Diego Barrio de Mendoza

El 29 de setiembre de 2017, un día como hoy, ordenó la retirada de la mayoría del personal de su embajada en y la suspensión de la emisión de visados. El Gobierno aseguró que 21 estadounidenses sufrieron tras un “ataque acústico”, lo que marcó el principio del fin del “deshielo” entre Washington y La Habana.

La causa fueron los misteriosos “incidentes de salud” que sufrieron sus diplomáticos, con síntomas similares a los de las lesiones cerebrales. Se le denominó “síndrome de La Habana”.

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Se describieron mareos, náuseas, vista borrosa, zumbido de oídos, dolores de cabeza, problemas de concentración y de memoria, pérdidas de equilibrio y dolores faciales, abdominales y de cabeza.

Años después, algunas de las víctimas continúan padeciendo dolores de cabeza debilitantes y otros problemas de salud. Los episodios han sido lo suficientemente graves como para obligar a ciertos afectados a la jubilación temprana, según publicó The New York Times.

“Unos minutos de un ruido agudo, usualmente acompañado de una sensación de alta presión, descrita como un ‘campo de fuerza’, se sintió en sus casas y habitaciones de hotel en Cuba durante varios meses a finales de 2016″, explicó el periódico estadounidense.

“La evidencia física está ahí”, señaló Michael Hoffer, profesor de otorrinolaringología y cirugía neurológica de la Universidad de Miami, que lideró la investigación y publicó el primer informe sobre el caso, según recoge la agencia Efe.

Veinticinco de los pacientes que fueron tratados por primera vez por el equipo médico en Miami, presentaron una “disfunción del organismo interno del oído que afecta el equilibrio (...), pérdida de la audición, déficit de concentración y dolor de oído”, añadió Constanza Pelusso, investigadora del Departamento de Otorrinolaringología de la Universidad de Miami.

Efecto Trump

El entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó al Gobierno cubano de ser responsable de “ataques acústicos” o “sónicos” al personal de la legación diplomática. Utilizó esto como pretexto para romper con el “deshielo” que habían impulsado su predecesor, Barack Obama (2009-2017), y el expresidente cubano Raúl Castro.

Trump dijo en ese momento que “Cuba tiene el deber de parar misteriosos ataques” contra diplomáticos de la embajada estadounidense.

“Creo que Cuba es responsable. Creo eso y es un ataque muy inusual, pero creo que Cuba es responsable”, declaró al expresidente a periodistas en la Casa Blanca tras una pregunta.

Sin embargo, Washington no acusó formalmente al gobierno cubano de ordenar los ataques, pero ha expresado su frustración por su incapacidad para identificar y atrapar a los responsables.

La Habana, por su parte, negó cualquier responsabilidad en el caso y puso en marcha una comisión de expertos que no halló evidencias científicas o criminales que vinculasen los síntomas con posibles ataques sónicos, con microondas u otra acción deliberada.

Extensión

Con el paso de los meses, más de 200 diplomáticos y funcionarios estadounidenses destinados en media docena de países -de Cuba a China, pasando por Austria, Alemania y Colombia- denunciaron síntomas similares.

“La exposición responsable de los resultados (del informe) es desconocida. Sería imprudente excluir cualquier potencial fuente de energía dirigida o no dirigida en este momento”, describe el informe de la Universidad de Miami.

La CIA

En enero de 2022, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU. descartó que las molestias descritas fuesen resultado de una campaña dirigida por un país enemigo. Algunos pensaron que se podría tratar de una nueva intrusión rusa.

Pero, un grupo de expertos reunido por el Gobierno aseguró que algún tipo de energía electromagnética podría estar detrás del mal, que consideraron que no se pueden explicar solo por factores psicológicos o reacciones psicosomáticas. Hablaron del posible empleo de una radiofrecuencia concreta, aunque sin evidencias claras.

Por otro lado, un informe interno de EE.UU. difundido a principios de 2021 reveló que Trump acusó a La Habana sin pruebas. La mala gestión y la falta de coordinación dominaron su respuesta ante esta situación.

A raíz del cierre del Consulado estadounidense en La Habana los acuerdos migratorios bilaterales para la concesión de 20.000 visados anuales a ciudadanos cubanos y el programa de reunificación familiar quedaron prácticamente paralizados. Recién en marzo de 2022, el actual presidente norteamericano, Joe Biden, anunció la reactivación limitada de la actividad consular estadounidense en La Habana.

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