José Carlos Picón

Es necesario aceptar el vacío. La artista Kylla Piqueras lo entiende así y, de igual manera, es consciente de que su búsqueda espiritual involucra el autoconocimiento en contextos de rituales andinos y amazónicos. Los métodos ancestrales de curación pueden respirarse en los trazos de las piezas que exhibe en la galería del Icpna Lima Centro como parte de su muestra “Portal”. Grabados y bordados sobre diferentes soportes son lo que nos hipnotiza si hacemos el recorrido detenidamente. La Virgen de Guadalupe, la primera que se le presentara a un indígena mexicano, estalla de color sobre una colorida y maciza serpiente que evoca el misterio y el poder de antiguas culturas. El soporte que ocupan está conformado por textiles de raigambre artesanal, colorido cusqueño, pero también telas contemporáneas que despiden cierto brillo alrededor de la representación religiosa. “La madre divina, la imagen de lo femenino sagrado no es castrada, tiene que ver con el disfrute, con el goce, con la fuerza vital”, sostiene. El umbral se hace presente.

La iconografía, los trazos, los símbolos, resplandecen en fosforescencia, pero no por ausencia de sentido. Aquel código shipibo conibo conversa con la consciencia de la luz. Brilla no como neón sino como un plano distinto de la consciencia. En la sala, Kylla intenta sintetizar la universalidad de los caminos hacia la divinidad. “La herramienta para aprender es buscar el silencio. Debemos aprender a escuchar. El silencio me indica qué color utilizar. Somos testigos de la vida y lo que te rodea, habla”, refiere con respecto al espíritu de sus piezas, energía que alimenta en los 10 años que vive en Caraz, Áncash.

En video: un acercamiento al viaje sensorial de la obra de Kylla Piqueras. 

PROFUNDIDAD ESPIRITUAL
El curador de “Portal”, Emilio Tarazona, reflexiona sobre la dinámica de lo que exhibe Kylla: “En efecto, el procedimiento en varias piezas describe un centro que resulta visualmente magnético, como una suerte de núcleo sideral rodeado por puntos que despliegan brazos de espiral que, aun cuando se expanden en varias direcciones, sugieren la forma de lacónicos y geométricos mandalas”.

“Mi forma de trabajar es intuitiva. Lo racional ahí entra para ayudarme a concretar. Han sido 8 años trabajando estas piezas para que terminen de nacer y tomen dimensión en su universo”, refiere Kylla. “De igual manera, una parte importante de esta muestra está relacionada con mi experiencia con la medicina tradicional amazónica y las plantas curativas. Mi relación es muy fuerte con esta dimensión. Lo vivo de una forma terapéutica”.

El símbolo del portal invita a percibir y poblar otra dimensión. “Una dimensión mágica”, dice Kylla. “Rescato la luz que habita en todo”. Algunos seres se van intercalando, libélulas o aves. “Esto tiene que ver con las infinitas realidades, con más luz y energía que la que vemos habitualmente”. La fuerza es creer.

MÁS INFORMACIÓN
Lugar: Galería Juan Pardo Heeren del Icpna Lima Centro. Jr. Cusco 446, Lima.
Día y hora: De martes a domingo de 11 a.m. a 8 p.m.
Ingreso: libre. 

El 5 de noviembre la comunidad de artistas EntreVisiones presentará una performance de clausura de la muestra. En esta, además, se presentará el catálogo que acompaña la exposición: un libro objeto de edición limitada. La cita es a las 7 p.m. en la sala Juan Pardo Heeren del ICPNA.