas (guardando una distancia mínima de un metro) y otras se las dejan en la puerta.

La misma noche que llegaron, todos recibieron una charla sobre las acciones para prevenir el contagio del (coronavirus) por parte del personal sanitario del . También se les informó que no podrían salir de sus habitaciones ni usar las áreas comunes hasta el 3 de abril. El monitoreo de todos, se les advirtió, se realizaría por las cámaras de seguridad internas del hotel.

Antes de llegar a Lima, Antonio estuvo varado por cuatro días en Ciudad de México hasta que consiguió un cupo en el vuelo de una aerolínea mexicana que venía al Perú a recoger a sus connacionales. En el caso de los peruanos en México y en otros países, según conoció este Diario, el consulado peruano negocia con las autoridades el país en que se encuentran nuestros compatriotas para que ellos puedan abordar de forma solidaria los vuelos ya programados para llegar al Perú.

Antonio consiguió un cupo gracias a su insistencia porque su aerolínea Copa Airlines, nunca le respondió. Dice que en principio se les dijo que llegarían al Cusco pero finalmente, se fijó como destino Arequipa.

“No sabíamos que un día antes el Gobernador Regional de Arequipa (Elmer Cáceres Llica) había dicho que no nos querían ahí. Era increíble ver que ni los pasajeros arequipeños podían salir del aeropuerto”, comenta Antonio.

El joven recuerda que en Arequipa tuvieron que esperar varias horas hasta que los policías y militares en el aeropuerto los organizaron en tres grupos de aproximadamente 80 personas. Ahí, el personal de salud les midió la temperatura y les hicieron preguntas sobre los lugares en los que habían estado semanas antes y sobre su estado de salud.

“Sentíamos mucho frío y también hambre. Habían personas muy mayores y niños. Ahí nos agarró el toque de queda y en un gesto muy solidario, los policías y militares nos trajeron snacks y otras cosas para comer que todos sentimos como la mejor comida del mundo”, comenta Antonio.

Giovanna llegó cuatro meses atrás a Ciudad de México para una pasantía de trabajo. Su vuelo de retorno estaba programado para el 18 de marzo pero el domingo 15 de marzo el presidente Martín Vizcarra anunció que las fronteras se cerrarían a partir del lunes 16 a las 23:59 horas. Ese mismo domingo tomó sus cosas del hospedaje en el que se quedaba y llegó al aeropuerto para buscar un vuelo.

“Después de insistir mucho, una persona de la embajada peruana me escuchó y entendió que pese a no ser parte de la población vulnerable soy responsable de familia y era necesario para mí llegar a Lima para atender a mis padres”, refiere Giovanna. En México, comenta, las cosas se ponían cada vez más tensas debido a que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no tomaba medidas drásticas para evitar la expansión del COVID-19. Giovanna sabe que precisamente esto, aumenta las probabilidades que alguno de ellos pueda resultar un agente de contagio del virus.

“Estamos en un hotel cómodo donde han procurado tratarnos bien. Sé que hay quienes se han quejado de algunas cosas pero no es el sentir de la mayoría. Entendemos que no estamos aquí de vacaciones y debemos mantenernos aislados por la seguridad de todos”, insiste Giovanna por teléfono.

Debido a que ella llegó son síntomas de gripe y tos seca, el personal del hotel decidió que permaneciera sola en una habitación. Giovanna, detalla que el personal de Minsa se contacta a diario con ella para monitorear su estado.

“Me he planteado muchas cosas durante estos días. Soy trabajadora independiente y ahora puedo enseñar algunos cursos de la universidad de manera virtual pero eso no me alcanzará para pagar las cuentas a fin de mes. Pese a eso, comprendo las decisiones que se han tomado y me parecen correctas”, refiere Giovanna.

Esperanza por abrazar a los suyos

Ana es otra de las peruanas que pasó por el mismo periplo de retorno a Lima desde México. Cuando viajó de vacaciones con su hija a Cancún, las acciones de prevención contra el COVID-19 no habían iniciado. El anuncio presidencial las tomó un día antes del retorno y tampoco recibieron respuesta de su aerolínea.

“Sentí mucho alivio al poder viajar en ese vuelo porque estábamos desesperados. Hubo mucha gente que se quedó y es terrible”, manifiesta Ana.

Ella es enfermera en un hospital de Lima y conoce perfectamente el protocolo de prevención del virus. Al terminar la cuarentena le corresponderá integrarse a su equipo de trabajo para enfrentar el COVID-19 desde la llamada primera línea de defensa.

Ana refiere que hay personas en el grupo de peruanos hospedados junto a ellos en Casa Andina, que están inconformes con las medidas adoptadas pero, atribuye que eso se debe a que aún no entienden la magnitud de la emergencia por la que pasa el país.

“No siento que nos estén tratando como leprosos ni nada parecido. Entiendo que tengan estos procedimientos de seguridad porque no saben si alguno de nosotros está contaminado”, remarca Ana, quien confiesa que lo que la mantiene optimista es pensar que al final de todo este trance podrá llegar a casa y por fin abrazar a los suyos.

* A pedido de las personas que han brindado sus testimonios para esta nota, se les ha cambiado el nombre y variado algunos datos personales para mantener su anonimato.

DATO

Según el Mincetur, son 17 los hoteles que recibirán a los peruanos y extranjeros que regresen al país durante la emergencia sanitaria por el COVID-19. Actualmente, son cinco los hoteles que ya tienen hospedados. La lista de todos los hoteles es: Aloft Miraflores, BTH San Borja y San Isidro, Casa Andina, Colón, Costa del Sol, Crown Plaza, Del Pilar, Los Delfines, Estelar, Holiday Inn San Isidro, Sol de Oro, Monte Real, Selina, Thunderbird, Tierra Viva y Villa Santa.

Este martes el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Edgar Vasquez inspeccionó los hoteles Los Delfines, BTH Hotel San Borja, Casa Andina Select en Miraflores y Colón e informó que todos están cumpliendo con las medidas de seguridad recomendadas.

El titular del Mincetur explicó que el Decreto de Urgencia Nº 031-2020, publicado el lunes, permite al gobierno peruano brindar el alojamiento temporal por un plazo máximo de catorce días a los ciudadanos peruanos que retornen del extranjero durante la vigencia de la emergencia sanitaria.

Para esto, se ha transferido al Mincetur un presupuesto de S/ 3 millones 500 mil. Este monto permite además brindar alimentación a todos los repatriados.

VIDEO RECOMENDADO

Peruanos que retornen del extranjero permanecerán en cuarentena obligatoria

Peruanos que retornen del extranjero permanecerán en cuarentena obligatoria

TE PUEDE INTERESAR