A través de un comunicado, la empresa indicó que ha decido prescindir de su habitual recorrido por la avenida Abancay para dar paso a nuevos sistemas de transporte como el Tren Eléctrico, Metropolitano y corredores. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / archivo El Comercio)
A través de un comunicado, la empresa indicó que ha decido prescindir de su habitual recorrido por la avenida Abancay para dar paso a nuevos sistemas de transporte como el Tren Eléctrico, Metropolitano y corredores. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / archivo El Comercio)
Hernán Medrano Marin

A fin de contribuir con un adecuado desarrollo de operaciones del , la conocida empresa ‘La 50′ anunció que sus unidades ya no pasarán por la . Mediante de un comunicado, indicó que ha decido prescindir de su habitual recorrido para contribuir con el cambio y dar el paso a nuevos sistemas de transporte como el Tren Eléctrico, Metropolitano y .

Comunicamos que desde el 5 de setiembre dejaremos de transitar por la Av Abancay, modificando nuestra ruta por la Av. Huanta. esperamos su comprensión”, dijo a través de redes sociales.

LEER TAMBIÉN: Fuego y explosiones: la historia detrás del atentado contra la empresa de transportes Flores Hermanos [FOTOS]

En mayo del 2018, el Juzgado Mixto de Matucana, a cargo de la jueza María Angélica Sánchez Rodríguez, se otorgó una medida cautelar a favor de la empresa de transporte, que permitía a su flota de buses circular por los corredores complementarios, específicamente por el de San Juan Lurigancho-Abancay.

Sin embargo, un mes después, la misma jueza rectificó y declaró la nulidad de la resolución emitida anteriormente. A partir de ahí, a lo largo de los años la Municipalidad de Lima intervino varias unidades de la empresa.

Esta línea fue fundada en 1989 por Julio Raurau Oblitas. Su verdadero nombre es Empresa de Transportes Patrón San Sebastián. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / archivo El Comercio)
Esta línea fue fundada en 1989 por Julio Raurau Oblitas. Su verdadero nombre es Empresa de Transportes Patrón San Sebastián. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / archivo El Comercio)

Vale precisar que los buses de ‘La 50′ parten desde el paradero inicial La Capilla, en la av. Fernando Wiesse, y transitan por la av. Central, Santa Rosa, Próceres de la Independencia, 9 de octubre, puente Ricardo Palma, Abancay, Miguel Grau y 9 de diciembre hasta llegar al cruce de las avenidas Garcilaso de la Vega con Bolivia.

De esta manera, este medio de transporte se integra con el Metropolitano, en la Estación Central, y con el Corredor Azul, a la altura del Centro Cívico.

¿Cuándo y cómo nació esta empresa?

Su verdadero nombre es Empresa de Transportes Patrón San Sebastián (línea 50), en honor al santo homónimo del distrito cuzqueño de San Sebastián y fue fundada en 1989 por Julio Raurau Oblitas.

Tras varios años en el rubro de transporte desempeñándose como cobrador, Raurau pasó a ser chofer auxiliar y luego accionista de una empresa de transporte. Es ahí que logró juntar un dinero y emprender su propia empresa. Así nace ‘La 50′, quien viene operando ya 33 años ininterrumpidamente.

LEER TAMBIÉN: ATU: conoce las seis infracciones más cometidas en el servicio de transporte en Lima y Callao

¿Se trata de una buena medida?

El experto en temas de transporte, Lino de la Barrera, comentó a El Comercio que el cambio de recorrido de la línea 50, a fin de darle paso al Corredor Morado en la avenida Abancay, se tenía que dar en algún momento, pues es consecuencia del curso natural de los acontecimientos.

La línea 50 había entrado un poco por la ventana a partir de acciones que había realizado con el fin de quedarse. Originalmente la Municipalidad de Lima y luego la ATU habían previsto que en esa vía (avenida Abancay) estuviese solo el Corredor Morado como forma de viaje”, dijo.

Sin embargo, señaló que el gran problema de los corredores complementarios es que forman parte de un sistema que está incompleto y una ciudad desconectada.

Es decir, ¿yo tomo el Corredor Morado y llego a dónde?, ¿qué hago después?. No se ha terminado el paquete de lo que debería ser un empalme con vías alimentadoras, con servicios que complementen a estos servicios troncales. Al final del día lo que se hace es cambiar la manera de cómo las personas viajan y probablemente encarecer el viaje de algunas”, explicó.

Agregó que antes la línea 50 recogía pasajeros en un punto y lo llevaba a su destino. Ahora, estos deberán tomar el Corredor Morado y bajarse en un punto intermedio, para luego abordar otra unidad.

Por el bien de Lima está bien que haya estos cambios. La pregunta es qué más viene. Se necesita un sistema funcional, que integre, algo que realmente esté acorde con las necesidades de la gente”, sostuvo.

Esta línea es la única que conecta a San Juan de Lurigancho con San Isidro. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / archivo El Comercio)
Esta línea es la única que conecta a San Juan de Lurigancho con San Isidro. (Foto: Anthony Niño de Guzmán / archivo El Comercio)

Denuncias por estafa

Este año, ex conductores de ‘La 50′ denunciaron por estafa a la empresa de transportes. Ellos manifestación que en el 2015, Julio Raurau les propuso ser dueños de una de las unidades de la nueva flota de carros que adquiriría, pero que tras llegar a un acuerdo y realizar los pagos correspondientes al final no recibieron nada. En total invirtieron más de 380 mil dólares.

LEER TAMBIÉN: Transporte de pasajeros: todo lo que sabemos del proyecto ferroviario que busca conectar Lima con Huarochirí

Los denunciantes agregaron que debido a su poca experiencia no firmaron un contrato de compra-venta que los respalde y que por la confianza que había aceptaron hacer los depósitos a una cuenta diferente a la de la empresa. Cuentan también que cuando pagaron la inicial, sí se les entregó el vehículo. Sin embargo, este aún no cambiaba de nombre.

Ya durante las últimas cuotas, y a pesar de que habían pagado casi el total del costo del bus, se les exigió continuar pagando por 4 años más, a cambio de darles la trasferencia vehicular. Este caso viene siendo materia de investigación de las autoridades.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más