Hace 100 años

El poeta José Gálvez ha publicado un pequeño gran libro: “Una Lima que se va”. Cuántas cosas que habíamos olvidado surgen de sus deliciosas páginas. Los juegos infantiles, los títeres de Ño Valdivieso, las travesuras de los faites, el lento doblar de las campanas, las beatas, el vuelo gentil de las cometas, el alegre festejo de los bautizos, adquieren en los puntos de la pluma que Ricardo Palma obsequiara a Gálvez, una vida extraordinaria y una riqueza de color y de tonalidades que los hacen imperecederos, bellísimos, evocadores, preciosos. Lima revive en sus páginas. H.L.M.