Días después de que el Complejo Arqueoastronómico de Chankillo sea declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, es necesario saber cuáles son las medidas que el gobierno debe tomar para preservarlo y abrir el lugar al turismo. <a href=""></a>
Días después de que el Complejo Arqueoastronómico de Chankillo sea declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, es necesario saber cuáles son las medidas que el gobierno debe tomar para preservarlo y abrir el lugar al turismo.
Diana Mery Quiroz Galvan

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Lo primero que haremos es recordar rápidamente las razones por las que el martes 27 de julio el , denominado así por la propia Unesco, se convirtió en el décimo tercer sitio del Perú declarado bajo estos términos. Durante la cuatrigésima cuarta reunión del Comité del Patrimonio Mundial, realizada en París, se tomó en cuenta que “el observatorio solar de Chankillo es un tipo de edificio muy particular que representa el desarrollo de la astronomía nativa en las Américas”. Esto se refiere a que muestra una gran innovación al utilizar el ciclo solar y un horizonte artificial, en este caso las 13 torres del observatorio, para marcar con mucha precisión los solsticios, los equinoccios y cualquier otra fecha dentro del año.

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Otro aspecto importante es la antigüedad del complejo: data aproximadamente del año 250 A.C. y esto lo hace el más antiguo de América y probablemente del mundo. Se sabe, también, que fue construido y estuvo en uso por un período relativamente breve, alrededor de 50 años, es decir hasta el año 200 A.C.

Es importante mencionar que el Perú forma parte de la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial de Unesco firmado en 1972 y, por lo tanto, está obligado a identificar, conservar y revalorizar los sitios culturales, naturales y mixtos reconocidos como de gran valor. Para proteger a Chankillo, el complejo fue declarado como Patrimonio Cultural Nacional en enero del 2008, inventariada a nivel nacional por el Ministerio de Cultura y posteriormente inscrita en la Superintendencia Nacional de Registros Públicos.

Tras ser reconocida como Patrimonio Mundial, la Unesco ha recomendado, entre otras, cuatro cosas:

  1. Desarrollar un programa de conservación a largo plazo que incluya acciones preventivas como refuerzos y construcción de cubiertas provisionales, así como trabajos de conservación, restauración y mantenimiento.
  2. Asegurar los fondos necesarios para asegurar la implementación de las medidas de conservación de la propiedad.
  3. Tomar las medidas necesarias para hacer frente a un posible aumento de las visitas turísticas y realizar una Evaluación de Impacto del Patrimonio antes de que se implemente cualquier proyecto de infraestructura.
  4. Involucrar a las comunidades locales en la protección, conservación y promoción de Chankillo.

Al respecto, y días antes de que Chankillo fuera declarado Patrimonio Mundial, el arqueólogo y director del sitio arqueológico, Iván Ghezzi, nos mencionó que “la nominación es una expresión positiva del Estado, que ha puesto una propuesta sobre Chankillo en un plan de inversiones con cifras fabulosas, pero lo que observo es que está en la prioridad 300 de los proyectos de inversión pública que está tratando de financiar el Ministerio de Cultura, que no ha creado ninguna unidad de gestión a pesar de que la observación de Unesco ya tiene dos años y continuamos sin que el Estado haya invertido ni un sol”.

Además, según un informe turístico realizado en el 2015 se ha observado que los sitios en Perú que han sido declarados Patrimonio Mundial tienen un flujo de visitantes superior a los 100 mil turistas. Teniendo en cuenta estos datos, si Chankillo replicara las condiciones de estos lugares las visitas llegarían progresivamente a estas cifras y el impacto para Casma, provincia donde se ubica el sitio arqueológico sería de 10 millones de soles al año.

Así las cosas se espera que el Estado cumpla con la Convención de Unesco y destine un fondo presupuestal a Chankillo, cifra que según ha comentado Ghezzi debería oscilar entre 2 a 3 millones de soles anuales para iniciar los trabajos que permitan en un corto plazo abrir el complejo a los turistas y, posteriormente, convertirse en un sitio autosostenible, además de crear un corredor turístico que incluya a otros lugares de Casma.

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