Juan Luis  Del Campo

Una escritora, sola en el escenario, expulsa sus demonios con seis cuentos sobre incidentes aparentemente desvinculados de su vida. El personaje es Paola (Vicente), nombre de la autora y directora de la puesta en escena, pero la intérprete es . Es en este delicado balance entre lo real y la ficción - la Paola en el escenario difiere de la de carne y hueso- que se desarrolla “Relatos (in)conexos”, unipersonal que se presentará en el Teatro de la Universidad del Pacífico los días 10, 11, 17 y 18 de marzo.

Se trata de una colaboración que estaba pendiente desde hace tiempo, revela Karina Jordán en diálogo con El Comercio. “Hace algunos años Paola me convocó para su opera prima ‘Bajo la batalla de Miraflores’ y para su comedia ‘Tu madre, la concho’, pero por cuestiones de tiempo no pude”, señala la actriz. “El año pasado me escribió diciendo que tenía un texto que quería reponer. Lo leí y me encantó. Esta vez sí no nos dejamos escapar la una a la otra”.

Aunque veterana en las tablas, Karina vio un nuevo reto en el hecho de que “Relatos (in)conexos” es su primer unipersonal. “Sostener un montaje tú sola requiere primero de salir de tu zona de confort, trabajar con tu síndrome de la impostora y ser valiente”, afirma la intérprete. “Pero bueno, me dije que me iba a poner a la altura de un texto que su autora, por ser de ‘autoficción’, había sido muy valiente en escribir”.

Karina Jordán  protagoniza "Relatos (in)conexos", su primera obra unipersonal. (Foto: Joel Alonzo/ El Comercio)
Karina Jordán protagoniza "Relatos (in)conexos", su primera obra unipersonal. (Foto: Joel Alonzo/ El Comercio)
/ JOEL ALONZO

Fue justamente la relación entre Karina Jordán y Paola Vicente la que se vuelve central para el éxito de la puesta en escena, pues no solo es directora y dramaturga de la obra, sino también el modelo del personaje principal.

Es complejo”, considera Karina. “Ella es la dramaturga, es decir el texto es suyo, y la directora además. Pero no es la intérprete, esa soy yo, quien además de ser Paola tiene que hacer de narradora de las historias y dar voz a los personajes en los relatos”.

Sin embargo, consideró que la relación ha sido muy nutritiva en el sentido de que tenía al frente a la autora del texto para que le dé sentido. “Yo a Shakespeare no le puedo preguntar ‘oye, ¿por qué escribiste esto o qué querías decir con esto o cuál es la imagen?’”, bromeó, señalando que el trabajo de mesa en preparación de la obra fue tomar “muchos cafés” junto a la autora mientras se conocían y hablaban sobre los cuentos que conformaban la obra. “De esas conversaciones se desprendían historias de nuestras propias vidas y en este traspaso de información entre ambas podía entender a mi personaje más a fondo”.

Creo que Paola también ha sido bien generosa para que yo también haga mis propios aportes, respondiendo mis preguntas, para que juntas decidamos cómo finalmente llenar juntas esos vacíos también de información que existen (en el texto)”, agregó.

Pandemonio en pandemia

“Relatos (in)conexos” está conformado de historias nacidas en el ruidoso silencio de la pandemia y los días de aislamiento obligatorio que dejaron de lado tantos proyectos y cambiaron tantos planes y sueños. En el caso de Karina Jordán, uno de los planes que quedó de lado fue su esperada ceremonia de boda con su pareja Diego Seyfarth.

Yo me iba a casar el 28 de marzo del 2020 y la pandemia me agarra con 1,300 invitaciones enviadas, 10 alemanes llegando a Lima y con habitaciones de hoteles ya separadas en Cusco”, recuerda la artista. “A tres semanas de la fecha cerraron los aeropuertos y a las dos semanas el presidente salió a decir que todos se quedaran en sus casas. Para mí fue un shock. Es un momento muy duro tener que abandonar la idea de hacer las cosas que queríamos y además con un 70% ya pagado

Al final, Karina se casó el mismo año en un matrimonio civil modesto, aunque pudo darse el gusto de una ceremonia más elaborada el 25 de junio de 2022 cuando tuvo su matrimonio religioso.

La obra consiste en seis relatos, aparentemente inconexos, que se hilan con el trasfondo de la pandemia. (Foto: Joel Alonzo/El Comercio)
La obra consiste en seis relatos, aparentemente inconexos, que se hilan con el trasfondo de la pandemia. (Foto: Joel Alonzo/El Comercio)
/ JOEL ALONZO

No fue el único golpe que le causó la pandemia, puesto que los sectores de entretenimiento fueron los que más rápidos se vieron golpeados por las políticas para detener el avance del COVID-19, cerrándose teatros y limitándose el trabajo televisivo.

Pasaban los meses y comenzó a emerger todo eso que dice el personaje principal al inicio, fue una época donde todos fuimos confrontados con nuestros propios demonios y doy fe que entre todos emergieron los ataques de pánico, ansiedades y todo eso”, consideró.

Si hubo una parte positiva de esta crisis fue que la pandemia es que se convirtió en suelo fértil para el trabajo creativo y la propia Karina admite que se encontró entre las afortunadas de todavía conseguir trabajo en la situación extrema que se encontraba el sector tanto en las tablas – inicialmente relegadas a la virtualidad – como en la televisión con programas como “Junta de vecinos”.

Creo que puedo entender a Paola, porque he estado ahí también. El encierro genera en los artistas ganas de decir algo acerca de lo que está pasando, sobre cómo entenderlo y además buscar cómo ponerlo en algún lugar”, señaló. “Ella lo puso en todos estos relatos que produjo durante su maestría de escritura, mientras que yo también puse algo en todos los lugares que pude.”

¿Una carrera ingrata?

Con casi dos décadas en la actuación, Karina Jordán ha tenido tiempo de experimentar los altibajos de una carrera que hace diez años calificó, , de “muy ingrata”. ¿Sigue pensando lo mismo?

No sé si pondría hoy en día el adjetivo de ingrato, pero creo que si pondría que es un acto de valentía elegir una carrera artística en el Perú porque seguimos con las mismas condiciones de juego. Hay menos espacios incluso”, reflexionó. “En lo teatral de repente hay más lugares, pero en la televisión hay menos y diez años antes se hacía más ficción. Creo que hubo retrocesos y avances en varias direcciones.

Quien también va en varias direcciones es la propia Karina, quien actualmente experimenta una vida itinerante entre el Perú y Alemania, país donde vive con su esposo Diego Seyfarth. ¿Terminará esta vida de gitana?

No en el presente. La decisión que he hecho junto con Diego como familia es asumir que él tiene un contrato de 5 años en Alemania que es muy lindo para su carrera a nivel profesional y que entonces yo danzaré entre Perú y Alemania y regresaré al país convocada por proyectos muy específicos”, reveló.

Lo que sí tengo un acuerdo con Diego es que en diciembre que sale de vacaciones vamos a pasar las fiestas en Perú y vivir mi verano aquí. Haré que calcen los proyectos como este para huir del invierno alemán todo lo que pueda”, agregó.

Su próximo regreso a tierras peruanas será más pronto de lo que parece, ya que será a finales de junio como parte de la promoción de la película “Soltera codiciada 2″. Asimismo, la actriz reveló que tiene un par de proyectos en el horizonte que no quiso revelar para no “salarlos”. “Tengo un proyecto teatral bien bonito que estamos ahorita por confirmar el espacio y tengo un proyecto de cine fuera del país para finales de este año que espero que se concrete”, reveló.

Relatos (re)puestos

Esta es la segunda vez que la obra, escrita en 2021 como parte de una maestría de escritura creativa, es puesta en el escenario, luego de una brevísima estadía en el C.C. Ricardo Palma en diciembre del mismo año . Pero incluso aquellos que tuvieron oportunidad ver la primera versión tendrán razones para acudir a la segunda y hay más cambios que los paréntesis que separan “Relatos inconexos” de “Relatos (in)conexos” según su directora, Paola Vicente.

Los cambios por un lado son tecnológicos, pues ahora contamos con un circuito cerrado de televisión que permite que uno de los relatos muestre la cara en vivo (en la pantalla) en vez de poner un video”, revela Vicente.

No es todo, y la dramaturga enfatizó que “la reposición también da la oportunidad de encontrarle más capas a la obra. Tanto Karina como Denise son actrices talentosísimas y cada una le da sus propios matices a la obra”.

La reposición de "Relatos (in)conexos" tendrá sorpresas para aquellos que vieron la obra original en el 2021. (Foto: Joel Alonzo/ El Comercio)
La reposición de "Relatos (in)conexos" tendrá sorpresas para aquellos que vieron la obra original en el 2021. (Foto: Joel Alonzo/ El Comercio)
/ JOEL ALONZO

La dramaturga también resaltó que el contexto en que vivimos también ayuda a cambiar la perspectiva del público de la obra. “Entonces viendo otras capas, otras cosas que la gente conecta, nos damos cuenta de que la obra no es necesariamente sobre la pandemia como tal, sino que tiene que ver con todo un recorrido que puede hacer cualquier persona, en este caso una mujer, sobre su vida, sus grietas familiares, miedos, cuestionamiento sobre su lugar en el mundo en tiempos donde la humanidad se vio en peligro y, por último, de la maternidad, que es un tema que no se habla así no más”.

La ficha
Relatos (in)conexos

Lugar: Teatro de la Universidad Pacífico (Jirón Luis Sánchez Cerro 2121, Jesús María)

Fecha: 10, 11, 17 y 18 de marzo

Entradas disponibles en Joinnus.

Relatos (in)conexos

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