terminó el tradicional concierto de Año Nuevo que ofrece la con una nota especial: se detuvo para agradecer personalmente, uno por uno, a todos los músicos con un apretón de manos.

Tradicionalmente, el director debería volverse al público en la última pieza del concierto para dirigir sus aplausos al compás de la marcha, pero Baremboin prefirió variar esta rutina. Y es que en esta ocasión, el concierto recordaba el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial y Baremboin quiso hacer un gesto de paz.

La Filarmónica de Viena invitó a Barenboim, de 71 años, para dirigir este año el concierto por su compromiso a favor de la reconciliación, especialmente entre israelíes y palestinos, que le ha hecho ganarse el respeto internacional.

Además, por primera vez los músicos de la Filarmónica tocaron el vals “Palmas de la paz” de Josef Strauss ante los 2.200 invitados congregados en el Salón Dorado de Conciertos de la Musikverein de Viena, entre ellos el presidente austriaco, Heinz Fischer, y la actriz estadounidense Julie Andrews, quienes acompañaron con palmas los valses y polkas de la pluma de la dinastía de compositores.

El concierto se retransmitió por televisión en 92 países, incluido el nuestro.