El presidente ruso dio este paso después de reconocer la víspera la independencia de Zaporiyia y Kherson, algo que ya hizo el 21 de febrero con las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk.
El presidente ruso dio este paso después de reconocer la víspera la independencia de Zaporiyia y Kherson, algo que ya hizo el 21 de febrero con las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk.
/ GRIGORY SYSOYEV / SPUTNIK / AFP
Agencia AFPAgencia EFE

El presidente de Rusia, , firmó hoy los tratados de anexión con los líderes de las regiones ocupadas de Donetsk, Lugansk, Khersón y Zaporiyia.

En la ceremonia de la firma, que tuvo lugar en la sala San Jorge del Gran Palacio del Kremlin, participaron los líderes separatistas de los cuatro territorios ucranianos, Denis Pushilin, Leonid Pásechnik, Vladímir Saldo y Yevgueni Balitski, respectivamente.

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Tras la firma, los centenares de invitados aplaudieron, mientras que el mandatario ruso estrechó la mano a los cuatro jefes prorrusos y sonó el himno de Rusia.

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Tras la última nota, Putin, Pushilin, Paséchnik, Saldo y Baliski juntaron sus manos y formaron un semicírculo para vocear “Rusia, Rusia, Rusia”.

Los invitados al acto -los presidentes de la Duma del Estado o Cámara Baja, Viacheslav Volodin, y del Senado, Valentina Matviyenko, los miembros del Gobierno ruso, diputados, senadores, líderes religiosos y gobernadores, entre otros- se pusieron de pie y se sumaron a viva voz al grito.

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La firma de la anexión de estas regiones del este y sur de Ucrania, que Rusia solo controla parcialmente, se produjo después de que Putin pronunciara un discurso de 38 minutos de duración en el que defendió la elección “inequívoca” de los ciudadanos de las cuatro provincias, pidió a Ucrania que cese de inmediato el fuego y prometió que defenderá el territorio ruso con todos los medios.

El presidente ruso dio este paso después de reconocer la víspera la independencia de Zaporiyia y Kherson, algo que ya hizo el 21 de febrero con las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk.

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Previamente el mandatario ruso también informó al presidente de la Duma de la solicitud formal que le dirigieron el pasado día 28 los jefes prorrusos de las cuatro provincias ucranianas para integrar sus territorios en la Federación Rusa, tal y como le obliga la Constitución del país.

Se trata de la tercera anexión por parte de Rusia de un territorio ucraniano en algo más de ocho años, después de la que efectuó con la península de Crimea en marzo de 2014.

Al igual que entonces, cuando los crimeos celebraron un referéndum de anexión, que contó con el apoyo del 96,77 % de los votantes, según la versión rusa, en este 2022 también se produce la absorción de las cuatro provincias ucranianas ocupadas tras pseudoconsultas.

Entre el 87% y el 99 % de los ciudadanos respaldaron la anexión de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Khersón a Rusia, según las autoridades prorrusas.

Rusia se anexiona en torno al 15 % del territorio de Ucrania o unos 100.000 kilómetros cuadrados, algo más que la extensión de países como Hungría y Portugal o algo menos que la de Bulgaria.

La Federación Rusa, que cuenta con más de 147 millones de habitantes, superará los 150 millones tras el proceso de anexión

Putin da este paso en el octavo mes de la campaña militar en Ucrania y tras sufrir importantes derrotas en el norte y el noreste del país vecino, al que atacó el 24 de febrero.

También efectúa este movimiento, considerado ilegal y nulo por la comunidad internacional tras decretar el pasado día 21 una movilización parcial de 300.000 reservistas para reforzar las tropas rusas en Ucrania.

Casi la totalidad de la comunidad internacional, al igual que Ucrania, ya han afirmado que no reconocerá la anexión. Ni siquiera socios tradicionales de Moscú como China, la India o Serbia apoyan este movimiento de Putin.

“Ningún valor legal”

Sin embargo, lejos de resignarse, Ucrania respondió solicitando más ayuda militar a sus aliados para continuar con su contraofensiva y señaló que no reconocerá esta decisión.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky convocó para el viernes una reunión de urgencia de su Consejo de Seguridad.

Sus socios occidentales y también el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, señalaron la ilegalidad de la anexión. Incluso China, cercana a Moscú, pidió respetar “la integridad territorial”.

“Cualquier decisión de proceder a la anexión de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporiyia no tendrá ningún valor legal y merece ser condenada”, dijo Guterres.

Por su parte, Putin argumentó el jueves que este conflicto es “resultado del derrumbe de la Unión Soviética” y aseguró que se está formando “un orden mundial más justo”, a través de un “proceso difícil”.

El viernes, el Consejo de Seguridad de la ONU deberá pronunciarse sobre una resolución de condena a estos referendos que, sin embargo, no prosperará por el poder de veto de Rusia en este organismo.

Este órgano también abordará las cuatro fugas detectadas en el mar Báltico en los gasoductos Nord Stream entre Rusia y Alemania, que generaron nuevas tensiones entre Moscú y las capitales occidentales.

Ambas partes se acusan entre líneas de haber saboteado estos conductos submarinos, una infraestructura crucial para el suministro de gas ruso a Europa.

Mientras, Ucrania, que recibirá un nuevo paquete de 12.000 millones de dólares aprobados por el Senado estadounidense, prosigue su contraofensiva en el este y el sur del país.

Tras haber reconquistado casi toda la región de Járkov (noreste), sus tropas parecían prepararse para lanzarse sobre Limán, un importante nudo ferroviario en la región de Donetsk controlado por Rusia desde mayo.

También recuperaron el control de la totalidad de la ciudad de Kupiansk, en el noreste, y expulsaron de la orilla oriental del río Oskil a las tropas rusas que las hostigaban con su artillería, constató AFP.

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