La activista por los derechos de los migrantes Power Malu le quita el brazalete de la Patrulla Fronteriza a Kristian González Pérez en la terminal de autobuses de Port Authority en la ciudad de Nueva York. (Foto de Omar Ornelas / El Paso Times)
La activista por los derechos de los migrantes Power Malu le quita el brazalete de la Patrulla Fronteriza a Kristian González Pérez en la terminal de autobuses de Port Authority en la ciudad de Nueva York. (Foto de Omar Ornelas / El Paso Times)
/ Omar Ornelas/El Paso Times
Agencia EFE

La Alcaldía de está promoviendo y pagando traslados voluntarios de venezolanos a , según varios testimonios recabados por EFE de beneficiarios de este viaje que se tramita en la misma estación de autobuses.

Un primer autobús con inmigrantes salió este lunes y otro se prepara para la noche del lunes al martes, según pudo comprobar EFE.

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En la terminal de autobuses de Port Authority, en el centro de Nueva York, un venezolano que se identifica como Alfredo se prepara para viajar esta noche durante siete horas en un autobús que le llevará hasta Plattsburgh, al norte del estado de Nueva York, situado a 30 minutos al sur de la frontera con Canadá y a sólo 60 millas (96,5 km) de Montreal.

El viaje subvencionado termina en Plattsburgh. Allí, dice, deberá tomar un taxi, al que pagará 50 dólares para que le lleve hasta la frontera canadiense.

Me voy porque dejé tres hijos en otro país (Bolivia) y acá el proceso migratorio es lento, se demora mucho y un abogado cobra 10.000 dólares para que te llegue un permiso de trabajo y el Seguro Social, y ni siquiera te garantiza nada. Un asistente jurídico es más barato pero no puede defenderte en una corte”, comentó Alfredo, sentado en un rincón del inmenso edificio de la estación.

Otros venezolanos que le acompañaban dijeron que se iban de la ciudad por las misas razones: la dificultad y lentitud del proceso migratorio.

Alfredo -como prefiere que le identifique por razones de seguridad- llegó el domingo desde Nueva Jersey, -donde ha estado trabajando seis meses como pintor- y hoy, aconsejado por compatriotas, acudió a la estación de autobuses.

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Efectivamente, en la estación encontró a personal de la Alcaldía, a quienes dijo que quería ir a Canadá. Tras mostrarle los documentos de inmigración, que le habían entregado al llegar a EE.UU por la frontera sur, los funcionarios le dieron gratis el billete para el viaje, explicó.

Indicó además a EFE que hacen el viaje hasta Plattsburgh para desde allí buscar un paso secundario a Canadá, porque si ingresa en ese país por un “paso fronterizo legal me aplicarán la Ley del Tercer país” y lo expulsarán.

Esa ley especifica que un posible refugiado que llegue a un paso fronterizo oficial y que haya ingresado desde EE.UU sea rechazado automáticamente ya que debe tramitar su solicitud de asilo en el primer país de acogida.

Aseguró, al igual que otros inmigrante, que en Canadá puede obtener un permiso de trabajo en dos meses y que mientras aguarda, las autoridades le darán ayuda económica.

Siempre he sabido lo de Canadá, lo que no sabía era la opción de llegar a Plattsburgh y aunque hay agentes de inmigración te dejan ingresar. El proceso es que te entregas a las autoridades, te envían a un hotel y ahí en dos meses te llega un permiso de trabajo, no pagas nada”, explicó con precisión el inmigrante, que piensa solicitar asilo político a Canadá.

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Además te dan una ayuda económica mientras esperas el permiso y cuando comienzas a trabajar lo informas”, tras lo cual “te hacen un estudio socieconómico” para determinar si necesita aún la ayuda o la reducen, argumenta Alfredo, exmilitar de la Armada venezolana.

Alfredo es parte de unos 43.000 inmigrantes que han llegado a Nueva York desde la pasada primavera, en su mayoría venezolanos, desde la frontera de Texas. Aunque la ciudad los ha acogido a todos, el alcalde Eric Adams ha declarado la “emergencia humanitaria” ante el problema.

Desde hace meses, la administración municipal sufraga viajes gratuitos a otras ciudades estadounidenses, y desde las últimas horas también a Canadá.