Un niño observa los destrozos en su casa como consecuencia de las inundaciones repentinas que han dejado al menos 46 muertos y una decena de desaparecidos en varias provincias Afganistán. EFE/ Jalil Rezayee
Un niño observa los destrozos en su casa como consecuencia de las inundaciones repentinas que han dejado al menos 46 muertos y una decena de desaparecidos en varias provincias Afganistán. EFE/ Jalil Rezayee
Agencia EFE

Agencia de noticias

Las autoridades afganas elevaron hoy a 78 la cifra de muertos por las inundaciones repentinas que han afectado desde hace cinco días , mientras otras 32 personas están desaparecidas y unas 2.600 casas resultaron dañadas.

“Hasta el momento hemos encontrado 78 cadáveres por las lluvias y las inundaciones repentinas, mientras 32 personas siguen desaparecidas y otras 30 resultaron heridas”, dijo a Efe el portavoz del Departamento para la Gestión de Desastres, Tamim Azimi.

Al menos 25 de las 34 provincias afganas se han visto afectadas por las precipitaciones, y los equipos de rescate tratan de localizar a los 32 desaparecidos, “la mayoría de las cuales puede que finalmente sean encontrados muertos”, reconoció.

Como asistencia a las víctimas, “aquellos que perdieron a un familiar recibirán 50.000 afganis (unos 650 dólares) y la familia de un herido 25.000 afganis (unos 325 dólares)”, explicó.

La provincia occidental de Herat es la más afectada por las precipitaciones, donde 22 personas han muerto a consecuencia de unas lluvias que todavía continúan en buena parte del país.

Cientos de familias se han visto desplazadas y unos 2.600 hogares han resultado dañados o destruidos. Además las lluvias también han golpeado a los agricultores, con la destrucción de unas 2.000 hectáreas de cultivos y la muerte de 3.600 animales de granja.

En algunas áreas, las inundaciones han destruido carreteras y caminos que bloquean el transporte, por lo que se ha “enviado maquinaria pesada para limpiar y abrir los caminos y las carreteras cortadas”, concluyó Azimi.

Afganistán sufre con frecuencia desastres naturales que ocasionan numerosas pérdidas humanas, como los corrimientos de tierra en los que murieron 2.000 personas en mayo de 2014 en el noreste del país, una situación agravada por casi dos décadas de guerra.

En agosto de 2020, las inundaciones desencadenadas por las fuertes lluvias que golpearon una docena de provincias afganas causaron cerca de 200 muertos y destruyeron además a su paso más de un millar de viviendas.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más

VIDEO RECOMENDADO

El COVID-19 cumple un año de ser declarado como pandemia

TE PUEDE INTERESAR