Agencia EFE

Cuatro días después de desaparecer en las aguas del Océano Atlántico, la Guardia Costera de Estados Unidos confirmó este jueves que encontró los restos del sumergible Titán, que viajaba con cinco personas para ver los restos del .

Con el hallazgo se acaban las esperanzas de encontrar con vida a los cinco tripulantes, millonarios y exploradores, de este viaje que arrancó el pasado viernes y que ha acabado de manera trágica.

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El contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera, informó que los restos del aparato fueron encontrados por un vehículo dirigido por control remoto (ROV) operado por el buque canadiense Horizon Arctic y posteriormente expertos determinaron que “son consistentes con una implosión catastrófica”, es decir, una rotura y hundimiento provocados por la mayor presión del exterior.

El contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera de Estados Unidos, habla en una conferencia de prensa sobre el sumergible Titán. (Foto de Joseph Prezioso / AFP).
El contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera de Estados Unidos, habla en una conferencia de prensa sobre el sumergible Titán. (Foto de Joseph Prezioso / AFP).
/ JOSEPH PREZIOSO

Pese a que ya no hay esperanzas de encontrarlos con vida, las labores de recuperación de restos del aparato van a continuar. Los cuerpos de las cinco personas no se han encontrado, confirmó Mauger.

Todo ello para intentar descubrir qué sucedió, desde que el domingo el sumergible perdió el contacto con el exterior, cuándo se produjo la implosión y también cuáles fueron las causas del accidente.

“Ahora mismo es demasiado pronto para decirlo”, explicó el contralmirante, quien sí precisó que las boyas de sonar que se colocaron en el mar detectaron varios sonidos pero no percibieron “ningún evento catastrófico”.

Los restos, entre ellos la cola del sumergible, fueron encontrados esparcidos a menos de medio kilómetro del Titanic, a casi 4.000 metros de profundidad y a 600 kms de tierra firme, explicó Mauger.

Aquí la cronología de un suceso con guion de película de Hollywood, pero sin su final feliz.

Esta imagen sin fecha, cortesía de OceanGate Expeditions, muestra su sumergible Titán siendo remolcado a un lugar de buceo en Everett, Washington. (AFP).
Esta imagen sin fecha, cortesía de OceanGate Expeditions, muestra su sumergible Titán siendo remolcado a un lugar de buceo en Everett, Washington. (AFP).
/ HANDOUT

EL SUMERGIBLE DESAPARECE

El Titán, remolcado por el barco “Polar Prince”, partió el viernes desde el puerto de San Juan de Terranova, en Canadá, hacia el lugar del hundimiento del Titanic.

La misión de bajar a ver los restos del barco, hundido en 1912 tras colisionar con un iceberg, tenía que haber durado diez horas. La empresa OceanGate Expeditions era la dueña y operadora del sumergible, empleado para llevar a cabo expediciones en aguas profundas.

Esta imagen del folleto tomada durante la inmersión histórica de 1986, cortesía de WHOI (Institución Oceanográfica Woods Hole) y publicada el 15 de febrero de 2023, muestra la proa del Titanic. (Foto del Instituto Oceanográfico Woods Hole / AFP)
Esta imagen del folleto tomada durante la inmersión histórica de 1986, cortesía de WHOI (Institución Oceanográfica Woods Hole) y publicada el 15 de febrero de 2023, muestra la proa del Titanic. (Foto del Instituto Oceanográfico Woods Hole / AFP)
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En su página web, la compañía ofrece viajes de ocho días y siete noches para visitar los restos del Titanic, que se encuentran a unos 3.800 metros de profundidad, por un precio aproximado de 250.000 dólares.

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Fue el pasado lunes cuando la compañía informó que llevaba desde el domingo sin tener contacto con el sumergible. Desde ese mismo domingo, la Guardia Costera de Estados Unidos inició una extensa operación de búsqueda con ayuda de Canadá para localizar al aparato.

Las labores de rescate se centraron en un área ubicada aproximadamente a 900 millas (1.450 kilómetros) del Cabo Cod de Massachusetts. El sumergible podía encontrarse tanto en la superficie como bajo del océano, a una profundidad de hasta 13.000 pies (unos 4.000 metros).

Según los primeros datos de OceanGate Expeditions, la embarcación contaba con provisiones para que los tripulantes pudieran sobrevivir en su interior durante cuatro días.

40 HORAS DE OXÍGENO

El martes se cuantificó cuánto tiempo les quedaba de oxígeno. La Guardia Costera informó que a la tripulación solo le quedaban 40 horas -hasta primera hora del jueves- por lo que Estados Unidos y Canadá intensificaron las labores de búsqueda, con aviones y barcos equipados con drones subacuáticos.

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A la búsqueda se pusieron numerosos recursos públicos y privados: desde un avión militar de transporte Lockheed C-130 Hercules de Estados Unidos hasta un avión Boeing P-8 Poseidon de Canadá, capaz de detectar objetos bajo el mar.

En la búsqueda participaron efectivos y recursos de EE.UU., Canadá, Francia y el Reino Unido, con aviones, embarcaciones y drones submarinos. Las operaciones de búsqueda se coordinaron en un centro de la ciudad de Boston.

Hamish Harding, Stockton Rush, Paul-Henri Nargeolet, Suleman Dawood y su padre Shahzada Dawood, los tripulantes que van en el sumergible Titán. (AFP).
Hamish Harding, Stockton Rush, Paul-Henri Nargeolet, Suleman Dawood y su padre Shahzada Dawood, los tripulantes que van en el sumergible Titán. (AFP).
/ JOEL SAGET HANDOUT

MILLONARIOS Y AVENTUREROS

Con el paso de las horas empezó a ponerse nombre a los cinco ocupantes del vehículo, todos ellos millonarios o personas que han dedicado su vida a la aventura o la exploración.

En él viajaban el empresario paquistaní Shahzada Dawood con su hijo Suleman, estudiante de 19 años; el explorador británico Hamish Harding; el explorador francés Paul-Henry Nargeolet y el consejero delegado de la firma OceanGate, Stockton Rush.

También comenzaron a conocerse algunos detalles sobre cómo era el sumergible. Entre ellos el del tamaño de su interior, parecido al de una minifurgoneta.

En cada inmersión, los cinco tripulantes son obligados a descalzarse y sentarse con las piernas cruzadas en el mismo suelo, ya que no hay asientos, para caber en el cilindro de 670 centímetros de largo. Dentro de la nave solo hay una ventanilla para poder ver el exterior por turnos.

El área de búsqueda. (AFP).
El área de búsqueda. (AFP).

HALLAZGO DE RUIDOS

El martes por la noche, la Guardia Costera informó que varias boyas de sonar colocadas por aviones canadienses habían detectado algún tipo de ruido.

El miércoles se explicó que expertos de la Marina estaban estudiando los ruidos detectados en “un sitio increíblemente complejo” donde “hay mucho metal y diferentes objetos en el agua”, precisó el contralmirante de la Guardia Costera estadounidense, John Mauger.

El contralmirante aseguró que “mientras haya una oportunidad de supervivencia” se continuaría trabajando para tratar de localizar el sumergible.

El sumergible Titán. (AFP).
El sumergible Titán. (AFP).

SIN OXÍGENO

La hora límite para que los tripulantes se quedaran sin oxígeno se cumplió este jueves por la mañana. Aún así, el Mauger afirmó que la búsqueda y el rescate continuaba con la llegada de “nueva capacidad”.

“La voluntad de vivir de las personas también debe tenerse en cuenta”, dijo, por lo que se continuará “buscando y procediendo con los esfuerzos de rescate”.

Unas horas después la propia Guardia Costera adelantaba que había encontrado unos “escombros” cerca de la zona donde se hallan los restos del Titanic y que estaban siendo estudiados.

En la rueda de prensa posterior Mauger confirmó el peor presagio: los restos pertenecían al semisumergible y no había supervivientes.

Aún así, todavía quedan muchas incógnitas por despejarse. De hecho, las labores de recuperación de los restos continúan, para tratar de responder a alguna de las incógnitas de un suceso que ha tenido en vilo al mundo durante los últimos cuatro días.