Nacida en 1994, Scarlet D’Carpio creció escuchando a diversos artistas y cantaba junto a ellos. (Foto: Gustavo Ríos Ruiz)
Nacida en 1994, Scarlet D’Carpio creció escuchando a diversos artistas y cantaba junto a ellos. (Foto: Gustavo Ríos Ruiz)
Czar Gutiérrez

“En 1963, mi abuelo materno, que era químico farmacéutico, fue contratado por un laboratorio suizo en Los Ángeles. Era un trabajo con residencia permanente para él y toda su familia. Desde entonces nuestra familia esta ligada a los Estados Unidos. Toda la familia de mi madre fue criada en ese país. Yo nací allá y cuando tenía un año me trajeron al Perú. Regresé a California en el 2014 para estudiar en la universidad de Irvine”. Así, sin una pizca de acento norteamericano, la señorita (Los Ángeles, 1994) resume su trayectoria de vida, esa que le ha llevado a postularse como la sucesora de en ese rubro multiforme de sonidos llamado World Music.

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¿Y cual es el origen de D’Carpio? “El apellido original de mi familia era Del Carpio, pero mi abuelo decidió cambiarlo por D’Carpio. Pensó que era más artístico y único dado que mis tíos, sus hijos, eran músicos. Cuando yo era niña, mi mamá siempre ponía música en la casa, en el carro camino al colegio. Y cada vez que podíamos asistíamos a conciertos. Crecí escuchando a varios cantantes y se me hacía muy fácil aprenderme las letras y cantar con ellos. Mi madre detectó a temprana edad que tenía una voz aguda, melodiosa y con un rango amplio. Años más adelante empecé a tomar clases de canto con el tenor Juan Antonio de Dompablo y él, junto a otros profesores, me confirmaron que era una soprano”.

-Pasión por el Perú-

Soprano lírica cuyo rango va del E3 hasta E6 de cabeza —”aunque también podría cantar un poco más abajo con voz de pecho y extender mis agudos hasta Ab6, con el registro de silbido”—, D’Carpio fue presentada como sucesora de Yma Sumac (1922 - 2008), prodigio de la naturaleza nacida en el Callao capaz de cantar al mismo tiempo como soprano, sopranino, mezzo-soprano, contralto, tenor, barítono y bajo. Tambien hacía la triple coloratura e imitaba a la perfección el trino de las aves. “Pero tengo también referentes en Bárbara Streisand, Frank Sinatra, Mercedes Sosa, Héctor Lavoe, Freddy Mercury, Whitney Huston y Hank Williams”, dice. “Tengo mucho por explorar musicalmente. Quiero experimentar sonidos con mi voz y ver hasta dónde puede desenvolverse”.

Por el momento, el aparato fonador de la artista ha encontrado un primer horizonte de exploraciones en la música peruana, antes que en el gospel o el blues. “La música del Perú me parece un reto más grande que cantar música norteamericana. Muchos peruanos no se dan cuenta de que la música que hacen aquí no es tan fácil de cantar. Me aventuré y aposté por ella porque es un verdadero reto. Además, realmente amo la música peruana. Es muy hermosa y me da tristeza que no sea muy conocida en el extranjero”. Por eso hace dos años grabó “Voices of the Andes”, una serie de reinterpretaciones de clásicos de nuestro folklore, incluyendo temas de Teodoro Valcarcel. Dicha faena fue coronada con una insólita versión del himno nacional mientras dejaba que el pabellón patrio flamee sobre su humanidad, delineándola.

Scarlet D’Carpio fue presentada como sucesora de Yma Sumac. (Foto: Gustavo Ríos Ruiz)
Scarlet D’Carpio fue presentada como sucesora de Yma Sumac. (Foto: Gustavo Ríos Ruiz)

Y enamorada de nuestro país como está, ahora insiste con “Peru with an african heart”, segundo EP en el que toma clásicos absolutos de nuestro cancionero —”Coplas a Fray Martín”, “Panalivio”, “Tu Herencia”, “Matarina”— y procede a intervenirlos con libérrimos vuelos de guitarra eléctrica, acordes de jazz y coros también jazzeados. Particularmente llamativa resulta la remezcla de tambores caribeños con el cajón patrio, inédita fusión que encontró sus primeros 100 mil likes en YouTube cuando D’Carpio puso en órbita “Moon river”, primer single y declaración de principios que empieza como balada pop, deriva hacia el swing del Misisipi y se resuelve como festejo chinchano. Un remate de rompe y raja, digamos.

-Enseña bicolor-

Consultada si en algún momento piensa interpretar composiciones propias, contesta: “De todas maneras, eso es lo que podrán ver y oír en mis siguientes proyectos”. Por el momento, además de los arreglos arriba descritos, deja aflorar su vena compositiva en notorias intervenciones sobre las estructuras originales. En “Tu Herencia”, por ejemplo, la peruano-norteamericana expropia los coros del tema “Xanahari”, los inserta y completa la faena adicionándole dos versos que nunca estuvieron en la canción original de Susana Baca. De la pluma de D’Carpio también salió la solicitud para que sus seguidores en redes voten por su nominación a un Grammy Latino.

Si Yma Sumac estaría viva, ¿tú crees que hubiese solicitado ayuda por Facebook para que la postulen al Grammy? “Claro que sí, eso es lo usual. El mundo de hoy es extremadamente competitivo y uno tiene que usar las herramientas que estén disponibles. No basta con soñar y querer las cosas, tienes que tomar acción”, dice. ¿Y el éxito es vender discos y ganar premios o alcanzar el soñado rango de las cuatro octavas? “Para mí el éxito es poder globalizar la música peruana. Llevarla a ser conocida y galardonada por el mundo entero. Que sea amada y respetada como se merece”, dice, abrazando su entrañable bicolor.

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