Actores catalanes Nausicaa Bonnín, Joel Bramona y Guillermo Toledo, con Aina Clotet (de espaldas). Un éxito en el Teatro Lliure.
Actores catalanes Nausicaa Bonnín, Joel Bramona y Guillermo Toledo, con Aina Clotet (de espaldas). Un éxito en el Teatro Lliure.
Enrique Planas

Mariana de Althaus se encuentra sentada al lado del escritor Javier Cercas, en la primera fila del Teatro Lliure, emblemática sala catalana del barrio de Gràcia. La dramaturga limeña sufre a lo largo de toda la función de “El sistema solar”. Teme que su historia del reencuentro de la desestructurada familia Del Solar en Nochebuena, marcado por el reproche y los malentendidos, le resulte insoportable. Sin embargo, al verlo reír se tranquiliza. Al final de la función, el autor de “Soldados de Salamina” le ofrece un comentario memorable: “En esta obra, desde el principio hasta el final, todo está vivo”, le dice.

Acaba de regresar a Lima y De Althaus conserva la emoción por esas palabras y por aquella función entrañable. Aún intenta procesar el éxito de esta temporada que hoy llegó a su fin en el prestigioso teatro catalán. “¡Pensar que ha sido la obra con la que menos expectativas nació! –recuerda–. La escribí con muy pocas pretensiones estilísticas, austeramente, de forma caleta. Lo sorprendente es que más de un director me pidió luego llevarla al cine”.

Por cierto, para la autora fue fundamental el estreno del filme dirigido por Bacha Caravedo y Daniel Higashionna para entrar a la cartelera teatral española. De Althaus comparte la anécdota: “Cuando se hizo el cásting para encontrar una actriz española para la película, al final se eligió a Adriana Ugarte. Pero también se había presentado en la prueba Aina Clotet. A ella le gustó tanto el guion que decidió buscar la obra teatral, interpretarla y conseguir el teatro”.

Para De Althaus, la función dirigida por Carol López fue una experiencia fascinante y extraña. La propuesta escénica catalana fue muy diferente a la vista en Lima: más leve, menos oscura, más conciliadora. “Tengo la impresión de que en el cine y el teatro catalán se intenta rehuirle al drama. La obra de Carol López aligera la carga dramática y sin salida del original. Y da vida a un montaje mucho más amable sin caer en la frivolidad”, señala.

—Los catalanes no regalan aplausos—
Aquella noche en el Teatro Lliure, el aplauso del público al final llegó a incomodarle. “Sentía que no me lo merecía. El público catalán es bastante exigente y no regala aplausos”, confiesa De Althaus. Y es cierto: parte de la magia del teatro es la ambigüedad de la palabra, que se manifiesta en dos montajes de una misma obra que resultan muy diferentes sin que se haya cambiado una coma en el texto.
“Cada vez que un elenco y un director diferente interpretan tu texto, te muestran un lado tuyo que a veces quieres ver y otras veces no. He visto montajes de obras mías que he odiado, y no por culpa de ellos, sino por no querer ver mi lado celoso o disforzado o demasiado entusiasta”, afirma De Althaus. En el caso del montaje catalán, la autora asegura sentirse reconciliada con una versión más ingenua de su personalidad.

Protagonizada por Nausicaa Bonnín, Joel Bramona-Jaume Solà, Aina Clotet, Marc Clotet y Guillermo Toledo, la versión española de “El sistema solar” agotó sus entradas semanas antes del fin de temporada. Un éxito sorprendente para una obra hablada en castellano. En tiempos en que Barcelona culturalmente se ha cerrado sobre sí misma y el catalán domina la cartelera teatral, la obra tuvo que hacer hincapié en su origen peruano para justificar el uso del idioma. Al inicio, la propuesta intentó traducir la obra, pero el resultado se reveló poco relacionado a una realidad como la nuestra, con Papá Noel como protagonista de la Nochebuena, y muy diferente a Cataluña, donde se celebra la Noche de Reyes el 6 de enero.

“La obra era imposible de adaptar al contexto catalán, pero la entendieron perfectamente. Al final, ella nos habla de relaciones familiares y eso nos une a todos”, añade la autora.