“Es primordial fomentar una mayor colaboración con el sector privado, la academia y, principalmente, con la ciencia, tanto para el control de la pandemia como para la reactivación económica”. (Ilustración: Giovanni Tazza).
“Es primordial fomentar una mayor colaboración con el sector privado, la academia y, principalmente, con la ciencia, tanto para el control de la pandemia como para la reactivación económica”. (Ilustración: Giovanni Tazza).
/ Giovanni Tazza
Pablo Lavado

La pandemia ha golpeado negativamente la situación social y económica de nuestro país de distintas maneras: una caída de la demanda externa; es decir, de lo que los otros países compran al Perú; un golpe a lo que se produce, ocasionado por las medidas de aislamiento y cierre de sectores no esenciales, con una paralización sustancial de la producción nacional desde la segunda mitad de marzo hasta la primera mitad de mayo; una caída de la demanda interna, es decir, del consumo de los peruanos por el deterioro del empleo, los ingresos y los ahorros; y un golpe a la productividad tanto por los efectos inciertos que tendrá el virus en la salud de las personas y por las regulaciones de aforo máximo, horarios laborales recortados y protocolos sanitarios. Como ya muchos lo han dicho, es un golpe sin precedentes.