En "La Granja Azul" se vendió el primer pollo a la brasa. (Foto: El Comercio)
En "La Granja Azul" se vendió el primer pollo a la brasa. (Foto: El Comercio)
Redacción EC

Este domingo se celebra el , icono de la gastronomía nacional que fue reconocido en el 2010 como Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de la Cultura del Perú. Aquí la entrevista que El Comercio le hizo en 2012 a Adnan Abduljalil Kayal, un saudí que se volvió adicto al plato peruano. 

Tengo 36 años. Nací en Arabia Saudí y estudié Diseño Gráfico y Márketing en la Universidad de Marymount en Virginia, Estados Unidos. Soy hincha del Barcelona y del equipo saudí Ittihad, en el que mi papá fue arquero. Estoy casado y tengo tres hijos, el cuarto está en camino. Me encanta el Perú. El baby shower de mi hijo tendrá decoraciones peruanas que he comprado en Lima. No me iré de aquí hasta que alguien me venda ají.

Adnan Abduljalil Kayal, dueño cadena de pollerías Peruvi en Arabia Saudí, vende 2.000 pollos a la brasa al día en cada uno de sus seis restaurantes. Tiene clientes que comen y cenan en sus locales en un mismo día, y que ya quieren visitar el Perú. Su siguiente paso es dar a conocer el plato por todo Medio Oriente.

- ¿Cómo se animó a tener un restaurante de pollo a la brasa en Arabia Saudí?

Me encanta cocinar y comer. Un día, cuando estaba estudiando en Virginia, en Estados Unidos, fui a un restaurante peruano de pollo a la brasa. Lo probé y me encantó. ¡Me volví un adicto y lo iba a comer todos los días! Hablé con el manager del restaurante, un peruano, para llevar su negocio a Arabia Saudí, pero me dijo que no estaba interesado.

- Entonces vino al Perú para aprender sobre el negocio.

No, esta es mi primera visita al Perú. Me contacté con personas en Internet que me enseñaron a cocinar el pollo a la brasa. Durante cinco meses fui practicando.

- ¿Cuándo abrió el primer Peruvi?

En el 2008. Ahora tengo seis restaurantes en Jeddah. Durante los primeros dos años abrí dos locales para experimentar. Todo marchó bien, así que abrí los otros cuatro Peruvi bastante rápido.

- ¿Tuvo que adaptar el sabor del pollo al gusto saudí?

No quiero revelar mi secreto, pero el sabor es un poco más cítrico, aunque la preparación no lleva limón. A los peruanos que viven en Arabia Saudí les encanta cómo queda.

Adnan Abduljalil Kayal. (Foto: El Comercio)
Adnan Abduljalil Kayal. (Foto: El Comercio)

- ¿Cómo reaccionaron los saudíes?

Se enamoraron rápidamente de la comida. Tengo clientes saudíes que en el mismo día van a comer y a cenar pollo a la brasa. Les encanta el ají y el chimichurri.

- ¿Los saudíes conocen el Perú?

No saben nada. Peruvi significa peruano en árabe. Cuando iba a registrar la marca en la Cámara de Comercio me dijeron que esa no era una palabra árabe. Tuve que regresar con información sobre el Perú para que supieran que el nombre estaba relacionado con un país. Es más, en Arabia Saudí jugaba un futbolista peruano, Alfonso [Puchungo] Yáñez, pero todos pensaban que era uruguayo.

- Está promocionando el país.

Sí, eso es lo que quiero. El restaurante está decorado con motivos peruanos y hay libros de turismo. Todos mis clientes quieren viajar al Perú.

- ¿Qué tan rentable es el negocio?

Prefiero no hablar de dinero, pero cada restaurante vende un promedio de 2.000 pollos al día. En el Perú creo que se venden máximo 500.

- ¿Y a cuánto vende el pollo?

Un plato cuesta unos tres dólares. Le vendo a gente de todo nivel socioeconómico, entre 8 y 60 años.

- ¿Qué planes tiene a largo plazo?

Expandirme por todo Medio Oriente en los próximos cinco años. Ya tengo la marca registrada y he recibido propuestas para franquicias en Dubái, Líbano, Bahréin y Londres.

- ¿Existen similitudes entre la comida peruana y saudí?

Comemos mucho arroz y pollo, y nos encanta el picante.

- ¿Sabía algo del Perú cuando probó pollo a la brasa por primera vez?

No, pero luego de probarlo investigué y aprendí sobre los incas. Descubrí que es un país multicultural, que su gente come pollo y pescado, que ha superado problemas y que valora a la familia, como en Arabia Saudí.

- ¿Y ahora qué piensa del Perú?

Estoy sorprendido. Esperaba ver un país hermoso, pero pobre. ¡Pero es desarrollado! El aeropuerto de Lima es mucho mejor que el de mi país.

- ¿Va a regresar?

Sí, planeo regresar con mi esposa dentro de seis meses. Quiero aprender más sobre los incas, pero también hacer negocios.

-¿Qué piensa de nuestra comida?

Es una de las mejores del mundo, pero los peruanos no la promocionan lo suficiente.

- ¿Le gusta el pollo a la brasa aquí?

Es muy bueno. La familia de mi amiga peruana Kita me ha llevado a todas las pollerías, pero no voy a cambiar mi preparación.

- ¿Incluirá otro plato en su menú?

Anticuchos, ¡me encantan! También quiero vender chicha morada y café, y comprar ají, porque ahora lo importo en polvo de Estados Unidos. Por ahora vendo alfajores, y sánguches y ensaladas de pollo a la brasa.

- ¿Y la gaseosa Inca Kola?

Los distribuidores en Estados Unidos y Arabia Saudí no están interesados. A mí me encanta, aquí la tomo como si fuera agua.

- ¿Cuál es su plato peruano preferido?

Me gusta todo. El pescado es muy bueno. Mi próximo negocio en Arabia Saudí incluirá la manera que tienen aquí de cocinar el pescado.

"Tengo clientes saudíes que en el mismo día van a comer y a cenar pollo a la brasa, y a los peruanos que viven en mi país les encanta".

"El pescado en el Perú es muy bueno. Mi próximo negocio incluirá la manera que tienen aquí de cocinarlo".

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