Este viernes, Iván Duque reafirmó su voluntad de diálogo. “Sí a la conversación, sí a construir, pero definitivamente no a los bloqueos, porque los bloqueos no son pacíficos, le están alterando los derechos” a los ciudadanos, dijo el mandatario. (Foto: EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda).
Este viernes, Iván Duque reafirmó su voluntad de diálogo. “Sí a la conversación, sí a construir, pero definitivamente no a los bloqueos, porque los bloqueos no son pacíficos, le están alterando los derechos” a los ciudadanos, dijo el mandatario. (Foto: EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda).
Agencia AFP

Agencia de noticias

El presidente pidió el fin de los bloqueos de vías en las protestas masivas contra su gobierno que han sido violentamente reprimidas, mientras intenta desactivar la crisis a través de un diálogo con distintos sectores, que el sábado incluirá a los jóvenes.

“El rechazo tiene que ser categórico a estas expresiones que son violentas”, dijo el mandatario tras un encuentro con medios.

Las manifestaciones, que se han regado por todo el país pero se sienten con especial fuerza en Bogotá, Medellín y Cali, las principales ciudades, completaron este viernes diez días, aunque menos concurridas que en el inicio de la semana.

Sin embargo, varios bloqueos viales están generando desabastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos en ciudades como Cali o Pereira (Risaralda, centro-oeste). Desde que estalló la crisis el 28 de abril, se han registrado 733 cortes de carreteras, según el gobierno.

A poco más de un año de acabar su mandato, Duque enfrenta la presión en las calles avivada por la represión policial. Veintiséis personas han muerto y, según las autoridades, hay 680 civiles y 826 uniformados lesionados.

Aunque mayoritariamente pacíficas, algunas protestas derivaron en violentos choques con la policía y destrozos que el gobierno vincula con “vandalismo alimentado por grupos armados ilegales”.

Pero la fuerza pública está bajo fuertes cuestionamientos por presuntas violaciones de derechos humanos que le han valido críticas inusuales de la comunidad internacional.

Siento que no puede haber un diálogo cuando uno habla y lo matan”, habrá discusiones “cuando se respete y se escuche al pueblo”, dijo a la AFP Laura Ramírez, estudiante de enfermería de 17 años, durante una de las movilizaciones en Bogotá.

Diálogos en curso

Este viernes, Duque reafirmó su voluntad de diálogo. “Sí a la conversación, sí a construir, pero definitivamente no a los bloqueos, porque los bloqueos no son pacíficos, le están alterando los derechos” a los ciudadanos, dijo el mandatario.

Centenares de colombianos en el extranjero sumaron sus voces a la protesta que empezó contra un ya descartado proyecto que elevaba impuestos, pero que fue escalando hasta convertirse en un movimiento de rechazo a las políticas del gobierno, en medio del deterioro económico por la pandemia.

Los manifestantes se expresaron frente a los consulados en Lima (Perú), Montevideo (Uruguay), Buenos Aires (Argentina), Barcelona y Madrid (España).

“Siento mucha tristeza, rabia, dolor, impotencia por no poder ayudar. Nos están matando a la juventud, hay masacres cada noche por parte de la policía”, dijo a la AFP Gisselle Ríos, de 35 años, quien se manifestó en Barcelona.

Ante el avance de las protestas, Duque inició conversaciones con diferentes fuerzas sociales y políticas en busca de una salida a la crisis social que en el fondo apunta hacia un cambio de rumbo del gobierno.

El sábado el mandatario se reunirá con jóvenes, el grupo más visible de este malestar generalizado.

Duque expresó su intención de reunirse también con el Comité del Paro, que reúne a los principales sectores inconformes.

“Estamos listos a sentarnos con el Comité de Paro (...) estamos en condición de escucharlos a ellos, y también de escucharlos todos (...) los que protestan, los que no protestan”, afirmó a la prensa.

La organización dijo que solo se sentará a dialogar si el gobierno acepta discutir una reforma de la policía, una renta básica de 250 dólares para los más pobres, la suspensión de la anunciada fumigación aérea de narcocultivos con glifosato, “la desmilitarización de campos y ciudades”, entre otros pedidos.

Molestia por críticas externas

Enfrentado a duras críticas de la comunidad internacional por la violenta represión de las protestas, el gobierno rechazó este viernes los “pronunciamientos externos” sin “objetividad” frente a la crisis social.

“Colombia seguirá siendo un país abierto al escrutinio internacional. Pero rechazaremos siempre los pronunciamientos externos que no reflejan objetividad, y que buscan alimentar la polarización e impedir la construcción de consensos en nuestra patria”, indicó la Cancillería en un comunicado.

La ONU, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA), organizaciones de derechos humanos y países como Estados Unidos denunciaron el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía.

Este viernes, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, se sumó a los reclamos y condenó los casos de “tortura y asesinato cometidos por las fuerzas del orden” en Colombia.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, con el que Duque no tiene relación, denunció una “masacre” de colombianos.

De su lado, el gobierno colombiano afirmó que hay un plan en curso para estigmatizar a la fuerza pública.

“Hay una campaña de estigmatización de las operaciones de la fuerza pública que la mueven en redes sociales con el fin de ponerla en contra de la sociedad”, aseguró a Blu Radio el ministro de Defensa, Diego Molano.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más

_______________________________

VIDEO RECOMENDADO

¿Qué es y cómo se transmite el Coronavirus que surgió en China?
¿Qué es y cómo se transmite el Coronavirus que surgió en China?

TE PUEDE INTERESAR