Sadiq Khan, alcalde de Londres. (Foto: EFE)
Sadiq Khan, alcalde de Londres. (Foto: EFE)
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Sadiq Khan, primer musulmán en gobernar una gran capital occidental, busca ser reelegido este jueves como alcalde de , colofón a un ascenso político muy trabajado desde unos orígenes humildes.

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“Nunca imaginé que alguien como yo podría ser elegido alcalde de Londres. Y quiero decir gracias a cada londinense por hacer hoy posible lo imposible”, dijo tras su victoria en 2016 que ahora espera repetir.

Khan, de 50 años, no tiene el clásico recorrido de las élites políticas británicas. No viene de una familia rica o llena de personalidades -su padre emigró de Pakistán en los años 1960-, no estudió en el prestigioso internado para niños de Eton, ni en ningún otro centro privado, ni luego en las universidades de Cambridge u Oxford.

Fue a un instituto público de su barrio en el norte de Londres y estudió derecho en la Universidad North London, una educación gratuita por la que siempre se mostró agradecido. “Se lo debo todo a Londres”, afirmó.

Nació en 1970 en una familia paquistaní recién llegada al Reino Unido y creció en un barrio de viviendas sociales de Tooting, un área popular del sur de Londres, con sus seis hermanos y una hermana. Su padre era conductor de autobús y su madre costurera.

Cuando iba a la escuela, quería ser médico o dentista. Pero uno de sus profesores observó su don con la oratoria y le orientó hacia los estudios de derecho. Le hizo caso, se especializó en derechos humanos y presidió durante tres años la oenegé Liberty.

Aparte de con libros, Khan supo defenderse con los puños y de pequeño hizo boxeo para enfrentarse a quienes le llamaran “paki”, el término peyorativo para referirse a los paquistaníes.

- Una voluntad de hierro -

A los 15 años se afilió al Partido Laborista y en 1994, a los 23 años, logró su primer cargo, concejal municipal en Wandsworth, un barrio del sur de Londres, que ejerció hasta 2006.

En 2005 abandonó su carrera de abogado para ser elegido diputado por Tooting, donde vivió toda la vida con su esposa Saadiya, también abogada, y sus dos hijas adolescentes.

Tres años después, el entonces primer ministro laborista Gordon Brown le ofreció el ministerio a cargo de las comunidades, y al año siguiente el de Transportes. Fue el primer musulmán en ocupar un puesto de ministro.

Con su 1,65 metros de altura y su cabello canoso pero intacto, Khan es conocido por su energía y su voluntad de hierro, y por sus enfrentamientos verbales con el entonces presidente estadounidense Donald Trump, que lo atacó personalmente durante sus viajes a Londres.

“Una vez me llamó (...) perdedor. Uno solo de nosotros es un perdedor y no soy yo”, dijo Khan, entrevistado por AFP una semana antes de las elecciones, mostrando una determinación a prueba de golpes.

- “No pierde nunca” -

Su victoria en las primarias laboristas para ser el candidato a la alcaldía, frente a Tessa Jowell, que formó parte del equipo del gobierno responsable de los Juegos Olímpicos de Londres-2012, sorprendió a muchos, pero no a su entorno.

“No pierde nunca”, dijo uno de sus consejeros al medio de comunicación Politico.

En 2015, y bajo su responsabilidad, el Partido Laborista mejoró en Londres sus resultados en las legislativas mientras se hundía en el resto del país.

Los conservadores le han acusado de connivencia con extremistas islamistas, a lo que respondió recordando que siempre denunció a los radicales, que recibió amenazas por defender el matrimonio homosexual, y que hizo campaña por salvar el pub de su barrio.

Ahora, si es reelegido tiene la intención de presentar una candidatura para que Londres organice de nuevo los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, en 2036 o 2040, con la esperanza de repetir el éxito de 2012 cuando era alcalde de la capital el actual primer ministro Boris Johnson.

Afirmó que quiere celebrar los Juegos Olímpicos “más sostenibles” de la historia y prometió que aceleraría la construcción de infraestructuras respetuosas con el medio ambiente e invertiría en proyectos con bajas emisiones de carbono.

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