Abby Ardiles

El declaró ayer la emergencia en todo el país debido al incremento de infecciones por . Al mismo tiempo, se confirmó un nuevo brote en aves de corral.

Durante 90 días calendario, el Perú llevará a cabo una serie de medidas para controlar la expansión de la enfermedad. Según Senasa, ninguna persona natural o jurídica podrá movilizar aves domésticas sin autorización. Asimismo, no se podrán llevar a cabo ferias, eventos gallísticos y demás concentraciones de aves.

En la playa La Chira, en Chorrillos, los restos de varios pelícanos. Esta especie es la más afectada por la enfermedad. (Foto: Joel Alonzo/El Comercio)
En la playa La Chira, en Chorrillos, los restos de varios pelícanos. Esta especie es la más afectada por la enfermedad. (Foto: Joel Alonzo/El Comercio)

Sacrificios

El primer brote en aves de corral se confirmó el pasado martes en patos de un predio de crianza en el centro poblado Gallito (Lambayeque). El segundo se detectó en gallinas de postura –que ponen huevos– de una granja ubicada en el distrito de Huacho (Huaura). Este establecimiento tiene una población de aproximadamente 37.000 aves.

De acuerdo al Senasa, en Lambayeque murieron unas 700 aves, de las cuales 241 fueron sacrificadas. En Huacho, 450 gallinas fallecieron debido a la enfermedad. No se tiene todavía la cifra exacta de cuántas fueron sacrificadas.

Senasa detalló que por el momento se ha identificado en las aves de corral la influenza aviar tipo A subtipo H5, y se encuentran a la espera de los resultados de pruebas de laboratorio para determinar si se trata de la influenza A subtipo H5N1, que está afectando a miles de pelícanos y otras aves marinas en todo el litoral peruano.

Muertes y entierro

Ayer, El Comercio recorrió parte del litoral limeño y observó más de 50 pelícanos enfermos, agonizando y muertos en las orillas de la playa La Chira de Chorrillos.

Se constató también la falta de presencia de personal municipal de la jurisdicción y del Senasa para el retiro y entierro de los cadáveres. Además, pescadores circulaban sin protección entre los restos de los animales. El olor a putrefacción era fuerte.

Playa La Chira
Varios pelícanos afectados por la influenza aviar fallecen en las orillas de las playas del litoral peruano.

Una situación similar se vio en la playa San Bartolo, donde un grupo de pescadores realizaba sus labores a pocos metros de dos pelícanos agonizando.

En la playa Arica de Lurín, trabajadores de la zona denunciaron que producto del entierro superficial de algunos cadáveres de pelícanos se habían observado larvas en la arena.

La cifra de aves marinas fallecidas por influenza aviar asciende a más de 13.869 en todo el Perú, según informó el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor). La especie más golpeada es el pelícano, con un total de 10.257 decesos.

El jefe del Senasa, Miguel Quevedo Valle, informó a El Comercio que la denuncia sobre la aparición de larvas debe ser particular, puesto que –según sus protocolos– entierran los cadáveres a cuatro metros de profundidad.

Detalló también que en las próximas semanas la tasa de mortalidad de aves en el sur del país se incrementará, mientras que en el norte será menor.

Senasa informó que enterrarán las especies muertas que hayan quedado varadas en las playas. (Foto: Joel Alonzo/El Comercio)
Senasa informó que enterrarán las especies muertas que hayan quedado varadas en las playas. (Foto: Joel Alonzo/El Comercio)

El médico epidemiólogo Sergio Recuenco declaró que ante el entierro de aves, el Ministerio de Salud deberá determinar si se restringirá el acceso a algunas playas.

Raúl Guillermo, presidente de la Asociación de Médicos Veterinarios especialista en aves, explicó que en las zonas donde las aves serán enterradas no debe haber tránsito de personas. “Si bien el riesgo de contaminación cruzada con el humano es poco probable, se debe enterrar a las aves en áreas alejadas”, dijo.

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