(Foto: Reuters)
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BBC News Mundo

Las mujeres en no son por lo general centro de atención, pero hay una excepción: Kim Jong-suk, heroína, guerrillera y "madre sagrada" de los norcoreanos.


Esta figura casi mítica está siendo recordada en estos momentos, pues se cumple el centenario de su nacimiento.

Pero, ¿quién era? ¿Y qué hay detrás del culto a ella?

No se trata de una mujer común.

De campesina a "madre sagrada"

Kim Jong-suk fue la primera esposa del "gran líder" y fundador de la República de Corea del Norte, Kim Il-sung y la abuela del actual líder norcoreano, Kim Jong-un.

Se cree que nació en una familia campesina pobre el 24 de diciembre de 1917 y, según la biografía oficial, peleó con las fuerzas guerrilleras norcoreanas que combatieron la invasión japonesa en los años 30.

Fue primera dama de la proclamada República Democrática de Corea del Norte en el primer año de su fundación en 1948, pero murió un año después con apenas 31 años.

Qué es mito y qué realidad sobre su vida o su muerte es una pregunta difícil de responder, dado el hermetismo de Corea del Norte.

De su vida la propaganda norcoreana resalta su lucha guerrillera junto a Kim Il-sung y la recuerda como "revolucionaria inmortal", aunque los críticos señalan que no está claro cuán importante fue su papel durante esa lucha.

De su muerte los medios oficiales destacan que falleció debido al impacto que tuvo en su salud la lucha guerrillera, pero hay versiones que indican que pereció mientras estaba de parto.

'Puntería maravillosa'

Para marcar el centenario de su muerte, los medios norcoreanos han recurrido a un discurso hiperbólico sobre su legado, según explican expertos de la unidad de monitoreo de medios extranjeros de la BBC.

Kim no es simplemente una "increíble mujer revolucionaria" y "madre sagrada de la revolución", "su puntería era tal que incluso sus camaradas en armas contaban el número de muertos con solo contar los cartuchos vacíos de su cinturón de balas", según un reporte de la agencia oficial norcoreana KCNA.

Corea del Norte ha puesto a circular recientemente nuevos sellos postales, así como monedas de oro y plata en su honor.

Además se han llevado a cabo numerosos actos culturales para rememorar su nacimiento.

Un informe señala que más de 300.000 soldados, trabajadores, jóvenes, estudiantes, coreanos residentes en el exterior así como extranjeros han visitado el lugar de nacimiento de Kim Jong-Suk este año.

Figura legendaria

Pero esta figura ahora considerada legendaria estuvo completamente ausente del discurso en los primeros años del régimen de Kim Il-sung.

Según el investigador británico Robert Winstanley-Chesters, que ha escrito ampliamente sobre Corea del Norte, el énfasis sobre Kim Jong-suk en la historia norcoreana sólo comenzó a tomar cuerpo durante la campaña para promover como sucesor a Kim Jong-il, padre del actual líder norcoreano, a principios de los años 80.

"Tomó un buen tiempo para que Kim Jong-suk escalara hasta la cima del panteón revolucionario. Inicialmente la madre del fundador de Corea del Norte Kim Il-sung, Kang Pan-sok, era la figura femenina clave", señala Winstanley en su blog.

La historiografía norcoreana hace referencia a las actividades nacionalistas de Kang Pan-sok junto al padre de Kim Il-sung.

Esto, cuenta el investigador, es útil para vincular una era nacionalista anterior de resistencia a la anexión Japonesa con la lucha guerrillera de Kim Il-sung en contra del colonialismo.

Winstanley cita la narrativa oficial al respecto: "Madre Kang Pan-sok entrenó al camarada Kim Il-sung desde su infancia y le infundió patriotismo y espíritu indomable de revolucionario".

Cuando a fines de los años setenta comenzó a promoverse la figura de Kim Jong-il como sucesor, "surgió la necesidad de una figura femenina que representara esta legitimidad filial revolucionaria del joven Kim".

"Esta legitimidad tenía que estar localizada en un contexto geográfico e histórico de la lucha de Kim Il-sung para dar sustancia a la retórica oficial".

Historias de cómo "la madre sagrada" dio a luz a Kim Jong-il en el marco de la lucha guerrillera forman parte de la historiografía oficial que le otorga una cierta legitimidad de antaño a Kim Jong-il, y posteriormente a la dinastía que gobierna Corea del Norte.

El relato oficial de la historia está repleto de imágenes de "la madre sagrada" con el bebé Kim en manos, en el marco de la lucha guerrillera.

Procreadora de líderes

Según el investigador Robert Winstanley-Chesters, la propia biografía de Kim Jong-suk hace referencia a otras mujeres guerrilleras que también formaron parte de la lucha revolucionaria.

Sin embargo, "rara vez son mencionadas por nombres y apellidos y sus historias son prácticamente invisibles".

En cambio, Kim Jong-suk, la que una vez fue una humilde campesina, tiene, junto a Kim Il-sung, un lugar prominente en la narrativa oficial y en el panteón de líderes de Pyongyang.

Sistema jerárquico y patriarcal

Sin embargo, la veneración de la que es objeto Kim Jong-suk no refleja el papel que ocupa la mujer en Corea del Norte.

El país tiene una estructura altamente jerárquica y patriarcal en la que se ve a la mujer como meramente procreadora de hombres.

La proporción de mujeres que ocupan posiciones de alto rango en Corea del Norte es casi inexistente.

Kim Yo-jong, la hermana del actual líder norcoreano, es la única mujer miembro del Politburó, el órgano central de gobierno.

En ese contexto, no es de extrañar que la prensa local señale como el gran legado de Kim Jong-suk "haber criado al líder Kim Jong-il como el sol naciente".

Su mayor logro, a ojos de la propaganda, es haber dado "a los norcoreanos el honor, la felicidad y la bendición de contar con líderes ilustres generación tras generación".

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