Desde el lunes 22 de julio inició el programa piloto 'Pico y Placa', que restringe la circulación de vehículos en ciertas calles.(Foto: GEC)
Desde el lunes 22 de julio inició el programa piloto 'Pico y Placa', que restringe la circulación de vehículos en ciertas calles.(Foto: GEC)
Angus Laurie

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Durante los , la Municipalidad de Lima aplica la etapa de prueba del programa ‘pico y placa’. Este sistema busca restringir el uso del automóvil privado en ciertas avenidas sobre la base del último número de la placa.

En la primera semana de prueba, según El Comercio, se identificaron varias estrategias utilizadas por los choferes para evitar el programa y así poder circular por las vías restringidas de acuerdo al número de placa.

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De acuerdo con una entrevista a Alfonso Flórez, gerente general de la fundación Transitemos, las estrategias utilizadas se basaban en colocar trapos que cubrieran los últimos números de la placa, colocar una mica para oscurecer los números y, lo más drástico, falsificar las placas.

Como dice el señor Flórez, todas estas acciones representan una falta de civismo. Por otro lado, muestran una realidad dentro de la cual uno no espera que la policía o fiscalizadores vayan a tomar una acción contra alguien que incumple con la ley. En el Perú, existe una ley de tránsito que establece las reglas para circular por la vía pública. A pesar de que existe esta normativa, en la década en que he vivido en Lima, nunca he visto que un policía de tránsito detenga a un chofer por incumplir la ley.

Según un documento del CAF, Lima es la ciudad en las Américas con la tasa más alta de fatalidades por accidentes de tránsito, por cantidad de vehículos. Sospecho que una gran parte de esto se debe al hecho de que, efectivamente, no existe una fiscalización real de tránsito.
En este contexto, uno puede entender que la prueba de ‘pico y placa’ no solamente debería basarse en poder reducir el tráfico, sino en poder funcionar como un proyecto piloto para sancionar el mal comportamiento de los choferes. Esto requiere una nueva y mejor relación entre la Municipalidad de Lima, sus fiscalizadores y la Policía de Tránsito.

Solo el tiempo demostrará si la Municipalidad de Lima puede trabajar junto con la Policía de Tránsito y lograr que exista una manera de sancionar efectivamente a los choferes que incumplan la ley. Si la Municipalidad de Lima puede hacer que funcione la fiscalización en las avenidas piloto del proyecto ‘pico y placa’, puede que este nuevo régimen de fiscalización resulte más importante que el proyecto piloto en sí mismo. Este sistema podría ser el comienzo de la solución para revertir el caos de circulación y tránsito que existe en la capital.