Sabino Springett: publican libro sobre el artista peruano
Sabino Springett: publican libro sobre el artista peruano
Santiago Bullard

Cada uno de los trabajos de Sabino Springett podría ser comparado con una suerte de teatro sin telones. Su ‘escenario’ es un espacio abierto, donde no solo se dan cita las épocas más diversas, sino también las escuelas pictóricas y las tradiciones artesanales entre las que el artista creció, en Quilcata, su pueblo natal, en Ayacucho.

Con el tiempo, Springett se convertiría en uno de los artistas más prolíficos y polifacéticos de su generación. Esto es, en buena medida, lo que ha motivado al Instituto de Investigaciones de Arte Peruano (IIAPERÚ) y a la UPC a publicar un libro que recoge y analiza, a profundidad, su trayectoria como muralista, ilustrador y dibujante arqueológico.

De acuerdo con Franchesca Tapia, presidenta de IIAPERÚ y directora de este proyecto, este libro “no pretende abarcar la totalidad de la obra de Sabino Springett. Más bien, intenta responder varias preguntas acerca de lo que no se conoce del artista”, así como “incentivar a otros investigadores a que se dediquen a esta rama de la historia del arte, que es algo que hace mucha falta en nuestro país”.

CAMINO Y BÚSQUEDA
Springett fue, en cada momento de su vida, un artista de su época. Por lo general, los libros retrospectivos de esta índole permiten descifrar las obsesiones e intereses que dan unidad a la obra de un creador. En este caso, sin embargo, tal elemento clave parece que radica en el devenir mismo del artista.

“Sabino Springett es uno de esos artistas que están en una constante exploración de los límites y alcances que puede obtener del arte, en todas sus expresiones, técnicas y estilos –señala Franchesca Tapia–. No existe una constante, una predilección por una técnica, estilo o tema preferido. Solo la búsqueda de generar un lenguaje artístico original que refleje sus inquietudes y propuestas acerca de diversos conceptos: el arte peruano, la vanguardia, la estética, etcétera”. 

Cabe resaltar, sin embargo, su faceta como dibujante arqueológico. Él trabajó como ilustrador en importantes excavaciones. Es más: de acuerdo con Tapia, algunas de estas piezas son cuanto queda de las excavaciones, pues sus referentes arqueológicos se han perdido o arruinado. Es el caso del facsímil de Pachacamac, único registro de cómo lucía este mural cuando fue descubierto. Hoy, ya ha perdido su pigmento. 

Propio y ajeno, presente y pasado, Springett sigue interrogando al mundo.

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