Kirk Douglas tuvo seguidores en todos los rincones del planeta. El fundamental actor falleció la noche del miércoles a los 103 años. (FOTO: AFP)
Kirk Douglas tuvo seguidores en todos los rincones del planeta. El fundamental actor falleció la noche del miércoles a los 103 años. (FOTO: AFP)
Enrique Planas

Venas del cuello hinchadas, afilado y congestionado rostro, arrugas rayando el ceño, los dientes apretados. Su imagen cincelada en “Espartaco” es solo una de las tantas manifestaciones de feroz intensidad que supo fijar en el celuloide a lo largo de más de 40 años de carrera.

Issur Danielovitch Demsky, nacido en el seno de una familia de campesinos judíos de origen ruso en Amsterdam, Nueva York, en noviembre de 1916, falleció la noche del miércoles a la edad de 103 años. Fue su hijo, el actor Michael Douglas, quien recordó al mundo que Kirk Douglas se trataba de un hombre mortal. En efecto, nos habíamos acostumbrado a la eterna presencia de la última gran figura masculina del cine clásico. Solo una actriz le sobrevive: Olivia de Havilland, también de 103 extraordinarios años.

Kirk Douglas y Olivia de Havilland son parte del cine clásico de Hollywood. (Foto: AFP)
Kirk Douglas y Olivia de Havilland son parte del cine clásico de Hollywood. (Foto: AFP)


Pero si Olivia de Havilland trabajó a partir de 1935, y grabó en nuestra memoria el papel de Melanie Hamilton en “Lo que el viento se llevó” cuatro años más tarde, Kirk Douglas llegó a Hollywood después de la guerra.

Recuerdo de un crítico

Con 75 años de edad, el crítico de cine Isaac León Frías ha seguido al entrañable actor a lo largo de toda su vida. “Desde el año 52, he visto prácticamente todas sus películas en su estreno”, comenta León, conmovido por la ausencia de Douglas. Se siente como la muerte de un familiar cercano. Un actor como Kirk Douglas establece ese tipo de vinculos de afecto”, señala.

Kirk Douglas en el clásico "Espartaco" (1960) de Satanley Kubrick. La noticia de su muerte la confirmó su hijo Michael Douglas, también actor.  (Captura de pantalla)
Kirk Douglas en el clásico "Espartaco" (1960) de Satanley Kubrick. La noticia de su muerte la confirmó su hijo Michael Douglas, también actor. (Captura de pantalla)

Y la razón del vínculo saltaba a la vista: un desempeño interpretativo marcado por la intensidad, la potencia, una fuerza interior desbordada. Sus personajes quedan en el recuerdo: el rebelde Espartaco, el sacrificado Coronel Dax en “Senderos de gloria”, el tuerto arponero Ned Lans en “20 mil leguas de viaje submarino”, Vincent Van Gogh en “Lust for Life” o como el Ulises clásico, vistiendo el péplum típico de los filmes italianos de mitología épica. Una filmografía muy amplia y variada, desde policiales a dramas, hasta ‘bio pics’ y bélicas.

Douglas representaba al hombre de postguerra, que había visto de cerca a la muerte y, algunos más que otros, llevaba las marcas en el rostro. Es el caso de Douglas, y de colegas como Gregory Peck, Burt Lancaster o Anthony Quinn. Más rudos que galanes.

Pero el protagonista de “Espartaco” no solo mostró carácter en sus interpretaciones, sino también a través de las causas sociales que apoyó decididamente. “Kirk Douglas llegó al cine en una época en que la primacía absoluta de los productores, que marcó la producción desde los años 20 hasta inicios de los 50, se relajaba. Él fundó una compañía cinematográfica que le dio mayor autonomía para decidir sus papeles. Con ello, se convirtió en uno de esos actores en condiciones de seleccionar papeles y no rendirse al imperativo del gran productor”, señala León.

En 1958 la historia protagonizada por dos vikingos (Kirk Douglas, Tony Curtis) que peleaban por el amor de una princesa (Janet Leigh) conquistó Hollywood.
En 1958 la historia protagonizada por dos vikingos (Kirk Douglas, Tony Curtis) que peleaban por el amor de una princesa (Janet Leigh) conquistó Hollywood.

Asimismo, el crítico destaca su defensa de causas progresistas, como buen liberal. “Recordemos que Douglas tuvo que enfrentarse al periodo más paranoico del cine, en plena cacería de brujas en Hollywood. En ‘Espartaco’, película dirigida por Stanley Kubrick pero en la que el actor participó decididamente, influyó para darle un lugar al guionista Dalton Trumbo, entonces excomulgado de la industria a causa del Macartismo. En Kirk Douglas hay una conexión permanente con las posiciones de avanzada en Hollywood, principalmente entre los años 50 al 70”, explica el crítico.

La pinta es lo de menos

Ícono de la masculinidad de postguerra, uno de los matrimonios más estables y una imagen de padre tan pétrea como sus rasgos físicos. Sin embargo, Douglas no es el rostro que más apareciera en las revistas especializadas o los libros dedicados al glamour Hollywoodense. Sin duda, mucho mayor encanto para los fotógrafos tenían en su tiempo Humphrey Bogart, Cary Grant o James Stewart, ninguno mejor a nivel actoral, pero ciertamente más vistosos.

Escena de "Sed de vivir", con Kirk Douglas en el papel del atormentado Vincent Van Gogh. [Foto: MGM/ UA]
Escena de "Sed de vivir", con Kirk Douglas en el papel del atormentado Vincent Van Gogh. [Foto: MGM/ UA]

“Es posible que su imagen más independiente, potencialmente conflictiva y chúcara, haya influido en esa percepción. Es algo que tiene que ver con su temperamento tanto como actor como a nivel personal”, añade León. En efecto, hablamos de una personalidad cuyo perfil escapa, literalmente, de un actor típico de Hollywood.

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