Redacción EC

El perímetro de evacuación ante la bomba de la Segunda Guerra Mundial, de un kilómetro, afectó a unas 8.000 viviendas de los barrios de Riehl y Mülheim (norte), incluyendo un asilo de ancianos.

Se cree que todavía hay 250.000 bombas sin estallar en el subsuelo de Alemania, donde son frecuentes las operaciones de retirada de minas que obligan a realizar evacuaciones.