(Foto: Hugo Curotto / GEC)
(Foto: Hugo Curotto / GEC)
Fernando Alayo Orbegozo

Periodista de la sección Nacional

fernando.alayo@comercio.com.pe

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más

El virus no sabe de calendarios, tampoco de buenos deseos. Cuando la mayoría de peruanos esperaba que este nuevo año trajera consigo mejores indicadores respecto a la , las recientes cifras vienen mostrando una dura realidad: que el 2020 aún no se acaba.

Solo en los primeros 16 días del 2021, el Ministerio de Salud (Minsa) ha reportado un total acumulado de 1.090 fallecidos por el coronavirus en el Perú; esta es una cifra mayor que la registrada durante todo abril pasado (1.021), cuando la pandemia empezaba a generar estragos en nuestro sistema de salud.

MIRA: Pilar Mazzetti advirtió que actualmente estamos como en quincena de abril de 2020

De hecho, durante la semana pasada el número diario de víctimas por el virus sobrepasó los 90 durante tres días consecutivos; y el sábado último este llegó a los tres dígitos (116 muertos en 24 horas), algo que no ocurría desde el 14 de setiembre. Así, el promedio de fallecidos en enero llega actualmente a 68 por día.

Tendencia al alza

Pero ese es apenas el registro oficial del Minsa, que desde marzo ha presentado un notorio desfase frente a los reportes de las diferentes direcciones regionales de salud, y del , donde se contabilizan los fallecimientos por cualquier causa.

Debido a los problemas con los números del ministerio, el Sinadef se ha convertido en el termómetro de la pandemia, ya que evidencia el exceso de fallecidos que viene dejando este evento epidemiológico, sea de manera directa (las víctimas con diagnóstico confirmado del COVID-19) o indirecta (las personas que padecían otras enfermedades, pero nunca fueron atendidas debido al colapso del sistema sanitario). Un exceso que en el 2020 llegó a 93.600 muertos adicionales en comparación con años anteriores.

Según los datos de este sistema, en enero del 2021 el Perú volvió a superar la barrera de 500 fallecidos al día por causas no violentas, y en los últimos días ese número se ha acercado rápidamente a los 600; con ello, el exceso respecto al 2020 y 2019 alcanza los 200 muertos.

Todas las curvas de fallecidos –del Minsa, de regiones y del Sinadef– coinciden en un crecimiento sostenido desde diciembre, que coloca al país en los mismos niveles que en abril y setiembre del año pasado.

Posturas e impacto

La ministra Pilar Mazzetti confirmó anoche las tendencias al alza: . Hay un incremento rápido [en las cifras de contagios y fallecidos] en pocos días”, dijo en Canal N.

La titular del Minsa reiteró que “estamos en una segunda ola”, y que hacia febrero y marzo próximos el país registrará nuevos picos. Agregó: “Es difícil predecir [cuánto se incrementarán los números]. Pero de que van a subir, van a subir. Lo menos que podemos prever es que tengamos una situación semejante a la del año pasado”.

De acuerdo con Mazzetti, se evalúan los registros todos los días, a fin de afinar la estrategia de contención frente a la pandemia. Hoy, indicó, se reunirá con el presidente Francisco Sagasti para informarle sobre las tendencias al alza en las cifras y “ver qué medidas se podrían tomar”. Actualmente, está en vigencia un plan por regiones y según niveles de alerta.

MIRA: Rechazo a vacunas contra el COVID-19 pasa de 22% a 48% en cinco meses

Para Víctor Sánchez, científico de datos de , el Estado ya está contabilizando los muertos producto de las fiestas de fin de año (Navidad y Año Nuevo). “Podemos decir que la curva de fallecidos dejó de descender desde la primera quincena de diciembre. Se detuvo, y ahora se está incrementando de manera clara y considerable. Este impacto es más notorio porque las cifras están subiendo en Lima Metropolitana, que tiene a la tercera parte de la población”, dijo.

En esto coincidió Ernesto Gozzer, experto en salud pública: “Debido a que los efectos del COVID-19 se ven poblacionalmente entre dos y tres semanas después del contagio, podemos decir que hay un impacto por las festividades de diciembre; por las visitas familiares, las reuniones y las salidas por compras. Estamos en una situación difícil, pero es inevitable que el aumento continúe”.