Refugiados vuelven a Tall Abyad por derrota del Estado Islámico

Akçakale. Los sirios de que habían huido a Turquía empezaron a volver este miércoles a su ciudad después de que los combatientes kurdos expulsaran a los yihadistas del Estado Islámico.

En la ciudad, donde ya no se escucha el ruido de las armas, los combatientes kurdos se dedicaban a desactivar las minas y los coche-bomba abandonados por los yihadistas.

La caída de Tall Abyad constituye una brutal derrota para el grupo Estado Islámico, que pierde uno de sus principales puntos de paso en la frontera turca para el tránsito de armas y combatientes.

Desde el comienzo de la mañana, unos 200 hombres, mujeres y niños, llevando pocas maletas, se aglutinaron en el puesto fronterizo de Akcakale (sur) con la intención de volver a su ciudad, constató un periodista de la AFP.

Syrian refugees walk to the Akcakale border gate to return their homes in the northern Syrian town of Tel Abyad, in Sanliurfa province, Turkey, June 17, 2015. REUTERS/Umit Bektas

Syrian refugees wait with their belongings prior to go back to the northern Syrian town of Tal Abyad at the Turkish border post of Akcakale, the province of Sanliurfa, on June 17, 2015. The first Syrian refugees returned to the border town of Tal Abyad from Turkey after it was liberated from the Islamic State (IS) group, an AFP journalist reported.  Kurdish forces took the strategic town on Tuesday after several days of intense fighting, which sparked an exodus of more than 23,000 refugees into neighbouring Turkey. AFP PHOTO / BULENT KILIC

Fotos: Reuters, AFP

Tall Abyad, en manos de los yihadistas desde hacía más de un año, fue conquistada el martes por las Unidades de Protección Popular (YPG), apoyadas por bombardeos de Estados Unidos y grupos rebeldes sirios.

Esta batalla provocó desde el inicio de junio el éxodo de más de 23.000 personas hacia Turquía, según cifras del gobierno turco.

Antes del inicio del conflicto sirio en marzo del 2011, el distrito de Tall Abyad contaba 130.000 habitantes, dos tercios de los cuales árabes y un tercio de kurdos, indicó el geógrafo francés especialista de Siria Fabrice Balanche.

Las pocas familias cristianas se fueron de la ciudad en el 2012, antes de los kurdos, que abandonaron la región en el 2013 tras la derrota de las YPG frente a los rebeldes.

Desde ese momento en Tall Abyad solo quedaban habitantes de confesión sunita, según Balanche.

"Vuelvo. Dejé a mi marido allá", dijo a la AFP Fahriye, una refugiada de unos 40 años.

"Pero sigo teniendo miedo de las bombas" y "temo también el retorno del Estado Islámico", comentó.

"Queremos pasar el período santo del ramadán en nuestro país. Estamos felices" dijo Mahmud, un momento antes de franquear las barreras que separan Turquía de su país.

En Tall Abyad, los vencedores hacen todo lo posible para que la ciudad recobre una vida normal antes del ramadán, que comienza el jueves.

"Las operaciones militares terminaron y la ciudad está segura. El horno municipal ya está funcionando desde ayer y pudimos distribuir pan a los residentes que vuelven", señaló Sherfan Darwich, portavoz del grupo rebelde Burkan al Furat, aliado de las YPG.

"Tall Abyad va a ser dirigida por una administración civil formada por los habitantes", dijo Burkan al Furat.

Los combatientes kurdos visitan cada una de las localidades cercanas a Tall Abyad para verificar que no hayan quedado escondidos kamikazes del Estado Islámico.

Las fuerzas kurdas están además presentes alrededor de Ain Issa, otro bastión del Estado Islámico situado al sudoeste de Ain Abyad, según ese rebelde.

Fuente: AFP