Redacción EC

RUDY JORDÁN ESPEJO

La totora es una rama fuerte, inquebrantable que pese a su dureza  es capaz de flotar. Así es Ana Caridad Sánchez, así el nombre de su productora –Totora Producciones– y así, añade, tiene que ser el cineasta para sobrevivir en el Perú. La trujillana de 45 años que estudió guión en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba, fue guionista de Coraje (1997) de y productora del largo documental Estado de miedo  () de Pamela Yates, y aprendió de a “robar historias”. “”, su primera película como directora, es un homenaje a la marinera, a la mujer y a la conquista de la libertad.  

¿De qué trata “Deliciosa fruta seca”?
Es una historia sobre una mujer que al enviudar tiene que cambiar su forma de vida y descubrirse a sí misma y que puede ser libre. En un momento de la vida tiene 65 años y debe salir de su zona de seguridad y decir ‘lo que yo quiero es bailar marinera’.  Es una mujer  de la clase media tradicional trujillana, una sociedad conservadora en la época actual. Ella descubre que cambiando un poco los pasteles que prepara puede gustar y no necesita regalarlos porque los puede vender y puede tener un negocio. Lo que propongo es que la libertad no se alcanza solamente con la libertad sentimental sino también con la económica.

¿Dónde te robaste la historia?
Descubrí que hay más viudas que viudos. Hay más mujeres y me preguntaba qué hacen, a qué se dedican. Muchas van a recoger a su nieto del nido pero qué pasa cuando quieren empezar a vivir, a hacer las cosas sin pensar en el resto sino en sí mismas. El conflicto de la película se da a partir de lo que la sociedad le impone: la mujer dentro de la clase alta trujillana tiene que hacer las cosas correctamente, tiene que ser una dama.

¿Y cómo consigue su libertad? 
Laura Esquivel, la autora de “Como agua para chocolate”, me dijo que una de las cárceles más grandes que tenemos las mujeres son nuestros propios sentimientos. En la medida que una se deshace de ellos y se atreve a salir de la zona de seguridad se atreve a alcanzar la libertad. Esta persona tiene su familias y sus hijas como un ancla y busca la liberación. Tiene obviamente su romance, para que la fruta tenga sabor.

Y allí entra la marinera...
Como trujillana, la marinera es parte de mi vida. Cuando salí de Trujillo descubrí  que en el resto del Perú no se baila como en mi ciudad. Allí por ejemplo los quinceañeros terminan con una marinera, igual que las fiestas de fin de año. Me encantan las películas musicales donde de pronto  la gente baila tango, baila salsa, y dije: ¿Por qué no hacer una película en la que la marinera se convierta en un baile de pasión? El baile no es el baile en sí mismo, sino lo que una mujer puede transmitir a través del baile.  La marinera se transforma según quien la baile, el personaje logra expresarse según su propia marinera y descubre que no tiene que ser la mujer rígida y formal.  A través del baile puede reflejar sus miedos, sus angustias, su pasión, sus amores.

¿Qué marineras aparecen en tu película?
Todas las marineras están compuestas por Lucy de Mantilla que es una gran compositora. Son letras muy femeninas y cuentan el empeño que tiene la mujer por salir adelante. Una, por ejemplo, es la Chucuturrita, que cuenta la relación entre una abuela y su nieta. La marinera habla de la relación de pareja, le cantas tu amor a otra persona, a una pasión.  Alma y corazón cuenta la historia de una chica que tiene cáncer y se cura. La marinera es mágica.

Y habiendo tantas danzas, ¿por qué elegiste la marinera? 
Porque el cine como industria cultural es una forma de dar a conocer a tu país. ¿Qué es lo que queda en la memoria de la gente sino es a través de las imágenes, de nuestras películas?

"Deliciosa fruta seca", una película que le rinde homenaje a la marinera. (Video: YouTube)

Contenido sugerido

Contenido GEC