Vías de distritos del sur de Lima se usan para piques ilegales
Vías de distritos del sur de Lima se usan para piques ilegales
Redacción EC

ROSA AQUINO

Redactora de Sociedad

Los motores repotenciados de modernos automóviles ya no rugen en las calles aledañas al , en el límite de Ate y La Molina. Los llamados ‘piqueros’ ahora arriesgan sus vidas y las de otros conductores y transeúntes en las vías metropolitanas, en distritos del sur de la capital.

Un carro Audi blanco de placa F4F-332 que iba a excesiva velocidad en la Vía Expresa de Javier Prado embistió ayer, cerca de las 2:15  a.m., a una camioneta negra de placa C1A-406, la cual dio varias vueltas de campana. Ocurrió a la altura del puente de la Av. Guardia Civil, en . Tres personas resultaron heridas y fueron llevadas a la clínica Ricardo Palma.

Gerald Américo Oropeza López, de 32 años, conductor del auto que causó el accidente, negó haber estado compitiendo con otro vehículo. Sin embargo, los testigos señalaron que este viajaba a más de 160 kilómetros por hora. Además, en su cuenta de Twitter, él se describe así: “chiko crazy, full piques” (sic).

Según comisarías consultadas por El Comercio, el lugar del accidente se ha convertido en una de las nuevas rutas favoritas de los aficionados a la velocidad extrema. Se suman la avenida Circunvalación, en Surco, y la Panamericana Sur, a la altura de los Pantanos de Villa y el Touring, en Villa El Salvador.  

En el 2013 logramos erradicar los piques de la zona este de Lima. Parece que ahora migraron a la vías metropolitanas del sur, pero los casos son esporádicos a diferencia de las jornadas semanales que se llevaban a cabo frente al Monumental y en Separadora Industrial y Los Frutales”, alerta el general Cléver Vidal, jefe de la División de Tránsito de la Policía.

El comandante Manuel Molfino Ramos, a cargo de la comisaría de Monterrico, refiere que los ‘piqueros’  parten desde el peaje ubicado en el cruce de la y Las Palmeras, y llegan hasta el Trébol de Javier Prado. “Salen los días miércoles, jueves y viernes en jaurías de 15 y 20 autos, a partir de la medianoche”, detalla.

Hasta el año 2011 los piques preocupaban a los vecinos de la calle Buenavista y las avenidas San Borja Norte y San Borja Sur. El problema acabó con la instalación de rompemuelles.  “Ahora usan la Javier Prado y la Panamericana Sur. Por ser vías metropolitanas están fuera de nuestro control”, justifica Hugo Niembro, gerente de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de San Borja. Dice que desde hace cuatro meses no se habían reportado estas competencias.

Molfino y Vidal aseguran que se realizan constantes patrullajes para impedir estas carreras. Sin embargo, es “imposible capturarlos ya que conducir a gran velocidad es una falta de tránsito y no un delito. Solo podemos ahuyentarlos”, admite Molfino.

Según el Reglamento Nacional de Tránsito, participar en competencias de velocidad no autorizadas es una infracción muy grave (M7) que amerita una multa de S/. 912; es decir, el 24% de la UIT (S/. 3.800).