Murió Leslie Lee, pintor imprescindible de la Generación del 60
Murió Leslie Lee, pintor imprescindible de la Generación del 60
Redacción EC

ENRIQUE PLANAS

Quiso despedirse con un chiste: “No vayan a poner mi nombre en las páginas necrológicas de El Comercio. Si sales  en ellas en porque en verdad estás muerto”. Ilva Villaviscencio, viuda del pintor peruano Leslie Lee Crosby, recuerda bien aquellas últimas bromas del artista para encontrar en ellas algo de consuelo. Siempre entrañable, Leslie siempre fue así: un hombre a quien el buen humor no abandonó ni en los momentos más difíciles.

Uno de los artistas plásticos más representativos de la generación del 60 y entrañable maestro para los pintores más jóvenes, Lee falleció el sábado a las 9 de la mañana luego de luchar en los últimos meses contra un agresivo cáncer. En estricto privado, sus restos fueron ubicados al lado de los de su hija Tamsin, en el cementerio Británico del Callao, siguiendo las detalladas instrucciones del artista.  

“Leslie fue siempre una persona muy discreta. Nunca le gustaron ni las multitudes ni los aspavientos. Por eso se despidió así, entre flores y cuadros, acompañado de su familia más cercana. Siempre le gustó mantener el perfil bajo, incluso para morir. Leslie nos dijo que él quería morir en su casa. Hemos hecho lo que había querido”, explica Ilva.

“Yo quiero que lo recuerden como él fue: una persona libre y feliz. Gracias a Dios la enfermedad no fue penosa. Leslie tenía muchas ganas de vivir. Hasta sus últimos días no dejó de pintar y dibujar.
 
Activo animador cultural, ex director de la y hasta hace unos pocos años profesor de las facultades de Arquitectura de la Universidad Ricardo  Palma y la UPC, el pintor nacido en Lima en 1932, pasó los últimos años asesorando proyectos de curaduría e investigación en historia del arte de diferentes curadores peruanos. Asimismo, siempre se mantuvo en contacto con los jóvenes creadores que venían a buscarlo en su casa del distrito de Miraflores.
 
El artista siempre quiso que su obra, diversa y experimental, no remitiera directamente a una determinada escuela o tendencia. Como artista plástico, todo el tiempo abogó por repensar la tradición y sus íconos. En su pintura se aprecia el diálogo con maestros tan diversos como Jan van Eyck, Giacometti, Pierre Bonnard, o .
 
INÉDITOS DE UN ARTISTA
Asimismo, el artista supo compaginar en sus años de retiro la pintura con la escritura. Lector de los románticos ingleses como Shelley, Keats y Byron, apasionado por y Vallejo, amigo de escritores peruanos como Francisco Bendezú, Washington Delgado, Pablo Guevara, y , Lee ha dejado inéditos libros de ensayos y novelas. Incluso había dejado lista para exponer su última exposición de pintura, en la cual opta por la abstracción geométrica. “En su taller aún hay cuadros que no había enmarcado. Leslie jamás abandonó las ganas de vivir. En sus últimos meses, cuando se sentía bien, siempre ponía manos a la obra”, afirma Ilva.
 
"MEMORIES", SU ÚLTIMO REGALO
Junto con el artista peruano radicado en París Herman Braun-Vega, uno de sus mejores amigos, Lee tenía previsto presentar a fines de febrero en el auditorio del Centro Cultural de la Católica su más reciente poemario, “Memories”. Como lo hizo en su primer libro “Humus” (2011), en estas nuevas páginas el artista apela a la memoria y la experiencia para desarrollar reflexiones sobre el estar en el mundo, siempre preocupado por la trascendencia del hombre. Según explica su viuda, el libro se presentará en la misma fecha, como quería el artista plástico.

SEPA MÁS
GENERACIÓN DEL 60
Leslie Lee formó parte de la brillante generación de artistas que se dieron a conocer a inicios de 1960, junto con  , Alberto Quintanilla, Venancio Shinki, Rafael Hastings o Regina Aprijaskis. De joven partió a Canadá a estudiar periodismo, pero abandonó las letras para dedicarse a la pintura.

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