“Sin una rentabilidad que le pertenezca al propio afiliado, no hay manera de que las contribuciones de sus años de juventud y madurez alcancen para pagar un beneficio definido en términos de los ingresos recibidos al final de su carrera”. (Foto referencial: GEC).
“Sin una rentabilidad que le pertenezca al propio afiliado, no hay manera de que las contribuciones de sus años de juventud y madurez alcancen para pagar un beneficio definido en términos de los ingresos recibidos al final de su carrera”. (Foto referencial: GEC).
Iván Alonso

Economista

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