Federico Salazar

Nuevo cambio de ministros. Nueva inestabilidad. Nuevo limbo, pero a la vez el mismo.

Los cambios no se dan por presión de la oposición o del Congreso. Este es, más bien, instrumental al .

La fallida censura al ministro del Interior, Willy Huerta, lo demuestra. Los congresistas que quieren ejercer el control político al Gobierno no suman votos suficientes ni siquiera para una censura (66).

Esta votación revela la estrecha vinculación de un grupo amplio de congresistas con el Gobierno. Con la peor parte del Gobierno.

El ministro del Interior es cuestionado por haber realizado cambios en la Policía Nacional. El objetivo: obstaculizar las investigaciones sobre corrupción en Palacio de Gobierno.

El coronel Harvey Colchado fue asignado al equipo especial de fiscales que investiga la corrupción en las altas esferas. Dirigió la pesquisa que terminó en la detención de Yenifer Paredes. Ella es la cuñada-hija del presidente Pedro Castillo, hoy detenida.

Luego de eso, el ministro del Interior hizo cambios en el alto mando de la policía. Cambió al comandante general, al jefe del Estado Mayor y al inspector general de la Policía Nacional (PNP).

En la inspectoría de la PNP se sigue ahora un proceso contra Harvey Colchado. El “crimen” es haber dirigido la indagación sobre el paradero de Yenifer Paredes.

El Gobierno no quiere que se investigue la corrupción palaciega. Tampoco, los congresistas de esta mayoría, compuesta por el Gobierno.

Los que votaron en contra de la moción de censura del ministro del Interior eluden la lucha contra la corrupción gubernamental. Es la lista, más bien, de los abogados de la del Gobierno.

Votaron contra la censura 15 de Perú Libre, tres de Acción Popular, seis del Bloque Magisterial. También, dos de Perú Democrático, dos de Integridad y Desarrollo, tres de Cambio Democrático-JP, cinco de Perú Bicentenario, Heidy Suárez y Luis Picón.

Esta es la lista ‘pro-gobierno-acusado-de-corrupción’. A ella hay que sumar a los que se abstuvieron y a los que no votaron. Se abstuvieron tres de Acción Popular, cinco de Podemos Perú y dos de Cambio Democrático-JP.

También están aquellos que no registraron voto. ¡Fueron 26! Uno que otro puede faltar; pero ¿26? Obviamente acá hay un grupo que no quiso perturbar al Gobierno en su intento de librarse de las investigaciones.

Esta composición de mayoría ha sido articulada por el Gobierno. En estos números, el Congreso es una extensión del Gobierno. Funciona como escudo protector, no agente de fiscalización.

José Luna, Enrique Wong y Digna Calle, de Podemos Perú, se abstuvieron. Enrique Wong interrogó a Yenifer Paredes cuando compareció en el Congreso. Fue vergonzosamente complaciente.

Cuando un gobierno llega al extremo de cometer delitos, crímenes y atropellos, todos se preguntan ¿cómo se llegó a esto?

En el Perú ya lo podemos adelantar. El Gobierno sigue su plan de cooptación para la impunidad. La comparsa congresal es aliada y hasta cómplice. Esos congresistas son responsables de lo que vendrá, que vendrá si no los denunciamos.

Una cosa es una alianza para gobernar; otra, muy distinta, un pacto para la impunidad.

Hay negocios como los investigados en el caso de ‘Los Niños’ de Acción Popular. Así opera el Gobierno, así se entrega el Congreso.

Tendrán ventaja mientras no los denunciemos. Son tan flagrantes, sin embargo, que no cabe otra posibilidad.

Federico Salazar es periodista

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