La Marina de Guerra del Perú incautó esta semana en el Mar de Grau, en la región Piura, un submarino que trasladaba al menos dos toneladas de una sustancia que al parecer sería cocaína e intervino a cuatro personas que estarían implicadas en el presunto delito de tráfico de drogas. (Foto: Marina de guerra)
La Marina de Guerra del Perú incautó esta semana en el Mar de Grau, en la región Piura, un submarino que trasladaba al menos dos toneladas de una sustancia que al parecer sería cocaína e intervino a cuatro personas que estarían implicadas en el presunto delito de tráfico de drogas. (Foto: Marina de guerra)
Jorge Falen

La captura de un narcosubmarino con más de 2 toneladas de realizada hace una semana en Piura puso al Perú, una vez más, en el centro de lucha antidrogas a nivel global. Si bien las investigaciones señalan que el cargamento ilegal habría sido producido en Colombia y tenía como destino México, constituye la primera intervención de este tipo de nave en aguas peruanas.

Esta no ha sido la única megaoperación realizada dentro del país o con producida a nivel local. A finales de junio, el buque de carga MSC Gayane, de bandera liberiana y que había pasado por el Perú, fue intervenido en Estados Unidos con 16,5 toneladas de valorizada en unos US$1.000 millones. Según las autoridades estadounidenses, el destino final de la embarcación era el puerto de Amberes, en Bélgica.

- Cultivo extendido -

El Perú es el segundo productor mundial de cocaína y concentra la segunda área más extensa de cultivos de hoja de coca, después de Colombia. La Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca estimó que, a finales del 2017, la superficie cultivada a nivel nacional alcanzaba las 49,800 hectáreas, casi un 13% más que el período anterior. Esto trajo consigo un aumento en la producción potencial de cocaína en el país de 410 a 491 toneladas.

Según el último reporte Monitoreo de Cultivos de Coca, elaborado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y publicado a fines del año pasado, las zonas con la mayor extensión de cultivos son el valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (43%); La Convención y Lares (21%); e Inambari y Tambopota (11%).

En el proceso de obtención de la droga intervienen una serie de fases: cultivo de la hoja, recopilación, acopio, y transformación para la obtención de la pasta básica o el clorhidrato, donde el precio varía desde S/120 la arroba de hoja (11,5 kilos) hasta un promedio de US$1.700 por kilo a nivel nacional. A continuación se muestra los precios del producto final de acuerdo al lugar de procedencia, según el último cálculo de UNODC [ver cuadro]

- Camino ilegal -

¿Qué ruta para el transporte de la cocaína es la más utilizada por los clanes y organizaciones criminales? El investigador en temas de narcotráfico Pedro Yaranga señaló a este Diario que desde hace unos años el mayor tráfico desde las principales cuencas cocaleras hacia las ciudades o puertos se da por carreteras y ríos o caminos de herradura.

“La mayor parte de la droga va desde Oxapampa [Pasco] hacia las pistas por río, carreteras o caminos de herradura a cargo de los llamados ‘mulas’, que siempre cuenta con fusiles y la protección armada de los mismos narcotraficantes. Por zona norte, el envío es custodiado por los Quispe Palomino, principalmente en la zona de VRAEM, el río Ene, Ayacucho, Canayre, LLochegua, Vizcatán del Ene hacia Satipo, Huancavelica y Huancayo”, explica.

El especialista añade que otros sectores importantes son los corredores que pasan por la selva del Cusco y por el espacio perteneciente a comunidades nativas, como el de Hosnipata, ubicado en el sector colindante con Madre de Dios. Éste último sería la ruta de transporte de la droga proveniente del Vraem. “En la zona hay siete pistas clandestinas, que son destruidas regularmente, pero después de tiempo vuelven a operar”, apunta.

¿Cuál es son las modalidades de envío hacia los destinos finales? Yaranga estima que el envió vía marítima concentraría el 80% de los despachos de droga hacia el exterior, la mayor parte desde el Callao y dirigidos hacia Europa, el principal mercado para la cocaína peruana. Dicha modalidad estaría seguida de envíos aéreos, que habrían adquirido mayor importancia en los últimos años.

La segunda ruta importante para la salida involucraría vuelos hacia Bolivia y Brasil, para luego trasladar el cargamento ilegal hacia África y luego ingresar a Europa Occidental.

“Después del Callao está el puerto de Paita. Casi toda la droga que va por vuelo a Bolivia y Brasil ingresa a Europa vía Africa Occidental, donde el costo del producto se multiplica por cuatro o cinco. Los envíos a España, Belgica y Holanda son de menor cantidad comparado la carga ingresada por África Occidental, el mayor mercado en cantidad. De ahí tienen formas de distribución, cortan camino hacia España vía atravesando el desierto usando camellos”, explica.