Los están cargados de glorias deportivas (y ). Pero es imposible dejar de lado su historia como recinto de grandes eventos musicales. Porque sus dimensiones, accesos y estratégica ubicación en el centro de la capital lo hacen un lugar ideal para que artistas nacionales e internacionales ofrezcan al público espectáculos de gran envergadura.

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Hacer un repaso por algunos de los grandes shows permite ver que han sido los últimos 15 años lo más prósperos. Ha influido, por supuesto, la remodelación del coloso de José Díaz, pero también la mejor situación económica del país, que lo vuelve una parada casi segura de las giras internacionales de cualquier artista. Distinta era la situación en los años 80 y 90, donde los megaconciertos se contaban con los dedos de la mano, como auténticas rarezas. Pero hay casos a destacar.

En 1980, por ejemplo, como parte de las celebraciones por los 22 años de América Televisión, el Estadio Nacional acogió al gran Julio Iglesias. El concierto –muy distinto a los que hoy se acostumbra ver– contó con la animación y presentación de Sonia Oquendo y Luis Ángel Pinasco. El divo español tenía por entonces 37 años, comenzó su show con el tema “Con una pinta así” y cerró con el clásico “Me olvidé de vivir”. El concierto, de poco más de una hora de duración, se puede ver completo en YouTube.

Pero el primero que puede considerarse apoteósico ocurrió un año después, en 1981, cuando la sensación juvenil Menudo llegó para alborotar al público limeño con dos shows: uno en el Coliseo Amauta –otro clásico de esa década, al igual que la Feria del Hogar– y otro precisamente en el Nacional, donde los cálculos señalan que , aunque por entonces era más difícil llevar una cuenta exacta.

El páramo de conciertos en el Nacional entre los 80 y los 90 tuvo honrosas excepciones: en el 87 llegaron los españoles Hombres G y el argentino Charly García, y en el 95 estuvieron el británico Phil Collins y el mexicano-estadounidense Carlos Santana. Sus presencias dan una idea de la pegada que tuvo el rock en nuestro país en dichas décadas.

BOOM CONCIERTERO

Por suerte para los melómanos, con el siglo XXI las cosas fueron cambiando. El Perú entró en el circuito de los grandes eventos y el Nacional volvió a ser un escenario referencial. En larga racha de espectáculos que se extiende hasta hoy, uno de los primeros en sentar precedente fue también el que ostenta el récord de asistencia: los dos inolvidables shows de la banda argentina Soda Stereo, el 8 y 9 de diciembre del 2007, que reunieron en total a unas 120.000 personas. Ningún otro artista a la fecha ha conseguido arrastrar tal marea humana entre las cuatro tribunas de nuestro estadio principal.

Otro hito fue el show de Iron Maiden, parte de su Somewhere Back in Time World Tour, en marzo del 2009. Si alguien tenía dudas sobre la gran legión metalera en el Perú, este show terminó por desbaratarlas. Menos de un mes después, Kiss también colmaría el estadio con la gira por sus 35 años, y el 30 de abril los británicos Oasis ofrecerían una presentación que se hizo inolvidable.

¿Otros megaconciertos difícil de olvidar? El de The Cure en 2013 –con su épica presentación de 41 canciones en más de 3 horas, acaso uno de los más largos ‘setlists’ ofrecidos por una sola banda–; el de Metallica en el 2014, con la multitud vestida de negro y agitando las cabezas; el de Paul McCartney ese mismo año, en su segunda visita a nuestro país tras la del 2011 en Estadio Monumental; y también Bruno Mars (2017), Depeche Mode y Radiohead (2018).

Se nos van algunos nombres (y el lector sabrá comprender cualquier omisión), pero hay casos especiales como las figuras que repitieron el plato: tal es el caso de la estrella juvenil Justin Bieber, en el 2011 y el 2017, o la banda británica Coldplay, con su despliegue de colores, luces y pica pica en el 2016 y . En cuanto a festivales, destacan los tres Vivo X el Rock celebrados en el Nacional: en el 2015 con P.O.D., Mago de Oz, Molotov, PXNDX, entre otros; en el 2016 con Limp Bizkit, Mago de Oz (otra vez), The Rasmus, Rata Blanca, Vanilla Ice; y en el 2017 con Korn, Evanescence, Duncan Dhu, Los Cafres, Gondwana, y más.

Este 2022 no han sido pocos: en abril se celebró el festival Una Noche de Salsa, con El Gran Combo, la Sonora Ponceña y el Grupo Niche, además de las dos fechas del ya mencionado Coldplay, las dos de Daddy Yankee (con el , y los dos shows que tiene agendados Bad Bunny (13 y 14 de noviembre), así como el de la estrella pop Harry Styles (29 de noviembre). ¿Alguna conclusión de la agenda de este año? Cada vez menos rock, queda claro.

Lo que es seguro es que la música seguirá sonando en el Nacional. Nada mal para una casa de 70 años.




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