Reforma militar de Japón buscaría contener el poderío de China
Reforma militar de Japón buscaría contener el poderío de China

Un paquete de normas que permitiría el despliegue de tropas japonesas por primera vez en 70 años al extranjero fue aprobado este jueves por la cámara inferior del parlamento nipón. Si bien este anuncio es llamativo por sí solo, queda pendiente analizar qué hay detrás de todo esto. La principal hipótesis sería la intención de contener el poderío militar chino en el Pacífico.

 

El patrón de reforma data del año 2014, cuando el primer ministro Shinzo Abe y el Partido Liberal Democrático de Japón reinterpretaron el artículo 9 de la constitución para permitir la movilización de fuerzas armadas de manera limitada y no a gran escala en caso el ataque contra un aliado, como EE. UU., represente una amenaza a la seguridad nacional.

Esta doctrina fue denominada por el gobierno de Abe como “autodefensa colectiva”  y abrió la puerta a que Japón pueda desplegar sus tropas para apoyar a sus aliados en misiones multilaterales.

(Foto: Reuters/Nguyen Huy Kham)

(Foto: Reuters/Nguyen Huy Kham)              

 

Si las reformas son aprobadas Japón podría apoyar militarmente, por ejemplo, a EE.UU. en el caso de que uno de sus barcos defendiendo el archipiélago sea atacado por enemigos. Este es un escenario hipotético utilizado por Abe para ilustrar el principio de “autodefensa colectiva” y la responsabilidad que el país debería asumir en dicho caso.

La controversia nace de la constitución creada en 1947 después de la Segunda Guerra Mundial bajo la ocupación de EE.UU. y que tiene el propósito de evitar una nueva guerra con un Japón militarizado. Dicha carta magna prohíbe utilizar "la amenaza del uso de la fuerza o la fuerza para resolver disputas internacionales".

 

(Foto: AP/Seth Wenig)

El aliado más cercano y poderoso de Japón es EE.UU. (Foto: AP/Seth Wenig)

 

Según explica Sheila Smith una experta en relaciones sino-japonesas, las reformas perseguidas por el “Gabinete de Abe han empujado los límites (constitucionales)…como ningún otro gobierno antes”.

¿Pero por qué Japón ha empujado estos límites después de tanto tiempo? Para los expertos, la respuesta está en el creciente poderío chino en el área.

Aunque China y Japón comparten un historial de conflictos los problemas recientes empezaron cuando en el 2010 un barco pesquero chino estrelló deliberadamente a dos embarcaciones de la Guardia Costera nipona cerca de las disputadas islas Senkaku. El episodio escaló en protestas nacionalistas en ambos países, mientras que los gobiernos  intercambiaban denuncias.

Adicionalmente, Beijing estableció una zona de control aéreo encima del territorio disputado, incluidas las Senkaku y también una zona económica exclusiva (ZEE) violando el acuerdo que firmó con la ONU en donde se establece que una ZEE solo se puede crear a 200 millas marinas de la costa.

Asimismo, Beijing adoptó otras medidas poco convencionales para ejercer su soberanía, como en las islas Spratlys, donde ha construido islas artificiales dotadas de infraestructura con posibles funciones militares como una pista de aterrizaje.

Pese a protestas, Beijing se ha mantenido firme en su curso y un vocero del gobierno declaró que China “tiene el derecho de monitorear ciertos espacios aéreos y marítimos para salvaguardar su seguridad nacional”.

 

(Foto: Fuerzas Armadas Filipinas)

Así luce una de las islas chinas artificialmente construidas en el Mar Oriental de China (Foto: Fuerzas Armadas Filipinas)

 

El experto en Japón del centro de investigación Carnegie Asia, Jame L. Schoff, señala que este tipo de declaraciones fortalecieron en Tokio la “percepción de vulnerabilidad frente a una creciente amenaza particularmente de China”  que incluye “preocupaciones de seguridad, economía y diplomacia”.

Esto se debe a que Japón es un “país pequeño en términos de área terrestre” y que depende de otros atributos territoriales como su ZEE, “la sexta más grande del mundo”, para sostenerse económicamente, una realidad que es amenazada por los “reclamos territoriales de Beijing…en las islas Senkaku, pero que se extiende a disputas por delineaciones de ZEE en el Mar Oriental de China” y a recursos marítimos en el área, según explica Schoff.

 “Las crecientes capacidades militares chinas” y su uso para “validar reclamos y expandir su influencia en el Mar Oriental de China…están causando una reacción japonesa” en el área de defensa nacional, sostiene Schoff.

Reacciones legislativas que han sido rechazadas fuertemente por oficiales chinos del Ministerio de Relaciones Exteriores, mientras que Abe las justifica argumentando que “la situación de seguridad en torno a Japón es cada vez más preocupante”.

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