"Horas extras", cuando el fútbol suple la frustración laboral
"Horas extras", cuando el fútbol suple la frustración laboral
Redacción EC

ENRIQUE PLANAS

Dicen que, de pequeños, a los elefantes se les ata una cuerda a la pata, liada a una estaca al otro extremo. Pasan los años, el animal crece, y aunque podría arrancarla fácilmente, son incapaces de hacerlo: se mantiene dócil en su sitio. Escrita por Marisol Palacios y César de María, “Horas extras” es una comedia que indaga en aquella identidad paquidérmica del funcionario peruano: con una imaginación limitada a los límites de su escritorio, sometido al reglamento de la empresa, incapaz de programar su vida más allá del cheque de fin de mes.  

De pronto, la posibilidad de ver ganar al Perú y con ello clasificar al Mundial, sacude la conformidad y la resignación de cuatro empleados en una húmeda y aburrida oficina. Para ellos, el fútbol se convierte en metáfora del éxito personal, así como de trabajo en equipo. Es el espacio en que pueden sacar de sus entrañas toda su frustración convertida en un grito. 

La directora Marisol Palacios vuelve con un proyecto de comedia musical al teatro La Plaza. Asociado esta vez con el dramaturgo César de María, esta nueva obra busca adentrarse en preocupaciones y pasiones absolutamente masculinas asociadas a la frustración laboral, la postergación de los sueños y la responsabilidad que conlleva asumirse como proveedores del hogar. 
 
“En la generación de mi padre, ni siquiera se cuestionaba el lugar de un hombre en la casa. Su papel era trabajar y sostener a su familia. Pero eso ha cambiado. Hoy no es extraño que la mujer trabaje mientras que su esposo esté en casa. ¿Por qué seguir entregándole al hombre esa responsabilidad como un peso sobre su espalda?”, se pregunta Palacios.
 
EL FELIZ DESEMPLEO
Por cierto, la directora admite que nunca como ahora una obra teatral había sintonizado tan profundamente con el momento en que vive. En efecto, hace pocas semanas, Palacios renunció a la Secretaría de Cultura del municipio limeño. “Fue increíble”, recuerda. “Yo había vivido tres años metida en una oficina de la municipalidad, y justo estaba en el proceso de salida cuando escribíamos la obra, fue el tiempo perfecto”.  
 
Para ella, el reto de “Horas extras” nacía de convertir en comedia un tema poco humorístico. “Es todo un drama –dice–. Te das cuenta de los años que pierdes encerrada en una oficina, viendo que hay gente que sigue allí, sin moverse. Yo sentía que había perdido la posibilidad de seguir mi instinto. Decidí que ese no era mi camino, que mi fuente de energía estaba aquí, en un teatro, dirigiendo”. 
 
Así, “Horas extras” fue para la directora  una experiencia que trasciende el oficio teatral. “Tiene que ver  con un proceso transformador para mí, los tres alucinantes años que viví en la municipalidad”, explica ella, recordando sus desencuentros con la burocracia, la sensación de cárcel, ese miedo a la inseguridad fuera de la planilla. Al darse cuenta de ello, Palacios escribió una carta de renuncia que entregó feliz. “En este momento soy una desempleada. No tengo idea de qué voy a hacer en el futuro, pero ya no tengo ese miedo”, afirma.

MÁS INFORMACIÓN
Lugar: Teatro La Plaza, Larcomar.
Dirección: De jueves a martes, 8 p.m. y domingos, 7 p.m, hasta el 7 de octubre.
Entrada: 45 soles. Teleticket.

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