El estudio de Hollywood promedio ya no busca una gran película. O, mejor dicho, no busca solo eso. Cada cinta debería tener el potencial de lanzar no solo secuelas, sino precuelas, spin-offs e incluso series de TV para mantener al espectador en todas las pantallas. Si a Disney le funciona con Marvel Cómics, ¿por qué no a los demás? Mientras algunos intentos prosperan, como la saga John Wick de Lionsgate, otros fracasan, como el Universo Oscuro de Universal. Pero este último estudio parece haber encontrado oro con un tema presente en el cine casi desde sus inicios: .

Dirigida por el noruego Tommy Wirkola, “Noche sin paz” (“Violent Night”, 2022) no pretende inventar la pólvora. Desde la concepción es un giro a la típica cinta de redención navideña, donde personajes en una complicada etapa de su vida necesitan de la celebración para reencaminarse o empezar de nuevo. Solo que esta historia poner a un personaje no relacionado con la violencia, Santa Claus (Papa Noel, como lo conocemos aquí), como un héroe brutal al estilo de John McClane (Bruce Willis) en “Duro de matar”.

“Noche sin paz”
La trama

Papa Noel (David Harbour) ha perdido el espíritu navideño. Como todo héroe, los problemas lo encuentran y termina involucrado en una crisis de rehenes en la mansión de la acaudalada familia Lightstone, donde la pequeña Trudy (Leah Brady), a diferencia de los impresentables de sus parientes, aún cree en la Navidad. Entonces Papa Noel hace uso de su conocida generosidad y reparte a modo de regalo golpes, patadas y demás impactos peligrosos para la salud de sus enemigos.

La trama

Santa Claus llegó a la ciudad (para matar)

En conversación con este diario Wirkola reconoció la influencia de “Duro de matar” en su película, sea por el tono de la cinta, que combina acción y comedia, así como en la performance del héroe. “John McClane es interesante porque es real, se siente real, con los pies en la tierra. No es perfecto y en el camino resulta herido”, nos dice. Y eso pasa con el Papa Noel de Harbour, quien a pesar de tener de su lado la “magia navideña”, es al final del día un hombre al que, si apuñalas o disparas, sangra. Escenarios inusuales para este personaje, pero en el contraste está la gracia.

Creo que siempre es divertido tomar algo, o alguien a quien todos conocen y darle un ligero giro para ofrecer algo nuevo, divertido y loco. Y, obviamente, Santa Claus es una figura icónica, tan importante para tanta gente alrededor del mundo. Así que fue divertido encontrar una nueva forma de representarlo y convertirlo en un héroe de acción. Creo que los escritores hicieron un gran trabajo en anclar eso, darle una historia que tenga sentido, hacerlo real y plausible que pueda enfrentarse a 20 mercenarios y ganar”, dijo.

De igual modo, el cineasta tuvo palabras de aprecio para el protagonista, David Harbour, que se dio a conocer internacionalmente los últimos años por su interpretación del jefe de policía Jim Hopper en “Stranger Things”. “Tiene una presencia física. Puede hacer las (escenas de) peleas, entrenar y patear traseros, lo cual era el elemento clave. No importa a quién elijas para ser Papa Noel, debe que tener un gran corazón. David tenía todas esas cosas y más, fue el Santa perfecto y creó un nuevo tipo de Santa que no habíamos visto antes”, dijo.

Cómo Scrooge se robó la Navidad (y el dinero)

Pero, así como el Papa Noel de “Noche sin paz” vendría a ser el equivalente a John McClane, dicho personaje solo tendría sentido si tiene un antagonista de temer, inteligente; como el Hans Gruber de Alan Rickman. Allí es donde entra Scrooge (John Leguizamo), un ladrón al que no le tiembla la mano para matar a inocentes y que ha planeado al milímetro el robo perfecto a la familia Lightstone. Lo que jamás planeó es que un ser mágico aparecería para hacerle frente.

Ante la consulta de si el personaje de Rickman lo influenció en su trabajo, Leguizamo respondió que sí. “Rickman para mí era un gran actor. Y gracias por la comparación, porque sí, traté de hacer un villano muy inteligente y aunque la audiencia no me quiera, y claro que me van a odiar, (prefiero) que me respeten. Esa fue mi gran meta”, nos dice el actor en un español esforzado, pero discernible. Él insiste que intentó mantener a lo largo de la cinta la sensación de peligro, para que su personaje no sea el típico villano de película familiar carente de sentido común.

¿Qué futuro le espera a esta película? Las audiencias, impredecibles, la juzgarán. Sea por el humor o por cómo encaja en la tradición del cine navideño, que ha tenido sus papanoeles inusuales, como Hulk Hogan en “Santa con músculos” o Billy Bob Thornton en “Bad Santa”. Aunque en ambos casos sin tantos extremos.

De izquierda a derecha, David Harbour y John Leguizamo en el set de "Noche sin paz".
De izquierda a derecha, David Harbour y John Leguizamo en el set de "Noche sin paz".
/ Universal Pictures
Estreno

"Noche sin paz" ("Violent Night") está en cines desde este jueves 1 de diciembre.

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