Alonso Almenara

La relación de Pepe Hevia con el mundo de la danza se remonta a sus primeros años de vida en su ciudad natal, La Habana. A los 5 años de edad ya participaba en programas de la televisión cubana, y con 7 pasó a formar parte de una destacada compañía de danza para niños. Más tarde, en la década de los 80, se apasionó por la creación coreográfica y llegó a ser considerado uno de los principales representantes de la escena de danza de vanguardia en Cuba. 

Pero ese fue solo el inicio de un largo período de experimentación. En 1992 se trasladó a Barcelona, donde un año más tarde fundó la compañía Pepe Hevia Danza. Al frente de esta agrupación ha estrenado montajes como “Delirium” (2002), ganador del primer premio del certamen coreográfico Masdanza, “Delicado abismo” (2004), “Remembranza” (2008), “Odonata” (2008) y “Detrás del cristal” (2009), obra galardonada con el primer premio del Certamen Internacional Burgos-Nueva York. 

Fotogramas”, el espectáculo que Hevia acaba de estrenar en el auditorio del Icpna de Miraflores, fue creado a lo largo de cuatro años y desde cuatro ciudades distintas: Lima, Quito, Barcelona y La Habana. Cargado de referencias autobiográficas, es sin duda uno de sus trabajos más significativos, pues coincide con el cierre de un ciclo de viajes marcado por colaboraciones con diversos elencos latinoamericanos –entre ellos el Ballet Nacional del Perú–, y con el renacimiento en Lima de su propia compañía, disuelta en el 2011 luego de 18 años de ininterrumpida creación. 

lima 3 de noviembre del 2015 espectaculo de danza titulado fotogramas con la Direcci?n art?stica coreogr?fica y de espacio esc?nicoPepe Hevia se llevara acabo en el auditorio del icpna de miraflores av. angamos oeste 120 FOTOS: HUGO PEREZ / EL COMERCIO

AUTÉNTICO. Hevia ha dejado de lado los encargos para regresar a sus raíces. (Foto: Hugo Pérez)

—¿Por qué escogiste el título “Fotogramas”?

Hay varias razones. La primera es que mi formación estética viene del cine. Es decir, el concepto de composición que uso se basa más en la fotografía que en la propia disciplina coreográfica. Además, esta pieza está creada a partir de muchos pequeños movimientos encadenados, como si se tratara de fotogramas. La tercera razón es que la obra es una reflexión sobre el recuerdo fragmentado, lleno de interferencias. Es un viaje autobiográfico muy intenso que me ha llevado a crear una serie de imágenes enganchadas unas con otras. Y creo que así es como he construido mi historia, en base a muchos pequeños recuerdos: algunos seguramente reales, otros tal vez inventados como respuesta a las carencias que he tenido. 

—El tema de la memoria atraviesa toda tu producción...

Es cierto, aunque esta obra, a diferencia de otros trabajos míos que también hablan de la memoria, viaja entre tres historias, tres relaciones de pareja diferentes que he basado en mis recuerdos. Hay un dúo que se inspira en la relación que yo me imagino tuvieron mis padres, quienes se separaron antes de que yo naciera. Lo que recuerdo de ellos se basa en unas cuantas fotografías en blanco y negro. Pero aunque estas historias son muy autobiográficas, también están contaminadas con las propias historias de los bailarines, cosas que yo he ido leyendo a través de la convivencia tan fuerte que tenemos. Es como un juego de la memoria: fotografiar, recordar, recuperar sensaciones que supuestamente ya no están, mantenerlas vivas de alguna manera.   

—Has viajado mucho en estos últimos años. Imagino que la danza, para ti, es también una suerte de cuaderno de bitácora.

He vivido 20 años en La Habana y 24 en Barcelona. Cuando empecé a viajar por todo el mundo,hace cinco años, el concepto de patria se desdibujó para mí por completo. Ahora me siento bien en Lima, tal vez porque tiene mar y es una conexión que hago con La Habana y Barcelona. Pero creo que ese viaje constante genera una inestabilidad emocional que queda impregnada de algún modo en mis obras.  

lima 3 de noviembre del 2015 espectaculo de danza titulado fotogramas con la Direcci?n art?stica coreogr?fica y de espacio esc?nicoPepe Hevia se llevara acabo en el auditorio del icpna de miraflores av. angamos oeste 120 FOTOS: HUGO PEREZ / EL COMERCIO

TRÍPTICO. “Fotogramas” es un espectáculo compuesto por tres obras de pequeño formato: “Naufragio”, “Dulce presagio” y “Sortilegio”. (Foto: Hugo Pérez)

—¿Cómo llegaste a Lima? 

Fui invitado por el Ministerio de Cultura y el Ballet Nacional del Perú para hacer las cuatro producciones que experimenté con ellos. Tuve la suerte de haber formado parte de un proceso de transformación, pero ahora tengo la impresión de que han vuelto a su origen, han abandonado ese ciclo de crecimiento y experimentación. En todo caso, aprendí mucho, me sentí muy querido y eso me dio la posibilidad de encontrarme con esta ciudad, que me encanta y donde creo que hay mucho por hacer.

—¿Piensas quedarte un tiempo más, entonces?

De hecho, lo más importante de este estreno es que coincide con la llegada de mi compañía a Lima. Los cuatro bailarines que he convocado  –Ariam León, Julie Berroneau, Evelyn Cancino y Abel Reyes– han trabajado conmigo en lugares como Cuba, España, Ecuador, El Salvador. Son bailarines que compaginan muy  bien su parte creativa y que tienen un compromiso artístico profundo con esta compañía. Después de todo, la danza es un arte de mucha continuidad de convivencia, de mucha intensidad, y es importante hablar el mismo idioma. Ellos al final van a traducir mis historias en su cuerpo, van a bailar mi movimiento en el suyo. Tiene que haber mucho amor. 

—¿Dirías que Pepe Hevia Danza es ahora una compañía limeña?

Sí. Después de haber viajado tanto, he decidido instalarme aquí. He estado trabajando con el Ballet Nacional de Ecuador, el del Perú, la Compañía Nacional de Danza de República Dominicana, la de Costa Rica, en compañías independientes de México, en La Habana. Necesitaba volver a mi compañía. Llevo años sintiendo que hay una parte muy auténtica de mí que se había estado perdiendo por ese experimento constante con otros elencos. 

—¿Cómo definirías el estilo que has desarrollado con tu compañía?

A fines de los 80 me convertí en un coreógrafo importante en la vanguardia de la danza cubana y empecé a investigar con mucha simultaneidad de estilos. Luego, cuando cumplí 20 años, me fui a Barcelona. Renuncié a bailar con grandes compañías europeas para establecer mi compañía y desarrollar mi  propio estilo. Es un estilo muy personal que, ciertamente, me aisló durante mucho tiempo de algunos ambientes vanguardistas, pero al final conseguí un espacio donde se ha reconocido mi trabajo como algo diferente, muy honesto. Trabajo mucho en mi cuerpo, bailo solo constantemente, experimentando, y eso lo vengo haciendo desde hace casi 30 años. La otra cosa que enriquece mi producción es tener buenos artistas con quienes compartir mi movimiento. Cuando pasa al cuerpo de mis bailarines, ese movimiento se convierte en algo más bello incluso que en el mío. Y yo me nutro de esa belleza: me fascina ver cómo ellos me superan. 

—Para terminar: ¿porqué el regreso a un formato íntimo, casi camarístico?

Esta obra intenta recuperar el trabajo de la compañía en su estado más puro. Solo hay dos sillones de escenografía, una luz que nos viste y una buena banda sonora. Al final se proyecta un video que está hecho a partir de fotografías de mi familia, realizado por el artista limeño Yitzhak Fowks. Es un video bellísimo que capta perfectamente mi esencia y, además, contiene referencias a la Virgen de la Caridad del Cobre, que es un símbolo muy cubano, y al mar, ese muro de agua que tenemos eternamente frente a nosotros, esa pared que me recuerda a La Habana. Todo eso está en “Fotogramas”: mucho amor en pequeñas dosis. Por lo demás, siento que esta obra siempre será importante para mí porque no es un trabajo de encargo, es mi compañía ofreciéndose desnuda ante el público. Es la carta de presentación más honesta que tengo en este momento.

Más información:

Lugar: Auditorio Icpna Miraflores. Av. Angamos Oeste 160. Funciones: Viernes 6 y sábado 7 de noviembre,  8 p.m. Entradas: S/.50 y S/.30.