¿Regular la tele? ¡Por supuesto!, por Fernando Vivas
¿Regular la tele? ¡Por supuesto!, por Fernando Vivas
Fernando Vivas

Columnistas, cronista y redactor

fvivas@comercio.com.pe

Algo sé de televisión peruana. Dediqué unas temporadas a trazar su historia y a criticarla. Creo que sé un poquito más que Meche Aráoz o Francesco Petrozzi, que, desde el oficialismo y la oposición, han querido meterle el diente. Por cierto, más que los periodicazos de los que habla Rosa María Palacios, a estos les van a doler los jalones de orejas de PPK y de Keiko.

Aráoz provocó algo que temo más que un periodicazo entendido como posición editorial dura pero a vista de todos. Hizo que el gremio de la tele le respondiera directamente, según ella misma dio a entender; dejándonos la sensación de que la relación de poder y pantalla se estaría procesando de espaldas a la audiencia y sin el concurso de figuras del Ejecutivo como el primer ministro Fernando Zavala, el ministro de Transportes, Martín Vizcarra, y el ministro de Cultura, Jorge Nieto, indicados funcionales para tratar el asunto. Si Meche se mete en el tema como congresista, en buena hora; como vicepresidenta, interfiere.

Mis tips: la autorregulación vale más que la regulación y debe fortalecerse conminando a la Sociedad Nacional de Radio y Televisión (SNRTV) a acortar plazos de solución de quejas, mejorar la composición de sus tribunales y ampliar los criterios, en sus códigos de ética, para resolver casos de daño a terceros, discriminación de toda índole, apología de conductas delictivas y apego a las reglas anunciadas por el formato. 

Ojo, estos ítems trascienden el horario de protección. Y no es asunto de moralina o buen gusto, que eso no vale para legislar. Son afectaciones a derechos de terceros y ante ellos no hay hora franca. El Código Penal cubre esto (artículos sobre difamación, discriminación, etc.) pero conviene describir la forma en que se da en la televisión para prevenirlo.

Dentro del horario familiar hay faltas sobre sexo, grosería y violencia. Promuevo la tolerancia al respecto, pero respeto a quien esgrima la ley para vigilar que de 6 a.m. a 10 p.m., la televisión se blanquee (yo bajaría el límite a las 9 p.m.). 

La regulación entra a tallar cuando fracasa la autorregulación. Según la Ley de Radio y Televisión, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) tiene capacidad sancionadora. Lo ha hecho muy poco y muy lento. Propongo modificar la ley para trasladar esa función al Concortv, órgano que depende del MTC, pero debiera ser un ente técnico autónomo promotor de la autorregulación y observador de la tele.

Me alegro que en este jaleo no sea la prensa televisiva el imán de las quejas. Lo son los ‘realities’ y los programas de espectáculos, fácilmente autorregulables si se lo proponen sus productores. Mucho pueden estos y otros programas, atacando la tara de la discriminación. El Ministerio de Cultura tiene que ser su aliado en ello. La tele nos debe esa puesta al día.